'Las ministras de Chaves': Carmen Calvo y María Jesús Montero fueron consejeras en el PSOE de los ERE

Las actuales ministras estuvieron trabajando codo con codo con los políticos condenados en la etapa del fraude a los andaluces.

Elena Berberana

Carmen Calvo, la vicepresidenta del Gobierno en funciones y ministra de la Presidencia, Relaciones en las Cortes e Igualdad, y María Jesús Montero, ministra de Hacienda en funciones, proceden del equipo y escuela de Manuel Chaves, expresidente condenado por el escándalo de los ERE.

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Carmen Calvo, Magdalena Álvarez y Manuel Chaves I Junta de Andalucía

Es innegable que ambas socialistas andaluzas le deben sus carreras al expolítico inhabilitado. Con él han mantenido una estrecha amistad. Apostó por ellas, fue el impulsor, el patrocinador político. Vienen del núcleo duro del socialismo de cortijo. Tanto Calvo como Montero ostentaron cargos de poder durante la ejecución de la trama del mayor caso de corrupción de la historia de la democracia en Europa.

Años 1999-2009, ¿qué hacían las ministras?

En los años de los desmanes y la corrupción institucionalizada, María Jesús Montero fue nombrada por Manuel Chaves, presidente de la Junta de Andalucía por aquel entonces, viceconsejera de Salud de la Junta de Andalucía en 2002.

Asumió este cargo hasta abril de 2004, posteriormente fue ascendida por el expresidente socialista a consejera de Salud hasta 2012. Coincide en la misma etapa política con el fue cabeza de la trama, el viceconsejero de Empleo de la Junta de Andalucía entre los años 1999 y 2008, Francisco Javier Guerrero Benítez, condenado a 7 años, 11 meses y un día de prisión e inhabilitación absoluta por tiempo de 19 años, 6 meses y un día por malversación y prevaricación.

En 2008, justo cuando Chaves es llamado por José Luis Rodríguez Zapatero y está preparando su huida hacia Madrid por los rumores de la investigación, Montero se presenta como número dos de la candidatura del Partido Socialista Obrero Español de Andalucía (PSOE-A) por Sevilla, resultando elegida diputada.

Ya en 2013 y hasta el 6 de junio de 2018 , es nombrada consejera de Hacienda y Administración Pública de la Junta de Andalucía. Es alzada por la que era el ojito derecho de Manuel Chaves y Juan Antonio Griñán, Susana Díaz. María Jesús Montero hereda la cartera que había manejado anteriormente Griñán. El socialista condenado había sido consejero de Economía y Hacienda (2004-2009) y presidente del Gobierno de Andalucía (2009-2013).

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María Jesús Montero en un acto del gobierno andaluz junto a Griñán condenado a prisión por los ERE

La juez Alaya arranca en 2009 con la investigación de los ERE. El nerviosismo se apodera de la Junta de Andalucía. Sus compañeros empiezan a caer como moscas siendo imputados. En ese año Montero está al frente de la caja de los contribuyentes andaluces y nada parece saber de todo lo acontecido en años anteriores.

La oposición del PP pide encarecidamente una y otra vez la colaboración del gobierno andaluz con la justicia, pero la actual ministra de Hacienda continua apoyando a sus compañeros ahora condenados.

La socialista andaluza se solidariza con sus colegas de partido de los años de los ERE. Comparte charlas, reuniones, fiestas, eventos, ruedas de prensa con sus amigos mientras son investigados por corrupción: "Yo también soy hoy Antonio Lozano, Ventura, Magdalena Álvarez, Salgueiro, Valverde y tantos otros. Mi apoyo y compromiso", citó en un tuit el 2 de julio de 2013, cuando se imputa a buena parte del PSOE andaluz. .

Cabe decir que todos los nombrados por la ministra en el tuit han resultado condenados: Magdalena Álvarez, exconsejera de Economía y Hacienda del gobierno andaluz (1994-2004), Antonio Vicente Lozano, ex director general de Presupuestos de la Junta de Andalucía (2002-2009), condenado a nueve años de inhabilitación, al igual que José Salgueiro Carmona, exconsejero de Hacienda en 2004 y viceconsejero entre 1990 y 2004.

En 2018, la pupila de Chaves y discípula de su política socialista pasa de manejar la caja pública andaluza que dejan los condenados a prisión (Magdalena Álvarez y José Antonio Griñán) y asume la Hacienda de todos los españoles. Pedro Sánchez le otorga la cartera ministerial. El presidente en funciones, por cierto, también apoya a los excompañeros de su nuevo fichaje en un tuit en 2016:

Carmen Calvo

Y mientras se firmaban los ERE falsos y se concedían millones euros de forma fraudulenta, Carmen Calvo avanzaba en su carrera política. Trabajaba codo con codo con Manuel Chaves. Era una de sus fieles. Deja su querida Córdoba y se traslada a Sevilla en el año 1994.

Calvó demostró en su militancia en el PSOE que se podía delegar en ella. Chaves la premia con el puesto de consejera del Consejo Económico y Social de Córdoba (1994-1996). En aquel periodo, las irregularidades dentro de la Junta comienzan a ser la tónica habitual. En ese entretanto, Carmen Calvo se gana la plena confianza del expresidente quien pasa a nombrarla su consejera de Cultura en Andalucía (1996-2004).

Seguidamente, en pleno desfalco a los contribuyentes andaluces de la cúpula del PSOE andaluz, la entonces consejera de la Junta da el salto a la política nacional con Zapatero. Chaves la ha recomendado. Recibe la noticia de que será ministra de Cultura, cargo que desempeña desde 2004 a 2007.

Continúa en el Congreso siendo vicepresidenta primera del Congreso de los Diputados (2007 a 2008) y, más tarde se erige como presidenta de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados (2008 a 2011). Carmen Calvo forma ya parte de la élite nacional del PSOE y nunca olvida quién la ayudado a llegar a Madrid. Atrás quedan los ERE y los compañeros a los que empieza a ver caer tras la investigación.

En 2018, Pedro Sánchez convierte a la antigua dirigente andaluza en vicepresidenta y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad del Gobierno de España.

Cabe destacar que durante la década de subvenciones millonarias cifradas en 680 millones de euros repartidos sin control y de forma ilegal, las ministras de Chaves rehusaron condenar la trama criminal. El desfalco salía a la luz año tras año. En cambio, las socialistas optaron por legitimar a quienes malversaron el dinero de los andaluces.

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