¿Nueva crisis regulatoria? Las sillas a motor de cuatro ruedas llegan a Madrid

A diferencia de los patinetes eléctricos, las sillas a motor son aparatos considerados como sillas de ruedas.

Libre Mercado

El boom del sharing está generando vacíos legales y problemas regulatorios en los distintos ayuntamientos de España. Primero fueron las motos y coches compartidos, luego las bicicletas eléctricas y los patinetes, y ahora es el turno de las sillas a cuatro ruedas con motor. Para los cuatro primeros vehículos, los principales consistorios ya han aprobado normas circulatorias y licencias a las empresas propietarias. Sin embargo, ahora la última novedad presenta un quebradero de cabeza en el Ayuntamiento de Madrid.

En la capital de España, Looper, una empresa dedicada al sector de los vehículos compartidos, ha llevado las sillas de cuatro ruedas con motor que, de momento, operan sin licencia por un vacío legal. El problema en este caso, a diferencia de los anteriores, es que no se podría regular igual que los patinetes eléctricos porque estos aparatos son considerados sillas de ruedas y, como tal, podrían circular por la acera. Sin embargo, si el consistorio decide que son vehículos de movilidad urbana tendrían que ir por la calzada.

Lo cierto es que tal y como señala ABC, cualquier ciudadano podría coger una de estas sillas que están repartidas por el centro de la capital. A pesar de que desde el consistorio están probando un proyecto piloto en el Retiro para comprobar el funcionamiento y el uso que los ciudadanos les dan.

Estas sillas, a diferencia de los patinetes, son mucho más lentas ya que solo alcanzan los 5 kilómetros por hora, el ritmo medio que suele llevar un peatón al andar. En el caso de las bicicletas y de los patinetes la velocidad máxima permitida es de 25 kilómetros por hora, por tanto, si las sillas tuvieran que circular por la calzada como lo hacen los otros dos vehículos podrían generar un problema de seguridad. A esto se le añade que la propia DGT señala que los vehículos que no sobrepasan los 6 km/h son considerados "juguetes".

Por otra parte, este tipo de sillas a cuatro ruedas con motor es muy común en los parques temáticos y están pensadas, especialmente, para personas mayores o con dificultades para moverse, ya que la silla les permite ir a la misma velocidad que un peatón medio.

El principal problema para el Ayuntamiento de Madrid consiste en el estacionamiento de este tipo de vehículos sharing y en unificar criterios para que no lleven a confusión a los usuarios. En cuanto a lo primero, lo cierto es que las nuevas opciones de movilidad están empezando a colapsar las aceras y están poniendo en dificultad la movilidad de los peatones. En el segundo aspecto, al ser vehículos que se usan de manera esporádica, los diferentes criterios de uso pueden generar confusión entre los usuarios.

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