Objetivo: despejar las dudas

Las claves de los informes de Wyman y Berger

Las auditoras creen que la banca española podría perder 250.000 millones, de los que 62.000 tendrán que llegar del rescate de la UE.

D. SORIANO

"La banca española necesitará hasta 62.000 millones de euros". Los ciudadanos de a pie que este jueves leyeran este titular habrán tenido un pequeño déjà vu. Desde que comenzó la crisis financiera se han sucedido las noticias acerca de los sucesivos planes que los gobiernos iban aprobando para sanear las entidades, lograr recuperar la confianza de los mercados y conseguir estabilizar al sector.

Se ha hablado de provisiones de 80.000 millones, de agujeros de 150.000 millones ya cubiertos, de una línea de crédito (rescate) desde Bruselas de 100.000 millones o de informes que llevaban la cifra hasta los 300.000 millones. Ahora, el Gobierno saca un nuevo dato, 62.000 millones y se dice que es la definitiva.

Pero este mismo viernes han salido los primeros contra-informes que critican la metodología, las conclusiones o los escenarios. Y entre este caos de cifras es lógico que los españoles se pregunten para qué sirven estos dos informes que, según admitió el Ministerio de Economía, costaron dos millones de euros.

El "ejercicio"

El propósito del ejercicio es hacer "un análisis top-down" para evaluar la capacidad de resistencia del sector bancario español. Esto quiere decir que se ha intentado ver cómo quedarían los balances de las entidades españolas en el supuesto de un colapso de la economía.

El planteamiento sería algo así:

  • Imaginemos que se ralentiza la actividad económica, crece el paro, se desploman los precios de la vivienda y hay una absoluta congelación del mercado del suelo.
  • En ese caso, los bancos sufrirían mucho: los hipotecados empezarían a dejar de pagar, las pymes comenzarían a incumplir sus obligaciones y los promotores (los pocos que siguen sosteniéndose) directamente entregarían a las entidades cientos de solares sin ningún valor.
  • Todo esto tendría un impacto terrible en sus beneficios, en su morosidad, en su capital, etc... El interrogante al que tenían que responder Oliver Wyman y Roland Berger era ¿en ese caso, cuánto dinero necesitarían los bancos españoles para sobrevivir con un nivel de capital que los hiciera viables? Por otra parte, cuando hablamos de un análisis top down lo que queremos decir es que no entra a juzgar entidad por entidad. Lo que han hecho los auditores de Oliver Wyman y Roland Berger es hacer una estimación general de todo el sector financiero español, basándose en los balances de sus 14 principales entidades (Santander, BBVA, Popular, Sabadell, Bankinter, Caixabank, Bankia, Kutxabank, Ibercaja, Unicaja, Mare Nostrum, CatalunyaBank, NovaGalicia y Banco de Valencia).

El escenario adverso

Es importante recordar que estos ejercicios son meras suposiciones de unos expertos que dan su respuesta a la pregunta del anterior epígrafe (quizás otros expertos habrían contestado de otra manera). Se llaman "stress tests" porque ponen los balances de las entidades a prueba en una situación muy adversa. Se supone que los bancos españoles podrían superar, con más o menos dificultades, una situación de normalidad, pero hay muchas más dudas para los casos de tensión extrema en la economía. Eso sí, el Gobierno asegura que no hay más de un 1% de posibilidades de llegar a esta situación que supondría una caída del PIB del 4,1% este año, con un paro del 27% en 2014 y un desplome en los precios de la vivienda respecto a los de 2007 del 55-60% y una caída del suelo de hasta el 90% (ver tabla).

En el Ministerio de Economía aseguran que éste ha sido un ejercicio "muy conservador" realizado con el objetivo de despejar todas las dudas sobre el sistema financiero. Es decir, que se han cubierto las espaldas. Ese 1% de posibilidades que dan al escenario adverso habla por sí sólo. Su creencia es que la economía española no llegará a esa situación en ningún caso.

Además, las exigencias de capital a los bancos también son altas. El ejercicio de las auditoras parte de la premisa de que las entidades, incluso asumiendo unas enormes pérdidas tendrían que mantener un core capital del 6% en 2014. Ésta es quizás la cuestión más polémica, puesto que algunos analistas creen que debería ser algo más elevado. Sin embargo, en el Gobierno aseguran que "en ningún país del mundo se ha pedido un core capital del 9% tras el escenario más estresado".

En los análisis realizados en Grecia, Irlanda o Portugal se requería una cifra de entre el 5 y el 6%. Por eso, en Economía creen que, teniendo además en cuenta que el escenario adverso es extremadamente improbable, ese nivel es más que suficiente.

Los 62.000 millones

Llegados a este punto, comienza esa ensalada de cifras de la que hablábamos al comienzo del artículo.

  • Según los cálculos de Oliver Wyman (es el informe más completo y con más detalle), los bancos españoles podrían perder hasta 270.000 millones de euros de aquí a 2014 en el escenario adverso. Esta cantidad saldría de los créditos ya morosos (55.000 - 60.000 millones), los créditos que hasta ahora sí se estaban pagando pero podrían entrar en mora si la cosa empeora (150.000 - 160.000 millones) y de la caída de valor de los activos adjudicados (casas, solares y promociones que se han quedado las promociones en pago a créditos impagados; 42.000 - 48.000).
  • La estimación de los auditores es que el conjunto del sistema financiero podría sacar alrededor de 250.000 millones. Para empezar, tendrían unos 98.000 millones de las provisiones ya existentes (ese dinero que los bancos han guardado por si no les pagan lo que ellos prestaron), unos 70.000 millones en beneficios y unos 7.000 millones del esquema de protección de activos puesto en marcha por el Gobierno en las entidades intervenidas.
  • Además, las entidades tendrían unos 73.000 millones de capital extra. Esto quiere decir que su capital sería del 9-9,5%. Como la exigencia del escenario adverso es del 6%, tendrían margen para dedicar parte de este capital a comerse las pérdidas. De esta manera sale la cantidad antes comentada: 98.000 + 70.000 + 7.000 + 73.000 = 248.000 millones.
  • Pero si las pérdidas estimadas son de 250.000 – 270.000 millones y la capacidad de tapar el agujero en el conjunto del sector roza los 250.000 millones, ¿de dónde saca Oliver Wyman los 62.000 millones? La explicación (bastante lógica, por otra parte) es que no todas las entidades están igual. De hecho, las que más capacidad tienen de generar provisiones y beneficios seguramente también serán las que menos pérdidas sufran. Por eso, aunque el agregado ofrezca cifras muy similares, la realidad es que las entidades en problemas necesitarían en este caso entre 51.000 y 62.000 millones.
  • Con ese dinero, inyectado directamente o a través de CoCos (bonos convertibles contingentes), las entidades se recapitalizarían y serían capaces de llegar a ese 6% de core capital.

Los reales decretos

Este ejercicio se ha realizado tras dos reales decretos (los conocidos como Guindos 1 y Guindos 2) que pedían al sistema financiero provisiones para cubrir las pérdidas. Por eso, muchos pensaron al escuchar que se necesitaban 62.000 millones que esa cifra se sumaba a los 84.000 millones que estaban en aquellas normas. En realidad no tiene nada que ver, sería mezclar churras con merinas. Los 62.000 millones son necesidades de capital. Lo otro son provisiones. Además, el cálculo de Oliver Wyman está hecho a 31 de diciembre de 2011.

Podríamos decir que dentro de los 270.000 millones que podrían perder los bancos españoles de aquí a 2014 están incluidos los 84.000 millones de provisiones pedidas por los reales decretos Guindos 1 y 2. Si finalmente los precios de los pisos caen en la proporcionan estimada por Wyman, esos 84.000 millones pasarán de provisiones a pérdidas confirmadas.

Las pérdidas

Con este panorama, muchos se preguntan por el tamaño del agujero del sistema financiero. Es difícil de decir, porque además hemos utilizado esta palabra de muchas maneras. Pero hay tres cálculos que pueden servir como aproximación:

  • El Gobierno calcula que las pérdidas acumuladas del sistema financiero español desde que comenzó la crisis hasta que acabe podrían alcanzar los 250.000 millones de euros, aproximadamente un 25% del PIB. Como decimos es un cálculo total que incluye las pérdidas ya incurridas entre 2007 y 2011.
  • La segunda cifra que podríamos considerar como pérdidas totales son los 250.000 – 270.000 millones previsto por Oliver Wyman. Esta cantidad es la prevista para 2012-2014, por lo que habría que sumarle las pérdidas de años anteriores no incluidas en los 98.000 millones de provisiones.
  • En los dos casos son cantidades similares, pero el cálculo del Gobierno es más bajo porque es sobre el período total (2007-2014) mientras que el de Oliver Wyman es para los próximos tres años (2012 – 2014). Eso sí, también hay que decir que lo de la consultora norteamericana es sólo un ejercicio teórico que plantea esas pérdidas para el peor de los escenarios posibles.
  • Por último, hay un tercer cálculo posible. Si los bancos españoles quisieran mantener los niveles actuales de capital y se cumple el tercer escenario, podríamos decir que a 31 de diciembre de 2011 habrían necesitado unos 200.000 millones de capital. Esta cifra sale de sumar los 62.000 millones del ejercicio, los 70.000 millones de beneficios que Oliver Wyman estima que lograrán de aquí a 2014 y los 73.000 millones de capital que se comerán para dejar la cifra de core capital en el 6%.

El calendario

Por último, es importante el calendario que seguirán las entidades a partir de ahora.

  • Hasta septiembre hay plazo para determinar las necesidades de capital de cada entidad
  • Primero, en julio, llegará el informe de las cuatro grandes auditoras (PwC, Deloitte, KPMG y Ernst & Young). En este análisis sólo se comprobará que el tratamiento contable de los balances de las entidades es correcto.
  • En septiembre, llegará el turno del test de estrés entidad a entidad (bottom-up). Una de las dos entidades que han hecho la prueba top-down, seguramente Oliver Wyman, se encargará de analizar a los 14 grupos por separado y de determinar cuánto necesita cada uno de ellos.
  • A partir de que se sepa esta cantidad, los bancos tendrán nueve meses para conseguir ese capital por sus propios medios o pedir ayuda pública (los 62.000 millones que calcula Oliver Wyman). Eso sí, los que acudan al Frob seguramente no agotarán esos 9 meses y comenzarán el proceso de saneamiento cuanto antes.
  • El pronóstico del Gobierno es que dos tercios de esa cantidad se lo llevarán las cuatro entidades ya intervenidas (Banco de Valencia, CatalunyaBank, CaixaGalicia y Bankia). Y los tres grandes (BBVA, Santander y Caixabank) no necesitarán nada.
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