bbva pide que se subasten

F. González: "Poner más dinero público en las cajas intervenidas es perder el tiempo"

El presidente del BBVA asegura que su banco podrá cumplir con todos los requisitos impuestos tanto por el Gobierno como por la UE.

D. SORIANO

La reforma del sistema financiero que este jueves por la tarde Luis de Guindos presentará en el Ministerio de Economía ha monopolizado la rueda de prensa de Francisco González. El presidente del BBVA, aunque ha asegurado que no tiene "ni idea" de lo que propondrá el Gobierno, sí ha lanzado varios mensajes sobre por dónde cree él que irá el futuro del sector y de su entidad tras este nuevo cambio regulatorio: "Van a quedar 6-7 grandes entidades", "sería un error poner dinero bueno sobre dinero malo" o "el BBVA podrá cumplir con las nuevas exigencias sin vender ningún activo estratégico".

Las líneas generales trazadas por González podrían resumirse en: sí a las ayudas para las entidades solventes y para otorgarle solidez al sector, pero nada de seguir poniendo dinero a fondo perdido para los que sean manifiestamente insolventes. De esta manera, el presidente del BBVA ha asegurado que no le importaría "destinar dinero público para que una entidad viable sea más fuerte, pero lo que no se puede hacer es poner dinero en una entidad no viable y esto ya se ha hecho. Es un error que no se debe repetir".

Por eso, alerta de que seguir metiendo fondos del Estado en cajas intervenidas "es perder el tiempo" y asegura que en el caso de que estas entidades no puedan alcanzar los nuevos requisitos de solvencia requeridos por el Gobierno y las autoridades comunitarias, "deberán ser subastadas".

González ha asegurado que prefiere "competir con entidades más fuertes, con una dirección con grandes profesionales" (un dardo que parecía ir directamente a la línea de flotación de las cajas de ahorros, que han mantenido su estructura a lo largo de toda la crisis): "Queremos tener un sistema financiero eficiente lo más pronto posible". ¿Cuándo? "Cuánto más rápido mejor. Un plazo de un año yo creo que es razonable".

Fusiones: Evidentemente, a lo largo de toda la conversación con la prensa acerca del plan de reestructuración del Gobierno, planeaba la posibilidad de alguna fusión. González ha ofrecido su pronóstico, apostando por un futuro a medio plazo con "seis o siete entidades fuertes" compitiendo en España, sin descartar algunas otras de menor tamaño. En este sentido, ha pedido que los nuevos bancos que surjan de este proceso sean "sólidos y solventes, pero no sistémicos".

Precisamente, ésta última cuestión es la que le ha llevado a rechazar la posibilidad de una fusión con Bankia, la pieza más codiciada del mercado. "Es muy difícil", ha dicho de esta operación, aunque no ha cerrado la puerta a otras opciones: "Vamos a analizar cada posibilidad y lo haremos si hay una oportunidad que cree valor para el accionista". En este sentido, ha apuntado a que hay zonas de España en las que su banco tiene más presencia que en otras y que sería en estas últimas donde, por lógica, más opciones habría a una posible compra (esto podría apuntar hacia alguna operación en Levante o Cataluña).

Activos inmobiliarios: la parte más delicada de las cuentas bancarias españolas es la que hace referencia a los activos inmobiliarios. González ha abogado porque este tipo de activos se saquen a la luz y se pongan "a precios de mercado". Es una decisión "importante" ("hay que hacerlo bien", ha dicho"), pero que en su opinión generaría un aumento de la confianza en el sistema financiero en su conjunto. Además, ayudara a sacar al mercado muchos de esos pisos que ahora no se ponen a la venta para no reconocer las pérdidas en los balances. En su caso, ha asegurado que podrán sacar sin problemas las provisiones necesarias, "sean cuales sean" las condiciones que imponga el Gobierno respecto de estos activos.

Grupo BBVA: sin duda, la parte más contundente de su intervención ha sido la dedicada a defender las cuentas de su entidad. "Estamos en el mejor momento de nuestra historia desde que yo soy presidente, hace 16 años", ha asegurado González, que no ha dudado en señalar que salen "fortalecidos de la crisis". Por eso, ha repetido en varias ocasiones que no van a vender "ningún activo estratégico", para captar capital, tanto para cumplir con lo que este jueves pida el Gobierno como para llegar a los requerimientos de capital que la UE ha exigido para el verano. El nivel de cumplimiento de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) es del 9%. El BBVA en estos momentos tiene 8,7% y le faltarían 1.000 millones que conseguirá "sin problemas" en este semestre, según su presidente.

Todo esto hace que su grupo destaque, en su opinión, "por su solidez": "Nunca hemos tenido cerrados los mercados y tampoco hemos vendido activos estratégicos". De hecho, ha destacado que los gastos han subido un 11% y ha asegurado que "no hemos dejado de invertir un solo euro que nos pueda dar beneficios en el futuro". Por eso, los resultados son para González "sólidos" y muy resistentes", pese a la caída de los beneficios y permitirán, también este año, repartir un dividendo por acción de 0,42 euros.

En lo que no ha dado buenas noticias ha sido en la parte del crédito. González asegura que su entidad sigue "en condiciones" de prestar dinero, "es nuestro negocio" ha dicho, pero que no tienen "demanda". "Las tuberías las tenemos secas", ha sido la expresión que ha utilizado, para describir la situación a la que se enfrentan sus entidades.

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