"La maternidad es esclavitud" y otras perlas del trabajo de fin de máster que acabó con la carrera de Carmen Montón

Montón aprovechó su trabajo de fin de máster, plagiado en parte, para cuestionar las técnicas de reproducción asistida que benefician a las mujeres. 

Elena Berberana

La exministra de Sanidad Carmen Montón es una pieza más que ha caído en el tablero de ajedrez de Pedro Sánchez. Las irregularidades detectadas en el curso sobre ideología de género que realizó en la Universidad Rey Juan Carlos y el plagio observado posteriormente en su trabajo fin de máster (TFM) han terminado acabando con su carrera política. No pudo aguantar la presión.

Pero más allá de las mentiras y la falta de ética que muestran ciertos políticos, también resulta sorprendente el contenido del trabajo en sí. Antes de empezar, tan sólo recordar que Montón es licenciada en Medicina, lo cual llama aún más la atención a la vista de algunos de los postulados biológicos y científicos que recoge en su ya famoso trabajo.

Contra la reproducción asistida

Y es que su TFM se centra en describir las técnicas de reproducción asistida (TRA) como un claro elemento del "patriarcado". Sí, las TRA que tanto están ayudando a miles de mujeres y hombres a tener hijos a edades más tardías o cuando hay problemas reproductivos, para la socialista/feminista simbolizan una forma de opresión hacia la mujer por los complicados tratamientos a los que se tiene que someter: "La medicina y las técnicas de reproducción asistida envuelven claramente parámetros sexistas", cita en su análisis plagado de ideología de género.

Montón se escandaliza por "la complejidad que implica extraer un óvulo y lo fácil que es obtener semen". En ningún momento, la doctora se para a pensar que sea una consecuencia de la propia biología de la hembra. Todo es por culpa del patriarcado.

Los tratamientos por ejemplo de extracción de óvulos son tan complejos y dolorosos para las mujeres y producir y extraer esperma en tan sencillo en el caso de los hombres...

Su enfado es tal que, dado que no puede pedirle cuentas al creador todopoderoso, al universo o a quien sea, porque no está en su mano, le echa la culpa a los hombres. Eso siempre queda bien y vende.

El patriarcado, como sistema económico, político y social que oprime y subordina a las mujeres, se sustenta y reproduce mediante instituciones que operan en forma constante [...] Dos de las instituciones más importantes del sistema patriarcal es la familia y la maternidad.

No entiende "por qué todo el peso de los tratamientos reproductivos recaen sobre la mujer" y ahonda en que, "desde la perspectiva de género, esto no sucedería en la medicina". No está de más pensar que, probablemente, la ciencia se ha centrado en la mujer para aplicar los avances medicinales porque la que pare es ella. Esos nueve meses de gestación parece que son un detalle sin mera importancia para la ya exministra. Incluso llega a cuestionar que todo se haya centrado en la mujer a la hora de tener hijos, mencionando como ejemplo "la ginecología". ¿Por qué será? Pero ojo, que aún hay más...

Contra la familia y las madres

La familia y las madres, nuestras madres, también están envueltas y teledirigidas por un machismo recalcitrante, solo que ellas no lo saben y Montón sí.

La familia patriarcal, dice Negles, es la derrota histórica del sexo femenino.

Montón se viene arriba y agrega que no es la familia patriarcal lo peor, sino que es la familia en sí misma la ruina de cualquier mujer.

La familia es la derrota de las mujeres.

La exministra se lleva por delante de un plumazo la vida de abuelas, madres o hijas tildándolas de fracasadas por haberse casado o procreado. Qué cosas. Y como nuestras queridas madres están abducidas, poseídas por mentes patriarcales, para la exalumna socialista "todas son hijas huérfanas, sin madre". Para apoyar sus ideas de género recoge las palabras de Victoria Sau en su libro La maternidad vacía (1995).

La maternidad ha sido fagocitada por la paternidad. El papel asignado a las mujeres sujetas y a su servicio. Esta trampa patriarcal lleva a confundir la maternidad [...] Es la gran mentira del patriarcado. La condición de hijas huérfanas de madre es común a todas las mujeres.

Para que quede bien claro, Montón es contundente y, ni corta ni perezosa, redefine lo que significa la maternidad con ideas más que sorprendentes:

La maternidad es esclavitud, la maternidad es servidumbre, incluso si es deseada y es voluntaria. Las mujeres se ven obligadas a engendrar y parir por el patriarcado [...] Hay que desterrar la idea de que la maternidad es lo natural [...] La maternidad es una construcción social [...] Es una posición social, un rol.

En base a esto último, se deduce que para la exministra el hecho de que haya embarazadas, futuras madres andando por la calle, es algo cultural de nuestra loca sociedad posmoderna. Desvela que las feministas luchan por el derecho a no ser madre. Pero, ¿hay alguna ley que obligue a las mujeres a ser madres? Hasta ahora El Cuento de la Criada [afamada serie en la que las mujeres son obligadas a ser madres en contra de su voluntad] sigue siendo, por suerte, pura ficción literaria.

Desde el feminismo se ha defendido repetidamente el derecho a una maternidad libre y deseada para defender el derecho a la no-maternidad.

Contra la medicina

Para rematar, y por si no ha quedado claro, la exministra vuelve a insistir, a modo de conclusión, en el supuesto sexismo que padece la mujer en los hospitales y centros de salud, ya que se "medicaliza" su cuerpo.

Se medicaliza el cuerpo femenino en cuanto a la anticoncepción, gestación, parto o infertilidad.

Vamos, que las medicinas y tratamientos médicos que, como es lógico, siguen las mujeres parece que no tienen el objetivo de ayudarlas –culpa del omnipresente "patriarcado"–.

Las técnicas de reproducción vienen a parchear la sociedad patriarcal que está diseñada para los ritmos del hombre.

Lo hilarante y rocambolesco del asunto es el tuit del PSOE elogiando los méritos conseguidos por la que ha sido la breve historia de Carmen Montón al frente de la Sanidad española. Entre ellos, citan las técnicas de reproducción asistida, pero, eso sí, tan sólo para mujeres solas, sin familia, las que no han sido "derrotadas".

Para terminar, un apunte final: Carmen Montón es madre, está casada y tiene una hija.

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