Italia y Francia dan ejemplo con los autónomos: aplazamientos y exenciones fiscales

En el país transalpino, el Gobierno ha aprobado un plan llamado Cura Italia.

Patricia Malagón

Los autónomos son, sin duda, uno de los colectivos más afectados por la crisis del COVID-19. Además, las medidas aprobadas en España para paliar el daño a este sector parecen escasas, ya que la cuota de marzo solo será devuelta, y no de forma íntegra, al 11% de los trabajadores por cuenta propia, y no se podrá pedir un aplazamiento en las cotizaciones hasta el mes de mayo. De hacerlo en abril, habría que pagar intereses por el retraso.

Las medidas adoptadas por el Ejecutivo parecen todavía más escasas si se comparan con las que se han puesto en marcha en Italia o Francia. En el país transalpino, el Gobierno ha aprobado un plan llamado Cura Italia en el que se destaca la creación de un bono de 600 euros para todos los autónomos que hayan perdido su trabajo. Para acceder a la prestación, los trabajadores por cuenta propia deben demostrar que estaban desarrollando su actividad antes de que se decretase la emergencia nacional.

Esta medida es similar a la aprobada por España, en la que en caso de cese de actividad o caída de los ingresos por debajo del 75% se da una ayuda de 661 euros. Ahora bien, en Italia se han suspendido las obligaciones fiscales, las cotizaciones sociales, las retenciones y el pago del IVA hasta el mes de junio.

En Francia, también se ha puesto en marcha una medida para aplazar el pago de los impuestos y de las cotizaciones sociales de los trabajadores autónomos. Pero no solo eso, también se podrá solicitar aplazamientos para el pago de los alquileres de los locales comerciales y de las facturas de suministros a empresas. Al igual que en España y en Italia, para los que vean una fuerte caída de sus ingresos, también se activa una pequeña prestación. Por otro lado, el Gobierno aprobó una línea de 300.000 millones de euros para las empresas asegurando que será el Estado el que asumirá el pago.

En Portugal también han optado por la suspensión temporal de impuestos. El Gobierno luso ha facilitado que aquellos autónomos que vean caer su facturación un 20% podrán posponer el pago de las cotizaciones sociales desde el mes de abril. Después, se cobrarán los tributos de forma prorrateada.

En España

La situación en España es distinta, ya que si bien se concede una prestación mensual por cese de actividad o caída de la facturación del 75% (el llamado paro de autónomos por el que se cotiza de forma mensual), no se ha dejado de cobrar la cuota. En el mes de marzo los 3,2 millones de trabajadores por cuenta propia pagaron la cuota a la Seguridad Social y solo se devolverá la parte proporcional posterior 14 de marzo a 360.000 autónomos.

Para el mes de abril, se puede pedir un aplazamiento de la cuota durante los primeros días del mes, pero luego será necesario pagarla con intereses. Además, todos los autónomos volverán a pagarla y después se devolverá a quienes cobren la prestación. Por otro lado, tampoco se ha anunciado la suspensión del cobro del IVA trimestral de abril.

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