Los temores de inversores y empresas tras las elecciones del 10-N

El mercado penalizaría tanto el bloqueo, como un pacto con la extrema izquierda y los separatistas.

Libre Mercado

El pasado domingo 10 de noviembre, los españoles fuimos a las urnas por cuarta vez en cuatro años, y los resultados no parece que vayan a resolver la situación de bloqueo en la que nos encontramos.

No es ningún secreto que la inestabilidad política preocupa y mucho a los empresarios, que llevan meses clamando por un "gobierno estable". Este mismo martes el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi decía que "la clase política no puede seguir dando vueltas y vueltas a una rotonda" y urgía a los partidos a llegar a acuerdos que permitan no sólo desbloquear una investidura, sino facilitar la aprobación de un nuevo presupuesto.

Esa preocupación, manifestada desde hace meses, ha dado un paso más tras los últimos comicios, y ya trasciende la mera formación de un gobierno. Los empresarios prefieren que se alcance un acuerdo de gran coalición en detrimento de un pacto de Pedro Sánchez con la extrema izquierda y los separatistas, cuyos postulados económicos son contrarios a la competencia, el libre mercado y la competitividad de nuestro tejido industrial y de servicios.

La gestión independiente mira a largo plazo

Sin embargo, no todos los sectores de actividad miran con la misma preocupación la situación política. En Libertad Digital nos hemos puesto en contacto con la gestión independiente, aquellas cuyos vehículos de inversión están diseñados para dar frutos en el largo plazo y que huyen de las estrategias cortoplacistas de la distribución bancaria. Pues bien, estas gestoras han declinado pronunciarse respecto a los movimientos que pueda experimentar el mercado en el corto o en el medio plazo e insiste en que el comportamiento de la bolsa, de la renta variable, en el largo plazo y, más aún, en periodos de más de diez años siempre ha tenido comportamientos positivos para el inversor.

Estas gestoras, cuyos socios invierten todo su patrimonio en los mismos vehículos que gestionan, confiesan que están pendientes, "como es lógico" de la situación política, pero, dado su horizonte de inversión, "no le damos demasiada importancia a lo que pase hoy o el mes que viene".

En cualquier caso, esta aparente tranquilidad no es compartida por todo el sector. Funds People ha consultado a otras gestoras que ofrecen su propio análisis de la situación. Citan, por ejemplo a Dario Messi, analista de renta fija del banco privado Julius Baer, que dice sobre las elecciones españolas que han sido "una representación simbólica de las tendencias y obstáculos actuales que enfrenta el viejo continente".

Misma situación en Europa

En la misma linea se pronuncia Gilles Moëc, economista jefe de Axa Investment Managers "la situación de España nos lleva a lo que es una de las características generales de la política europea en estos momentos: la casi parálisis". Por su parte, Paul Brain recuerda desde BNY Mellon IM que la fragmentación política imposibilita la mayoría parlamentaria. Aunque, según Paul Brain los mercados pueden ignorar esta parte, ya que la política monetaria de los países europeos, se decide fuera del país.

Desde otros actores del mercado se han atrevido, incluso, a hacer pronósticos. Desde Barclays, por ejemplo, ven dos escenarios posibles: la alianza de todos los partidos de izquierda junto con los partidos nacionalistas y regionalistas , o el gobierno en minoría del PSOE con la abstención de los partidos nacionalistas. No obstante, no descartan una repetición electoral.

En general, las fuentes de los distintos sectores de la industria de la inversión considera que, en caso de que sea necesario que se repitan las elecciones, los mercados se resentirán.

Acuerdo PSOE-PP

Precismente, este martes el diario Expansión publicaba que "inversores y empresarios piden un acuerdo PSOE-PP" que permita afrontar con garantías la desaceleración económica. Sin embargo, estos mismos empresarios e inversores recelaban de un acuerdo con podemos que "retrraería la inversión" y supondría un perjuicio para la actividad.

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