La tropelía de los ayuntamientos para sablear a los propietarios de vivienda

A pesar de que el precio de los pisos haya caído, los impuestos que se aplican sobre ellos suben.

Libre Mercado

El precio de la vivienda en España se ha desplomado desde el inicio de la cirsis. En concreto, según los datos del Ministerio de Fomento, el precio de los pisos acumula una caída del 36,9% desde los niveles máximos que marcó a finales de 2007. En el último año, el precio de la vivienda ha registrado un descenso del 8 %, 2,5 puntos superior al sufrido en el mismo periodo de 2012.

San Sebastián (3.484 euros/m2) ha vuelto a ser la capital de provincia con el metro cuadrado más caro, superando a Barcelona (3.259 euros/m2) y Madrid (2.805 euros/m2), mientras que Badajoz ha sido la ciudad más barata para comprar un piso nuevo (1.183 euros/m2). Así, el precio de la vivienda libre de tipo medio en las capitales de provincia se sitúa en 2.102 euros/m2, lo que supone 189.180 euros para una vivienda de tipo medio de 90 metro cuadrados.

Pero, si el precio de los pisos ha caído, ¿cómo puede ser que los impuestos que se aplican sobre ellos suban año a año sistemáticamente? El caso del Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU) es uno de los más llamativos. EL IIVTNU es un impuesto municipal directo y de carácter potestativo que grava las plusvalías que se obtienen en caso de transmisiones de bienes de naturaleza urbana.

Este tributo se calcula sobre el valor catastral de las viviendas y son los propios ayuntamientos lo que se encargan de actualizar ese valor aplicándole unos coeficientes que van subiendo con el tiempo. Suponiendo que el suelo se aprecia cada vez más, muchos consistorios de España aplican coeficientes cada vez mayores a los pisos dependiendo del número de años que hace que se adquirieron.

El blog económico Nada es gratis ha recogido un ejemplo de esta práctica en el Ayuntamiento de Madrid. En la capital, el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana tiene un tipo que está entre el 29 y el 30% (el máximo que permite la ley).

Si comparamos los datos calculados de esta manera con los incrementos en el precio de la vivienda para Madrid publicados por el Ministerio de Fomento obtenemos el siguiente resultado.

Es decir, según el Ayuntamiento de Madrid, el precio de la vivienda, lejos de bajar entre 2008 y 2013, habría aumentado a una tasa creciente durante estos años. Como la ley permite un incremento máximo anual del 3,7% para los últimos cinco años y del 3,5% para los años del 6 a 10, el Consistorio puede permitirse subir impuestos sistemáticamente, aunque las viviendas cada vez valgan menos.

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