Cabify vuelve a Barcelona

El Gobierno autonómico obliga a contratar uno de estos coches con una antelación mínima de quince minutos.

Lm/Agencias

Cabify comenzará de nuevo a operar en Barcelona mañana jueves, 7 de marzo. La compañía ha explicado que va a adecuar su servicio de vehículo de alquiler con conductor (VTC) a las nuevas "restricciones" aprobadas por el Gobierno regional, que obliga a contratar uno de estos coches con una antelación mínima de quince minutos.

Así lo anunció la plataforma, que, a pesar de "no estar conforme" con las nuevas reglas de juego, decide volver a la Ciudad Condal para "rescatar" al sector y sus "miles de puestos de trabajo" y para ofrecer un "servicio de calidad a los usuarios".

Asimismo, vuelve ante su "convencimiento" de que el cambio de norma será "transitorio", toda vez que confía en que los tribunales anulen la regulación aprobada por el Gobierno regional. "De lo contrario, Cabify volvería a verse forzada a plantearse su continuidad en Calatuña", avisó en un comunicado la firma fundada en 2011 por Juan de Antonio.

Por el momento, la plataforma vuelve a Barcelona un mes después de que el pasado 1 de febrero dejara de operar al entrar en servicio el Decreto con el que la Generalidad aprobó para de regular este sector obligándole a contratar con antelación sus servicios. La norma se aprobó en tanto los taxistas de la ciudad secundaban un paro y concentraciones.

Cabify asegura que la adaptación de su operativa a esta norma le ha supuesto un coste que considera "no tiene el deber jurídico de soportar".

Cabify reinicia su servicio con una flota inicial de 300 vehículos, flota que prevé ir incrementando, pero con la que, de momento, podría afrontar demoras "superiores a lo deseable", especialmente en horas de alta demanda.

"Estamos convencidos de que los usuarios respaldan el regreso de Cabify a Barcelona, que afrontamos con responsabilidad y también con confianza, puesto que son muchos los actores de la sociedad civil que públicamente han manifestado que nuestra marcha definitiva empobrecería la movilidad y la vida en Barcelona", indicó el fundador y primer ejecutivo de la plataforma en un comunicado.

"Sabiendo que la legalidad nos ampara, esperamos que muchos barceloneses nos sigan eligiendo y al hacerlo reivindiquen su derecho a elegir cómo moverse por su ciudad", manifestó De Antonio. "Queremos tener un papel proactivo en la construcción del modelo de movilidad de Barcelona y es por ello que nos hemos adaptado", añadió.

Pendientes de los tribunales

No obstante, Cabify asegura que su regreso "no implica conformidad" de la compañía con la nueva normativa de la Generalidad, que sigue considerando "desproporcionada y contraria a derecho".

"El regreso responde al compromiso con la ciudad, los usuarios, los empleados, los colaborares y conductores y con toda la red de empresas asociadas que trabajan en favor de la economía digital y la movilidad sostenible", insiste la empresa que, por ello, se manifiesta "dispuesta" a asumir el "elevado e injustificado coste" de adaptar su modelo de negocio.

La plataforma "lamentó" que tanto el Gobierno autonómico como el Ayuntamiento de Barcelona opten por restringir las opciones de movilidad de los usuarios y el derecho a la libertad de empresa, con una normativa "contraria a los interesas de los ciudadanos". Por ello, Cabify reiteró su "convencimiento" de que esta nueva norma "será transitoria", en tanto la anulan los tribunales.

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