EEUU encarece el acero, General Motors cierra fábricas y Trump entra en cólera

Trump amenaza con suprimir todos los subsidios a la empresa, incluidos los destinados a los vehículos eléctricos.

LM/Agencias

La política aranceleria de Donald Trump acaba cosechando efectos perjudiciales para la economía estadounidense. Ejemplo de ello es el reciente anuncio de que General Motors (GM) cerrará algunas de sus fábricas en EEUU. La fuerte subida de los aranceles al acero, uno de los factores clave de la industria automovilística, supuso una revisión a la baja de los beneficios de la compañía, contribuyendo así a la reestructuración que proyecta para los próximos años.

GM anunció el pasado lunes el cierre de siete plantas de producción en todo el mundo, de ellas cinco en Norteamérica, y la supresión de varios modelos de vehículos, lo que afectará de forma directa al menos a 14.500 trabajadores en EEUU. El fabricante informó por sorpresa de la clausura de tres plantas de montaje en Norteamérica (la canadiense de Oshawa, y las estadounidenses de Detroit-Hamtramck y Lordstown) y de dos de producción de motores y transmisiones en EEUU (Baltimore y Warren). Aunque esas cinco factorías no cerrarán técnicamente, durante 2019 cesarán su actividad y no se les asignará producción.

GM no precisaba si parte de los 14.500 empleados afectados de esas factorías de Norteamérica podrán recolocarse en otras plantas de producción de la compañía. A finales del próximo año, el gigante automovilístico cancelará la producción en otras dos plantas situadas fuera de Norteamérica. El cierre de las siete plantas tendrá un coste para GM de entre 3.000 y 3.800 millones de dólares, pero la empresa asegura que le permitirá ahorrarse unos 6.000 millones de dólares para finales de 2020.

La reacción de Trump

La reacción de la Casa Blanca no se ha hecho esperar. El presidente de EEUU, Donald Trump, ha advertido de que su administración estudia eliminar todos los subsidios concedidos a la empresa. "Muy decepcionado con General Motors y su consejera delegada, Mary Barra, por cerrar plantas en Ohio, Michigan y Maryland. Nada está siendo cerrado en México y China. ¡Los Estados Unidos salvaron a General Motors, y estas son las GRACIAS que recibimos!", reprochó el mandatario al grupo automovilístico en Twitter.

Trump aseguró que su Gobierno estudia ahora suprimir todos los subsidios a GM, incluidos los destinados a los vehículos eléctricos. Además, se mostró convencido de que la "gran apuesta" que hizo el fabricante norteamericano en China y México no dará sus frutos. "¡Estoy aquí para proteger a los trabajadores de América!", subrayó en la red social.

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