La UE pone coto al trigo que necesita un 80% menos de pesticidas para crecer

La Unión Europea sigue manteniendo un fuerte veto a las semillas modificadas genéticamente.

Libre Mercado

Un laboratorio de la firma biotecnológica Calyxt está trabajando en la modificación del ADN de diversas semillas para obtener después mejores cereales. En el caso del trigo, según los resultados obtenidos por este centro de investigación, al modificar un elemento de la semilla han conseguido crear un alimento que necesita un 80% menos de pesticidas para lograr sobrevivir y sufrir en menor medida las plagas a las que se enfrentan cada año. Sin embargo, aunque reducir un producto contaminante como son los pesticidas supone una gran noticia, la Unión Europea está poniendo coto al desarrollo de estas plantaciones. Según el científico Matt Ridley esta decisión es "absurda" y provoca que los agricultores europeos vayan un paso por detrás de los estadounidenses.

Esta no es una decisión aislada, mientras que en Estados Unidos y en otros lugares del planeta utilizan una variedad del maíz que necesita menos aerosoles, la Unión Europea sigue manteniendo un fuerte veto a las semillas modificadas genéticamente. Pero esto no es todo, en 2014 un estudio de un diario alemán encontró que la introducción de la modificación genética había reducido el uso de pesticidas un 36,9%, al mismo tiempo que el rendimiento de las plantaciones habían crecido un 21,6%. Dos motivos que explican la subida de las importaciones de cereales en muchos países europeos.

"La modificación del ADN de las semillas para obtener mejores cultivos es una gran noticia para los agricultores canadienses y estadounidenses. La Unión Europea está manipulada políticamente por las ONG ambientales y si continúan así los agricultores europeos no serán competitivos", aseguró un profesor canadiense a Human Progress.

Federico Tripodi, director ejecutivo de Calyxt advierte de las dificultades que tienen estos avances en la sociedad. "Los consumidores aceptan que la tecnología es buena en muchos aspectos de sus vidas, pero la unión entre tecnología y comida les parece algo aterrador. Necesitamos descubrir cómo cambiar eso".

Por otro lado, este laboratorio ha conseguido desarrollar la soja "más saludable del mundo", ya que han dado con la manera de desactivar los genes que provocan las grasas transgénicas del aceite de soja. En la práctica, el aceite de la soja modificada es mucho más saludable que el natural debido a que contiene un porcentaje menor de las grasas perjudiciales para la salud.

Los científicos en los laboratorios universitarios y en compañías como Calyxt ya están diseñando plantas que son más nutritivas, convenientes y sostenibles. El bajo costo de la modificación genética ha posibilitado que los agricultores más pequeños tengan mayor capacidad de competir en un campo que durante mucho tiempo ha estado dominado por grandes empresas de agronegocios.

Mientras que en Europa se les cierran las fronteras a estos avances, en Estados Unidos son muchas las universidades que ya trabajan en conseguir mejores semillas. La Universidad Estatal de Pensilvania ha desarrollado hongos que no se doran, y el Laboratorio Cold Spring Harbor ha creado tomates adecuados para temporadas de cultivo más cortas.

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