La historia de 'Eurovegas' en España: ¿Qué sucedió?

Eurovegas se ganó rápidamente el apoyo del PP, que no dudó en realizar innumerables declaraciones públicas a favor del proyecto de Sheldon Adelson.

Manuel Gómiz Soldevilla

En el mes de septiembre de 2012, Las Vegas Sands Corporation, el mayor operador de casino y de convenciones del mundo, anunció la elección de Madrid como lugar para construir su proyecto de ocio y juego llamado Eurovegas. Sheldon Adelson, propietario de la compañía estadounidense, desembarcaba en España después de una década soñando con ese momento. Tras el éxito político de Esperanza Aguirre, que en aquella época era la presidenta del PP de Madrid y presidenta de la Comunidad, el primer paso consistió en elegir la ubicación del complejo de juego. Finalmente, el magnate estadounidense optó por Alcorcón. La ciudad ubicada al sureste de la capital española siempre fue la opción favorita, por delante de los terrenos del barrio de Valdecarros y la finca situada entre Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz.

El proyecto de Eurovegas se ganó rápidamente el apoyo del Partido Popular (PP), que no dudó en realizar innumerables declaraciones públicas a favor del proyecto de Sheldon Adelson. Esperanza Aguirre, Ignacio González y el propio Mariano Rajoy vendieron las bondades del proyecto, que implicaba una inversión de 17.000 millones de euros, afirmando que aumentaría el empleo y los ingresos fiscales. Por su parte, Las Vegas Sands Corporation pronosticó que crearía alrededor de 260.000 nuevos puestos de trabajo en España, que en esa época contaba con casi 6 millones de desempleados. Unos números que nunca sedujeron al PSOE, ya que siempre mostró su oposición al proyecto, incluso desprestigió todo lo relacionado con Eurovegas y el propio Sheldon Adelson.

La negociación iba por buen camino, al menos entre la Comunidad de Madrid y Las Vegas Sands Corporation. El Gobierno Central presidido por Mariano Rajoy era el último y principal escollo para la implantación de Eurovegas en Alcorcón. El propio Rajoy se comprometió con el magnate estadounidense a facilitar los cambios que solicitó Adelson en el verano de 2013, entre los cuales se encontraba la eliminación de nuevos casinos online. Uno de los puntos más importantes era la normativa antitabaco, puesta en marcha por José Luis Rodríguez Zapatero, pero la inflexibilidad del Ejecutivo retrasó los tiempos planificados por la administración de Ignacio González, cuyo objetivo era colocar la primera piedra del complejo de ocio y juego a finales de ese mismo año. Además, la elección de Tokio como ciudad de los Juegos Olímpicos de 2020 también impulsó el interés de Adelson sobre la posibilidad de construir su complejo en Japón.

Unas exigencias inadmisibles

La indiferencia del Gobierno de Mariano Rajoy en relación a la reforma de la ley antitabaco desembocó en un enfrentamiento con el Ejecutivo de Ignacio González. La Comunidad de Madrid veía peligrar el proyecto de Eurovegas ante el interés de otros países. Una marcha que dejaría a la capital de España sin una inversión de miles de millones de euros y sin decenas de miles de empleos.

En diciembre de 2013, el Gobierno rechazó las exigencias de Las Vegas Sands (LVS) para construir en Madrid su complejo de ocio y juego. El economista José García Montalvo señalaba que era complicado decidir si las noticias eran buenas o malas para el país, ya que, aunque iba a crear empleos, España estaba inmersa en una crisis económica por su excesiva dependencia de la construcción.

Más allá de la solicitud de permitir fumar en los casinos de Eurovegas, las mayores discrepancias entre el Gobierno y Sheldon Adelson tenían que ver con la exigencia de una beneficiosa fiscalidad propia para brindar a la compañía ante futuros cambios legislativos bajo diferentes gobiernos, ya que LVS exigía una elevada indemnización a las administraciones públicas en el caso de que se produjeran modificaciones legales que afectasen al proyecto. Todo ello para no repetir la experiencia sufrida en Singapur o en Macao, donde la compañía se topó con subidas fiscales inesperadas. Además, el magnate estadounidense también exigió una modificación de la legislación para la eliminación del juego online, que hoy en día se ha beneficiado de la entrada de operadores como leovegas, ya que los consideraba como una amenaza para su negocio. Una serie de condiciones que el Gobierno de Mariano Rajoy consideró contrarias a la legislación española y comunitaria.

La falta de dinero de Las Vegas Sands

Eurovegas no se instaló en Madrid por las exigencias inadmisibles de Sheldon Adelson al Gobierno de Mariano Rajoy, como recoge este artículo de la BBC, pero detrás del rechazo de Las Vegas Sands también se encontraba un problema de dinero. De hecho, casi cuarenta bancos internacionales se negaron a concederle un crédito de 5.000 millones al magnate estadounidense para iniciar la primera fase del proyecto de juego y ocio en la capital española, entre otras cosas, porque la compañía estaba inmersa en un complejo proceso de renegociación de una deuda de 6.000 millones de euros. Una falta de financiación que provocó que endureciera sus propuestas al Gobierno español. Además, Adelson también tenía puesta su mirada en Japón, especialmente por la recomendación de la agencia de calificación Fitch, que destacó los inconvenientes del proyecto de Eurovegas en Madrid y los posibles beneficios de su inmersión en el país nipón.

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