El Bundesbank afirma que la compra ilimitada de deuda del BCE es ilegal

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, afirma que la compra ilimitada de deuda vulnera el mandato del BCE.

M. Llamas

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, compareció este martes ante el Tribunal Constitucional (TC) de Alemania para dar su opinión acerca de la compra ilimitada de deuda pública por parte del Banco Central Europeo (BCE). El TC germano está analizando si dicho programa se ajusta a la Carta Magna. El presidente del BCE, Mario Draghi, anunció en 2012 su plan estrella para tratar de relajar las fuertes tensiones financieras que se cernían sobre varios países periféricos de la zona euro, como España e Italia.

Su comparecencia era una de las más esperadas, y no defraudó. Weidmann no se cortó a la hora de criticar este plan (OMT, por sus siglas en inglés). Entre otras razones, el banquero central señaló que la adquisición ilimitada de bonos vulnera de forma explícita el mandato del BCE, limitado, única y exclusivamente, a garantizar la estabilidad de precios en el seno de la Unión Monetaria, a diferencia de otros bancos centrales.

En este sentido, apuntó que ve "notables problemas de estabilidad política en el programa de compra de deuda soberana por parte del Eurosistema y en otras medidas concretas para superar la crisis, que difuminan los límites entre política monetaria europea y política financiera de los Estados miembros". Destacó la necesidad de que un banco central no lleve a cabo financiación estatal monetaria ni acometa tareas de política financiera, especialmente en tiempos de crisis. "Difuminar las responsabilidades de la política monetaria y financiera, al comprar el Eurosistema deuda soberana de países que pierden confianza en los mercados de capital, entraña un riesgo no pasado por alto para la credibilidad del los bancos centrales y para la capacidad de garantizar estabilidad de precios", según Weidmann.

Además, este mecanismo no evita, en ningún caso, el riesgo de quiebra que subyace en los países más débiles de la zona euro. De hecho, el mercado de deuda, a través de las primas de riesgo, logran disciplinar a los gobiernos, ya que presionan para que aceleren la aprobación de reformas y ajustes fiscales, lo cual es positivo, enfatizó Weidmann. Por ello, insistió en que la única solución a los problemas del euro no radica en la política monetaria sino en que los países en problemas acometan los ajustes y reformas necesarios para garantizar su solvencia.

Prefiere que se use el Fondo de rescate

El alemán también matizó que prefiere emplear el fondo permanente de rescate (ESM, por sus siglas en inglés) para auxiliar a los estados en problemas en lugar de las compras del BCE en el mercado secundario de bonos, aunque ello suponga repartir el riesgo entre todos los países miembros de la zona euro. Por último, el presidente del Bundesbank advirtió de que, en todo caso, el TC debe rechazar el OMT porque esquiva el necesario control del Parlamento alemán, algo básico ante un mecanismo cuya aplicación puede acabar impactando en las cuentas públicas germanas y, por tanto, suponer un coste a sus contribuyentes.

No obstante, la compra de deuda periférica por parte del BCE podría provocar pérdidas a la entidad monetaria, en cuyo caso deberán ser cubiertas, de una u otra forma, por los estados miembros del euro. Así, si bien el Estado alemán no tiene obligación legal de compensar las pérdidas del Bundesbank, podría ser necesario que las asuma si la cuantía de éstas cuestiona su independencia financiera y, con ello, la credibilidad del Eurosistema, según aclaró Weidmann. Estas pérdidas podrían crear, según su volumen, importantes cargas para el presupuesto federal alemán, alertó.

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