El Euríbor entra en terreno negativo: ¿me pagará el banco por la hipoteca?

El índice más empleado para calcular el tipo de interés de las hipotecas cotiza en tasas negativas.

Libre mercado

La economía mundial vive tiempos extraordinarios, en un contexto marcado por la política de interés cero de los grandes bancos centrales y con un mercado de deuda pública que, en el caso de numerosos países desarrollados, cotiza a tipos negativos, es decir, los inversores están dispuestos a pagar para prestar dinero a ciertos estados.

Esta especie del mundo al revés se extiende ahora al sector crediticio. El Euribor, el índice más utilizado en España para el cálculo de las hipotecas, acaba de entrar también en terreno negativo, algo inédito hasta ahora.

El Euríbor es el tipo de interés medio al que las entidades financieras se prestan dinero entre sí. Normalmente, el Euríbor a 12 meses cotiza entre 25 y 50 puntos básicos por encima del precio oficial del dinero que marca el Banco Central Europeo (BCE), pero, tras meses rozando el 0%, este viernes ha cotizado a tipos negativos por primera vez en la historia, al situarse en el -0,002%, según fuentes del mercado consultadas por el El País.

Este particular fenómeno tiene un doble efecto. En primer lugar, reduce aún más el estrecho margen de intereses de la banca, complicando con ello la obtención de beneficios a través de su negocio tradicional, consistente en captar ahorro (pasivo) y conceder créditos (activos) sacando beneficio de la diferencia de tipos.

Y, por otro, incide en el abaratamiento de las hipotecas. Según explica a Cinco Días el analista de XTB Jaime Díez, por el momento "será difícil llegar a límites en los que el banco tenga que pagar al hipotecado", ya que tendría que consumirse todo el diferencial que la banca añade sobre el Euríbor a 12 meses y que la suma entre ambos arrojase un interés negativo.

El diferencial más bajo de la historia fue el 0,17% que Deutsche Bank comercializó en 2009. Así, el euríbor de referencia tendría que llegar a cotizar por debajo del -0,17%, algo difícil aunque no imposible a la vista de cómo están evolucionando los tipos.

No existe ninguna normativa que regule los casos en los que los intereses de un préstamo hipotecario pasen a ser negativos, pero de llegar a producirse esa situación inédita, el sector entiende que "debería considerarse como un tipo cero, ya que desde el punto de vista teórico, no está en el espíritu de la ley de los contratos que haya que pagar por dar un préstamo". Así pues, llegado el caso, se daría la paradoja de que el hipotecado gozaría de crédito gratis, al quedar exento del pago de interés alguno.

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