'Oro negro' en España: ¿qué hay detrás del coltán y qué podría entorpecer la apertura de la mina?

El coltán es el oro negro de los móviles debido a que con este elemento se hacen las baterías.

Patricia Malagón

Un grupo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han conseguido obtener, por primera vez en España, niobio y tántalo. Estos dos materiales son fundamentales para elaborar el coltán, conocido por ser el oro negro de los móviles debido a que con este elemento se hacen las baterías. El hallazgo se ha producido en la mina gallega de Penouta y podría suponer la reapertura de la mina (cerrada en 1982) y la creación de coltán europeo por primera vez.

¿Qué hay detrás del coltán?

El coltán es uno de los minerales más apreciados y polémicos del mundo. Se trata de una materia prima fundamental para la fabricación de dispositivos electrónicos como los teléfonos móviles y otros dispositivos portátiles. La razón se encuentra en que el tántalo, uno de los componentes del coltán, permite crear condensadores electrolíticos mucho más pequeños y potentes que los normales. Algo fundamental teniendo en cuenta las exigencias actuales de los ordenadores portátiles conocidos como ultrabooks.

Polémico porque en la República Democrática del Congo se han producido una serie de enfrentamientos armados a consecuencia de las minas de coltán. No hay que olvidar que en el país africano se encuentra el 80% de la reserva mundial y que, por tanto, es un territorio fundamental para. El problema es que la falta de seguridad en el país ha provocado que 120 grupos armados se aprovechen de la extracción ilegal del mineral para financiar la compra de armas. Aunque, el conflicto por el control de estas minas comenzó en 1997 y se estima que ha costado la vida a 4 millones de personas.

Debido a todos estos conflictos, las principales compañías han comenzado a explorar otros mercados como el australiano y el brasileño. De hecho, Australia está actualmente preparándose para abrir minas de coltán y litio en los próximos meses, y Brasil es uno de los países con mayores reservas de columbita. Este avance se torna fundamental porque, según informó el presidente del Colegio de Geólogos de España, Manuel Regueiro, a El País, Australia tiene reservas más que suficientes para abastecer al mundo. "Sin coltán africano no debería haber problemas de suministro. No olvidemos, además, que un 30% del coltán utilizado procede de reciclado", señalaba. Ante este escenario, España tendría mucho que decir y que ofrecer si finalmente la mina gallega se convierte en realidad.

El caso español

Según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica, España tiene 2.759 minas, que generaron un valor de producción de 3.280 millones lo que se traduce a su vez en 29.640 empleos. Pero, aunque los datos pueden parecer buenos, podrían ser mucho mejores, ya que debido a las barreras administrativas nuestro país no está aprovechando los recursos del subsuelo.

El Gobierno central es el dueño del subsuelo, mientras que la gestión del mismo depende de las comunidades autónomas, que tienen que respetar las normativas municipales. Es decir, tres filtros que son difíciles de coordinar. El mejor ejemplo se pudo observar en las polémicas minas de tierras raras en Ciudad Real, donde estaba prevista una producción de 2.100 toneladas/año y supondría que España tuviera en su poder el 30% del consumo de estos materiales en toda la UE.

En el caso del coltán gallego, donde todavía no se ha calculado el impacto económico, parece que la mina podría estar operativa durante 35 o 40 años sin riesgo de causar daños medioambientales, aunque todavía queda por ver si el proyecto termina desarrollándose o se estrella contra las barreras administrativas.

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