Bruselas y el BCE alertan del riesgo de los emergentes para la banca española

Los dos instituciones de la troika consideran que la debilidad de la economía española continúa siendo el principal riesgo para la banca.

Libre Mercado

Con las turbulencias que ha provocado la devaluación del peso argentino todavía latentes, lo peor parece que aún no ha pasado, ya que la tormenta se cierne sobre diversos países emergentes. Las empresas españolas, principalmente los bancos, fuertemente expuestas a América Latina, pueden haber vivido apenas el inicio de una resaca que, de propagarse al resto de emergentes, podría afectar al conjunto de la economía nacional.

La Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) han alertado en su informe final sobre el rescate bancario español que la debilidad de la economía española continúa siendo el principal riesgo para la banca, a lo que hay que unir la fuerte exposición de los principales bancos españoles a las economías emergentes de Iberoamérica.

"La recuperación económica sigue siendo frágil mientras se abordan los desequilibrios y está sujeta a riesgos internos como un cambio en el actual entorno financiero global benigno y la ralentización de los mercados emergentes, especialmente en Latinoamérica, zona a la que las empresas españolas están particularmente expuestas", subrayan.

Además, "pese a los brotes verdes, los altos niveles de paro y la debilidad del mercado inmobiliario siguen suponiendo fuertes dificultades para la rentabilidad de los bancos y los esfuerzos de recapitalización", señala el texto.

Las dos instituciones de la troika instan al Gobierno de Mariano Rajoy a privatizar las entidades nacionalizadas para evitar nuevos escándalos como el de las preferentes. Los inspectores recomiendan continuar los esfuerzos para "identificar y mejorar el proceso de venta a clientes minoristas de cualquier instrumento no cubierto por el fondo de garantía de depósitos". "Ello implica mayor transparencia sobre las características de estos instrumentos y sus riesgos", apuntan. Y también defiende revisar el marco legal de las cooperativas de crédito, por considerar que juegan un papel importante en las áreas rurales.

Más del 30% de los ingresos

El efecto del tsunami vivido en las divisas de los países emergentes con las devaluaciones históricas de la lira turca y el peso argentino como telón de fondo no se ha hecho esperar. La semana pasada algunos de los blue chips de la bolsa española, con fuerte presencia en Argentina, experimentaban grandes desplomes. No hay que olvidar que más del 30% de los ingresos de las empresas cotizadas españolas provienen de esa región del mundo, con lo que un derrumbe generalizado del valor de sus monedas arrasaría a estos valores, a la bolsa española y por ende a la confianza, ligeramente recuperada en las últimas semanas.

Tal y como nos explicaba Javier Flores, de la Asociación Europea de Inversores Profesionales (ASINVER) , pese a que la situación en Argentina y el posible contagio al resto de economías emergentes no fue el único causante de la caída de estos valores en bolsa la semana pasada, ha influido considerablemente. Flores destaca que hay que esperar para ver cómo evoluciona la situación pero que un contagio al resto de emergentes sería devastador.

Además, en el caso argentino, las compañías podrían tener dificultades para "repatriar los capitales". Esto unido a los problemas de "pérdidas monetarias fruto del cambio de divisas", dice. Además, "la bolsa española sigue siendo muy pendiente todavía del coste de financiación de la prima de riesgo. Podemos hacer una correlación de un punto de prima de riesgo abajo quince puntos de Ibex arriba y a la inversa".

Un agravamiento de la crisis en los emergentes, como muchos organismos prevén, arastraría a muchas empresas españolas, entre ellas bancos y esta tensión acabaría afectando al mercado de deuda, que parece haber empezado el año con excesiva calma en el entorno de los 200 puntos básicos.

Con todo, hay que tener en cuenta que el Estado tiene que emitir para financiarse este año más de 240.000 millones de euros, cantidad que aumentarías si vuelve la desconfianza. No obstante, en todas las subastas que el Tesoro Público ha realizado en lo que llevamos de año se ha colocado el máximo previsto a un menor interés. Hasta el momento, el organismo emisor ha logrado el 6% de las necesidades para todo el año.

Batería de medidas

Las dos instituciones de la troika han impuesto al Gobierno de Rajoy una nueva agenda de reformas financieras que debe emprender en los próximos días después de que el pasado 23 de enero expirase el rescate bancario. Bruselas y el BCE entienden que la banca española aún tiene por delante muchos retos para reforzar la solidez de la banca y su capacidad de dar crédito a la economía real.

Además, instan al Ejecutivo español a que vigile que las diferentes medidas para limitar los desahucios a nivel nacional y regional no ponen en riesgo la estabilidad financiera; que no permita que vuelvan a venderse a los particulares productos financieros como las preferentes; y que preserve la unidad del mercado de servicios financieros en España frente a las diferentes leyes autonómicas, según informa Europa Press.

El crédito tocará fondo este año

"La rentabilidad del sector bancario se verá afectada en los próximos años por los bajos niveles de intermediación y la creciente presión en la calidad de los activos", avisan los inspectores. En este sentido, admiten que la contracción del crédito al sector privado en 2013 ha sido mayor de lo inicialmente previsto. "No obstante, se espera que el crédito al sector privado toque fondo en 2014", pronostican.

Por todo ello, la troika reclama en primer lugar al Gobierno de Mariano Rajoy y al Banco de España que vigilen que las entidades refuerzan su capital para prepararse para los test de estrés que realizará el BCE en los próximos meses. "Pese a los buenos progresos logrados en la estabilización, los bancos y las autoridades españolas deben estar preparados para tomar medidas correctivas si es necesario, en caso de que los test del BCE revelen un déficit de capital en algunos bancos", avisa el informe.

Las autoridades españolas también deben controlar que la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración (Sareb) se deshaga a buen ritmo de su cartera de inmuebles minimizando el coste para los contribuyentes, pese a que prosigue el ajuste en el sector inmobiliario.

Inseguridad jurídica con los desahucios

La troika avisa de que las diferencias entre las legislaciones antidesahucios a nivel nacional y autonómico y la "inseguridad jurídica" sobre las reglas que hay que aplicar en cada caso "podría pesar en el valor de las hipotecas y la estabilidad de los mercados financieros". Ello "podría repercutir en los balances y las necesidades de provisiones de las instituciones de crédito y en el flujo de crédito y en el funcionamiento de Sareb. Por ello, se pide a las autoridades españolas a nivel nacional y regional que vigilen la aplicación de estas normas.

"La unidad del mercado de servicios financieros en España es clave para preservar la eficiencia y estabilidad del sector financiero", avisa el informe. "Como se ha demostrado con algunas de las leyes regionales adoptadas el año pasado, que tenían como objetivo aliviar los problemas sociales relacionados con los desahucios, estas iniciativas a menudo crean inseguridad jurídica adicional y no ayudan a reactivar el mercado inmobiliario y la entrada de inversores, especialmente los extranjeros", apunta.

Bruselas recomienda además revisar la legislación sobre insolvencia personal y protección de los consumidores, con un equilibrio adecuado entre los derechos de deudores y acreedores. "Debe reevaluarse cuidadosamente la eficacia de medidas temporales que se han puesto en marcha respecto a la insolvencia personal (como condonaciones parciales de deuda), así como medidas para reforzar la protección de los consumidores (como topes en los tipos de interés de penalización)".

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