La capilla ardiente de Manolo Santana quedará instalada este lunes en la Caja Mágica

El féretro con los restos mortales del extenista será trasladado este domingo desde Marbella hasta Madrid.

LD / Efe

La capilla ardiente de Manolo Santana, fallecido este sábado a los 83 años, quedará instalada este lunes de 12:00 a 20:00 horas en la pista central de la Caja Mágica, que lleva su nombre, según ha informado en una nota la organización del Mutua Madrid Open.

En la nota se informa de que el féretro con los restos mortales de Santana será trasladado el domingo desde Marbella hasta Madrid. "Todas las personas que lo deseen podrán ir a despedirse del tenista, siendo posible el acceso a la Caja Mágica por las entradas de Camino de Perales y Embajadores", apunta el Mutua Madrid Open.

Este domingo la capilla ardiente se instalará en el Hospital Real de la Misericordia de Marbella y permanecerá abierta al público desde las 10:00 hasta las 14:00 horas, momento a partir del cual sólo podrán acceder a ella los miembros de su entorno más cercano, ha informado en un comunicado el ayuntamiento de la ciudad en la que murió el extenista y a la que estaba muy vinculado.

Este legendario tenista, el primer español en ganar un torneo del Grand Slam, contaba entre su palmarés con cuatro grandes títulos: dos torneos de Roland Garros, en 1961 y 1964; el Abierto de Estados Unidos, en 1965; y el de Wimbledon, en 1966, año en el que también fue número 1 del mundo.

Después de su retirada, Santana siguió muy unido al mundo del deporte y a la ciudad marbellí, en la que en 1983 se hizo cargo del Club de Tenis de Puente Romano, que pasó a llamarse con su nombre, y a partir de 1997 dirigió el Manolo Santana Racquets Club. En 2000, el Consejo Superior de Deportes le concedió la Gran Cruz de la Real Orden del Mérito Deportivo por su trayectoria profesional.

La noticia se ha recibido con gran pesar y las reacciones desde todos los ámbitos del deporte, la política, o la Casa de SM el Rey, que le destacó como "leyenda que hace grande a un país", no se hicieron esperar.

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