El sistema de financiación alemán tampoco cumple los requisitos de Mas

El nacionalismo reclama el régimen de los länder, pero las transferencias entre regiones son superiores en el país germano respecto a las españolas.

D. SORIANO

Cada vez que el nacionalismo catalán quiere poner una reivindicación encima de la mesa, suele acompañar su argumentación con quejas sobre la supuesta situación de excepcionalidad del modelo autonómico español. Y entre los ejemplos que se citan, destaca el caso alemán.

Incluso, hace unos meses, Josep Antoni Duran i Lleida se sacaba de la manga una supuesta sentencia del Tribunal Constitucional germano que limitaba el monto de la solidaridad entre sus länders al 4%. Pues bien, ni este límite era real, ni el modelo alemán es tan equilibrado como asegura CiU.

El sistema de financiación autonómica español ha recibido muchas críticas, no sólo por parte del nacionalismo, por oscuro, complicado e injusto. De hecho, el Gobierno ya ha iniciado el camino de su reforma. Pero esto no quiere decir que las quejas del independentismo o sus afirmaciones de que ningún país tiene un modelo similar sean ciertas.

Ordinalidad y solidaridad

Una de las reclamaciones clásicas de Mas es que la financiación autonómica mantenga la ordinalidad. Es decir, que si una autonomía es la que más aporta en términos per cápita, también sea la que más recibe. Es una petición curiosa, que rompería con la progresividad del sistema en su conjunto. De hecho, CiU nunca ha reclamado lo mismo para dentro de Cataluña: es decir, que si los barceloneses son los que más aportan, también sean los que más reciben por persona.

Por ejemplo, en el año 2011, Cataluña fue la tercera región que aportó más per cápita al régimen general, pero fue la octava en recursos por habitante. Eso sí, al mismo tiempo, Madrid era la que más ponía pero caía al puesto 11 en los ingresos. Según un informe de Convivencia Cívica Catalana con los datos de la liquidación cerrada de ese ejercicio, en promedio las regiones españolas se movieron cuatro puestos en esta clasificación, siendo Extremadura la mejor tratada, del 14º al 7º puesto, y Madrid la peor.

Mientras tanto, en Alemania también hay cambios en la clasificación. Es decir, tampoco se respeta la ordinalidad. En realidad, sería complicado encontrar un lugar en el que esto no ocurra. Lo destacado es que en el país germano, al menos en 2011, hubo cambios mucho más fuertes que en España. Así, la diferencia media de posición fue de siete puestos, con Hesse pasando del 3º al 15 y Turingia del 16º al 5º. Eso sí, en el caso de Alemania se hace un pequeño truco estadístico, que pondera las poblaciones para favorecer a las más pobres, con incrementos de hasta el 35% en el número de habitantes que se contabilizan. Y así, con este cambio, se consigue vender que no hay modificaciones en la ordinalidad.

Por último, el informe de CCC muestra que en lo que afecta a las transferencias de solidaridad puras, en Alemania las regiones más ricas traspasaron unos 7.308 millones de euros a las más pobres. Mientras, en España esa cantidad fue de 4.026 millones.

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