El muy desigual cine español: el 4% de los estrenos mueve el 75% de la taquilla

La desigualdad que no se critica en los Premios Goya.

Libre Mercado

El cine español se dio un importante batacazo el pasado año. A lo largo del curso 2017, las películas made in Spain obtuvieron su peor dato de taquilla en un lustro. En total, los datos oficiales facilitados por comScore y recogidos por el ministerio de Cultura hablan de unos ingresos totales de 103 millones de euros, la cifra más baja desde el nefasto 2013.

Llama la atención que, si buceamos en los datos, encontramos una extrema desigualdad en el reparto del número de espectadores. Así, si tomamos los diez largometrajes que mejor funcionaron donde 2017, encontramos que su recaudación acumulada es de 75 millones de euros, cifra que ronda el 75% de los ingresos totales del cine español. De media,

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Por el contrario, las 247 películas restantes que pasaron por las salas de cine dejaron apenas 28 millones de euros en la taquilla de las salas de exhibición de nuestro país. Por tanto, hay una élite de proyectos que supone el 4% de los estrenos pero acapara el 75% de la taquilla, mientras que un 96% del cine español recoge solamente el 25% restante.

Si expresamos estas cifras en euros, podemos entender mejor la extrema disparidad que arrojan los números del sector. Por un lado, las diez películas más vistas lograron en 2017 una recaudación media de 7,5 millones de euros. Por otro lado, las 247 películas restantes generaron un promedio de 115.000 euros de recaudación. Esto quiere decir que la élite cinematográfica española recauda 65 veces más que el resto de largometrajes.

150 películas no llegan a 1.000 espectadores

Otro enfoque que muestra esta tremenda disparidad es el del número de espectadores que visualiza cada película producida en nuestro país. Solamente las primeras cincuenta películas de la lista logran rebasar la cifra de los 10.000 espectadores, mientras que otros 200 largometrajes se quedan por debajo de dicho umbral. Es más: 150 de las películas made in Spain se quedaron por debajo de las 1.000 entradas vendidas.

Por comparación, las diez cintas con mejores resultados de recaudación consiguieron reunir a 12,5 de los 17 millones de espectadores que compraron una entrada para ir al cine a ver un largometraje nacional. Esto quiere decir que tres de cada cuatro asistentes del cine patrio acudieron a una sala de exhibición para ver una de las diez películas más vistas.

Esta extrema concentración de negocio no parece preocupar a los principales nombres del cine de nuestro país, que año tras año aprovechan la gala de los Premios Goya para cargar contra la desigualdad económica o de género, obviando que ese mismo enfoque podría ser empleado para cargar contra la industria cinematográfica de nuestro país.

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