¿Qué hacemos con nuestros ahorros y qué deberíamos hacer?

La mayoría de españoles sigue confiando sus ahorros a los bancos, a pesar de haber perdido su confianza y de la baja rentabilidad que ofrecen.

Libre mercado

Optima Financial Planners lo ha analizado a fondo. Los españoles seguimos practicando el conservadurismo financiero, esto es, seguimos confiando nuestros ahorros a los bancos, a pesar de haber perdido su confianza y a pesar de la baja rentabilidad que nos ofrecen sus productos. Y tampoco miramos muchas más opciones.

  • En España, los bancos representan casi el 90% de la distribución de los productos de ahorro entre los inversores particulares (acciones y fondos de inversión, propios o ajenos).
  • Depósito: a priori conservador y "seguro", pero su rentabilidad no ofrece expectativas de ganancia financiera. En algunos casos, ni la inflación (1,75% de media).
  • Cuentas corrientes y depósitos a plazo fijo están cubiertos hasta un máximo de 100.000€ por el Fondo de Garantía, que actualmente tiene un saldo negativo.
  • Bono: alta seguridad, pero rentabilidad baja, que además va menguando con el tiempo al mantenerse el interés fijo año tras año (3,3%).
  • Bolsa: Mayor riesgo. Rentabilidad imprevisible. Producto a muy largo plazo.
  • Inversión inmobiliaria: pérdida de valor, rentabilidad incierta, exceso de stock, falta de financiación, desconfianza... No es una opción ni rentable ni segura en España.

¿Pereza, ignorancia, desinformación, "más vale malo conocido…"? El caso es que, con lo que nos cuesta ahorrar, no buscamos maximizar el rendimiento de nuestros ahorros. Pero, ¿qué podemos hacer?

Otro ahorro es posible

La clave está en diversificar más y mejor los ahorros. Conocer las diferentes opciones, asesorarse convenientemente por expertos independientes y buscar nuevas alternativas a los productos clásicos (depósitos, acciones, bonos y fondos) que miren más por el interés particular.

Por ejemplo, las Entidades Aseguradoras ofrecen un abanico importante de productos de ahorro-inversión que cada vez son más competitivos con los depósitos bancarios, cuyas principales ventajas son la liquidez, la seguridad y una rentabilidad garantizada.

Planes de pensiones: diferencias y ventajas

  • Los Planes de Pensiones son productos con fiscalidad favorable, lo cual es la clave de los productos de previsión. El objetivo final es el ahorro.
  • Los hay que tienen ventajas fiscales (Planes de Pensiones Individuales, Planes de Previsión Asegurada y Planes Individuales de Ahorro Sistemático) y los que no (Seguros de Ahorro, Planes de Jubilación), lo importante es analizar todas la posibilidades para adecuarlos a las necesidades.
  • Hay tantos tipos de planes de pensiones individuales como perfiles inversores, desde el más conservador hasta el más arriesgado.
  • Los partícipes de los Planes de pensiones tienen la posibilidad de traspaso de unos planes a otros sin coste para los mismos.
  • "Planes garantizados" los que, a un periodo de tiempo determinado, garantizan un interés mínimo pero no dentro de los derechos consolidados del plan.
  • Planes de Previsión Asegurados, para perfiles más conservadores: contratos de seguro ahorro individual cuyo régimen jurídico y fiscal se asimila al de los Planes de Pensiones.
  • El nuevo reglamento de Planes de Pensiones ha reducido los gastos de gestión (del 2% al 1,50%) y depositaría (del 0,50% al 0,25%).
  • A partir de 2015 se podrán recuperar las aportaciones que superen los 10 años de vida (hasta ahora sólo se permitía recuperar el dinero en caso de jubilación, enfermedad grave, invalidez laboral, fallecimiento, dependencia severa o gran dependencia y el desempleo de larga duración o desahucio de la vivienda).
  • Las pólizas de ahorro dependen de las aseguradoras, no de un banco, y en caso de quiebra el dinero no peligra ya que el patrimonio está separado del Balance de la sociedad.

¿Inversión en inmuebles? Sí, pero eligiendo bien

  • Una buena inversión en inmuebles genera una renta que cuenta con numerosas deducciones en el IRPF, y supone también un magnífico complemento a la pensión de jubilación.
  • La inversión inmobiliaria sigue siendo una opción de ahorro recomendable siempre teniendo en cuenta la búsqueda de mercados con alto nivel de natalidad, salarios en alza y sin demasiado stock en viviendas (no es el caso de España, pero sí de otros países de nuestro entorno).
  • Un mercado estable, no especulativo.
  • Predecible, con un crecimiento sostenido e inalterable (elevada densidad demográfica, alta demanda, etc.).
  • Tranquilo y seguro (sin riesgo divisa ni burbujas, con estabilidad institucional y jurídica).
  • Además, es importante tener claro un enfoque financiero: inversión racional, no compra emocional.
  • Y, por supuesto, que proporcione una alta rentabilidad (por arrendamiento y/o plusvalías).

¿Y qué deberían hacer las instituciones?

Optima cree que las entidades financieras deberían modificar su sistema de distribución de productos. Nuestros ahorros no pueden permanecer concentrados en un número tan reducido de productos, sometido además a las necesidades de los intermediarios más que a las de los particulares. El mercado del ahorro debe dejar de estar orientado al producto para centrarse en el cliente.

La Administración debe reenfocar el sistema fiscal más hacia la protección y el fomento del ahorro. Y fomentar también la educación financiera para contribuir a estimular y desarrollar una mejor cultura del ahorro.

Por su parte, los ahorradores tienen que proteger sus intereses mediante una mayor y mejor formación financiera que les ayude a tomar las decisiones más adecuadas a su renta y a las necesidades de cada etapa de su vida.

Y, además, Optima aconseja tomar conciencia de la importancia de una adecuada Planificación Financiera integral y personalizada, realizada con el asesoramiento de expertos independientes, que analice sus circunstancias y objetivos y le ayude a optimizar sus ahorros y a disfrutar de su futuro con tranquilidad.

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