¿El oro está caro o está barato?

Los bancos desprestigian el oro como valor de inversión.

Gabriel Ruiz | P. Especiales

En la última década, el precio del oro se revalorizó de menos de 300 a más de 1.900 dólares USA la onza. Algunos piensan que el precio del oro se encuentra afectado por una sobredemanda que lo sitúa en un nivel artificial. Sin embargo, como indica un informe de Sprott Asset Management, el total de inversión en oro es un porcentaje pequeño del total de activos en manos de los inversores.

En su Anuario 2010, CPM Group señaló que en 1968 el oro en poder de privados con fines de inversión representaba el 5% del total de los activos financieros mundiales. En 1980 esta cifra cayó al 3%. En 1990 se situó en el 0,6% y en 2000, en el 0,2%. Sprott calcula que en 2011 esta cifra sería del 0,7%. Hoy estaríamos en unos niveles similares.

En las estadísticas de inflación de EEUU, la onza de oro que en enero de 1980 cotizaba a 850 dólares en el London Fix PM, hoy tendría el precio de 2.468 dólares. Sin embargo, si se excluyeran los cambios y manipulaciones implementadas para la determinación de ese índice, el valor de la onza de oro superaría los 8.600 dólares. Para la plata, el pico de precio de 50% de 1980 equivaldría hoy a más de 500. Según Dylan Grice, analista de Société Générale, el oro tiene potencial para aumentar más de cinco veces su precio actual. Según su análisis de septiembre de 2011, si cada dólar en circulación todavía tuviera que estar respaldado por oro, el precio de la onza superaría los 10.000 dólares. Todo ello, sin tener en cuenta las QE que se han llevado a cabo desde entonces por parte de la Reserva Federal (Fed).

El analista de inversiones y comerciante de oro Jim Sinclair compara la deuda externa de EEUU con sus reservas en oro. Para poder pagar su deuda exterior con sus reservas, la onza debería superar los 13.600 dólares. Entonces, ¿por qué está bajando el precio del oro?

El 12 de abril se pusieron a la venta 400 toneladas de oro en contratos de futuro en el Comex de Nueva York, nada menos que el 15% de la producción minera del oro en un año. Sin embargo, ¿es posible pensar que si alguien quiere vender esa enorme cantidad de metal, maximizando su beneficio, lo haga poniéndolo a la venta de golpe? ¿No sería una técnica para colapsar el mercado y abaratar el precio del oro

La única explicación posible es que se trata de una acción concertada para derrumbar la cotización del metal, manipulando la realidad del mercado.

Durante el mes de abril del pasado año, varias de las instituciones y entidades financieras más importantes del planeta atacaron y desprestigiaron el oro como valor de inversión. Su intención era debilitar a cualquier precio la alternativa real que presenta el oro como inversión frente a la creación de dinero fiat -de uso obligatorio en una jurisdicción por imposición legal- basado exclusivamente en la deuda.

Además del ataque, el mensaje fue claro: hay que sostener el dólar -y al resto de divisas importantes- a pesar del enorme crecimiento de la masa monetaria carente de contravalor real y que es una deuda que nunca podrán pagar las generaciones futuras. Los creadores de este sistema necesitan sostenerlo a toda costa y, al mismo tiempo, acabar con las alternativas que pongan en duda ese mecanismo.

Lo que se esconde detrás de esta maniobra es un intento desesperado de los mercados y de algunas entidades financieras por sostener ante la opinión pública en general la idea de que el dinero fiat y las inversiones financieras son la mejor y más rentable inversión. Ante este panorama, parece razonable depositar una parte de nuestro dinero en oro. Juzgue usted mismo.

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