Un sector ante el abismo

La ruta del pepino: de Almería a Hamburgo en seis días

Los productores temen por el futuro de la hortaliza, de las que se venden 300 millones de euros al año.

D. SORIANO

La crisis del pepino podría haber acabado en falso con la afirmación de las autoridades alemanas de que las verduras españolas no son las responsables de la bacteria que ha acabado con la vida de más de una docena de personas en las últimas dos semanas. Oficialmente parece claro que no fue en los invernaderos hispanos donde se originó el brote, pero este tipo de noticias se sabe cómo empiezan, pero no cómo acaban. Muchos consumidores europeos tienen la mosca detrás de la oreja y relacionan pepinos y, por asociación, hortalizas españolas con enfermedad. Quitar ese estigma será mucho más complicado y laborioso que conseguir la rectificación del Gobierno de Hamburgo.

La ruta del pepino

Según explica a Libertad Digital Pelegrín García, director administrativo de Hortofrutícola Costa de Almería, cualquier alemán o moscovita puede disfrutar de un pepino andaluz en apenas seis días desde que fue recogido de la mata. Es un plazo muy corto, que casi podría decirse que se reduce aún más por las formas de envasado y almacenaje, que consiguen mantener el producto fresco durante más tiempo.

El proceso comienza con el corte del producto, desde el que se manda al almacén para clasificarlo en función de su calibre y, también, para despreciar aquellos que se hayan podido deteriorar o no tengan los mínimos de calidad que exigen los productores andaluces. En este proceso de manipulación, se mete el producto en cámaras de pre-enfriado, para mantener sus propiedades por más tiempo sin que su calidad quede afectada.

Según las normas de los propios agricultores, no pueden pasar más de 4 días desde que una verdura es recogida de la mata hasta que se pone en el camión que la llevará a su destino. Incluso aunque los plazos son breves, es habitual utilizar bolsas de plástico (por unidades o con varias verduras) que también ayudan a que el producto se mantenga fresco durante más tiempo.

Una vez que el cargamento está en marcha, sólo tarda un par de días en estar en los mercados centrales de Hamburgo o Moscú, a base, incluso, de doblar los chóferes de cada camión, para que no se pierda ni un minuto y los consumidores del este de Europa disfruten de la misma calidad que los propios almerienses.

Por cierto, que respecto al transporte, García destaca que los palés de cajas se cubren con cantoneras y se recubren para protegerlos, con el objetivo de que el aspecto externo de la verdura no se vea deteriorado por posibles golpes en la manipulación. Y todos estos cuidados han hecho que los agricultores españoles eleven aún más su queja por el trato recibido. Se han dicho tantas cosas de un producto al que sus vendedores tratan con tanto mimo.

Las cifras

En España, había a finales de 2008, 8.300 hectáreas de superficie cultivada con pepino, que daban unas 670.000 toneladas de esta verdura. Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, el valor de esta producción se elevaba a los 300 millones de euros, que ahora están en peligro.

Respecto a las regiones productoras, Andalucía –especialmente Almería y Málaga- acumula casi el 90% del cultivo, seguida por Murcia con un 4% aproximadamente.

De todos estos pepinos, se exporta un 68%, lo que añade otro argumento a las quejas de los agricultores. Si el 33% se queda en España y no hay casos de esa bacteria en nuestro país, es muy difícil explicar cómo podía ser éste el origen de la enfermedad.

Un dato curioso es que según el último índice de precios de COAG, una de las grandes organizaciones agrarias españolas, el pepino es la materia prima en la que más diferencia hay entre el precio en origen y el de destino. Así, los 0,17€/kilo que se pagaban a comienzos de 2011 en las huertas españolas se transformaban a través de la cadena de distribución en 1,63 euros en los mercados, un incremento del 859%. En los últimos días, esta verdura ha visto fuertes descuentos, por el impacto de la crisis, que la han llevado en algunos puestos a bajar del euro/kilo.

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