Consejos para comprar un coche de segunda mano

Para acertar y disfrutar de una amplia garantía en la compra de un coche de segunda mano, se recomienda acudir a concesionarios como Grupo M Gallego.

Cristina Alonso

Cuando se empieza la búsqueda para adquirir un coche de segunda mano pueden surgir muchas dudas, ya que se teme comprar un vehículo que no esté en las mejores condiciones. Para acertar y disfrutar de una amplia garantía en la compra de un coche de segunda mano, siempre es recomendable acudir a concesionarios como el de Grupo M Gallego, que son profesionales del sector.

Adquirir este tipo de vehículos puede hacer surgir cierto recelo, por lo que nunca está de más tomar algunas precauciones y no precipitarse. Antes de confirmar la compra es mejor saber lo que se quiere, informarse exhaustivamente, comparar varios vehículos y finalmente decidirse por el más adecuado.

¿En qué fijarse para comprar un coche de segunda mano?

En España hay una tasa muy alta de mercado de compra-venta de coches usados, por lo que no es de extrañar que sea una de las opciones más solicitadas. Si se quiere adquirir un vehículo de segunda mano sin el miedo de no saber si se está eligiendo el adecuado, tan solo hay que seguir estas sencillas recomendaciones que vamos a dar.

Una vez que se tiene el coche que interesa localizado, hay que averiguar ciertos aspectos para cerciorarse de que el vehículo se encuentra en óptimas condiciones.

Procedencia: una de las primeras cosas que hay que hacer cuando se localiza un coche que cuadra con lo que se busca es averiguar quién ha usado el coche, por lo que hay que hacer todas las preguntas que sean necesarias al vendedor. Es decir, si es un coche familiar o procede de renting, ya que estos últimos tienen un mejor mantenimiento.

Edad: la edad del coche también determina qué clase de arreglos va a necesitar para que tenga un buen funcionamiento. Obviamente, cuanto menos años de uso tenga un coche menos cambios de piezas habrá que hacerle.

Carrocería: esto es algo que puede observarse a simple vista, hay que fijarse en los detalles y revisar tanto de lejos como de cerca el vehículo. Observar el estado de la pintura, si hay diferentes tonalidades es una pista de que el coche ha tenido que ser reparado. No olvides mirar con atención las puertas, el maletero y el capó y comprobar si tiene marcas de la cinta que se coloca para pintar.

Antecedentes: antes de hacer el cambio de propiedad es importante que se pida un informe extendido sobre el vehículo a la Dirección General de Tráfico (DGT). Este documento tiene un importe muy económico (8 euros) e indica si el coche está embargado, si es importado y cuántas personas han sido propietarias del vehículo.

Kilometraje: actualmente no hay por qué desconfiar de los kilómetros que marque un coche, ya que es bastante complicado falsear ese dato y se controla en la ITV. Si a pesar de todo quieres revisar los kilómetros puedes observar las agujas del motor y otros elementos como la aguja de la temperatura, la del nivel del combustible, etc. Si observas algo extraño, puede ser que han sido extraídas y vueltas a colocar.

Interior: otra inspección primordial es la del interior del coche, para ver si es cómodo y probar si funcionan los botones de las luces, aire acondicionado, limpiaparabrisas, etc. Si notas algún olor extraño (que no sea tabaco) como olor a gasolina no es buena señal. También debes fijarte en el estado en el que se encuentran el volante, la tapicería, la palanca de cambio y otros elementos que pudieran haber sufrido algún desgaste con el uso.

Mecánica: aunque no tengas experiencia y no entiendas mucho de mecánica, hay algunos detalles en los que te puedes fijar, como los niveles de líquido anticongelante, de limpiacristales y el aceite. También puedes observar la batería y la cantidad de óxido que pueda tener. Otros fallos son más difíciles de detectar, por eso es mejor comprar un vehículo de segunda mano en un concesionario.

Exterior: tómate tu tiempo para examinar los bajos del coche, podrás ver si está oxidado y si eso ha podido afectar algún componente. Échale un vistazo a los faros para ver si son iguales o alguno ha sido cambiado, mira también que las puertas cierran perfectamente, acércate al maletero y observa si tiene alguna soldadura.

Conducción: lo mejor es probar el vehículo y ver cómo se comporta tanto en carretera como en ciudad. Es importante que al conducir no notes tirones o vibraciones y que reaccione bien. Haz un recorrido que te permita verificar frenos, amortiguadores y todas las marchas y pon atención a cualquier sonido extraño.

Aunque el coche te parezca perfecto, desconfía si es demasiado económico, las gangas pueden ocultar una estafa. Si quieres adquirir un vehículo de segunda mano con más tranquilidad lo mejor es que acudas a un concesionario donde se hace una revisión y selección de coches que ofrecen las máximas garantías. Si sigues estos y más consejos sobre la compra de un vehículo de segunda mano no te arrepentirás.

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