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Renault 4L: echen la vista atrás 60 años...

El Renault 4 cumple nada menos que 60 años, por lo que queremos hacer un pequeño repaso a su historia.

Motor16

Corría el año 1961 y, tras cinco años de desarrollo, muchos tests, pruebas de todo tipo y miles de kilómetros de ensayo en los terrenos y climas más exigentes, Renault presentaba su último modelo: el R4.

Con sus 3,6 metros de longitud y su 1,5 de altura, el R4 se daba el lujo de dotar a sus cinco ocupantes de un espacio interior de lo más generoso, además de no renunciar por ello a una gran capacidad de carga para el maletero, puesto que contaba con 480 litros útiles. Además de esto, Renault hizo que los asientos posteriores se abatieran de manera muy sencilla, lo que sumado a su portón trasero con gran ángulo de apertura, hacían del R4 un modelo de lo más polivalente y versátil.

Pero no todo se reducía a una habitabilidad excelente, el R4 también destacaba mecánicamente, ya que fue el primer coche, tras la Segunda Guerra Mundial, en proponer una arquitectura con motor y tracción en el eje delantero. Sumadas a esto, Renault aglutinó multitud de soluciones técnicas y tecnológicas que en la época fueron de lo más revolucionarias, como la suspensión independiente en el tren delantero, el circuito de refrigeración cerrado y hermético, las rótulas estancas o su capaz suspensión todo camino. Y por si todo esto fuera poco, el R4, gracias a toda la tecnología que dispuso Renault en él, solo tenía como mantenimiento real el cambio del aceite.

Pues bien, tras lanzarse en Francia en 1961, a España llegó dos años después, concretamente cuando empezó a fabricarse en la Factoría de Montaje de Valladolid. Nuestro país contribuyó notablemente a su producción, puesto que en su historia salieron de nuestras tierras hasta 800.000 unidades de un modelo que acabó vendiendo unos 8 millones, por lo que el 10% provino de España.

Sin embargo, su presentación oficial en nuestro país no tuvo lugar hasta el 25 de febrero de 1964. Aquí llegó en su versión ‘L’, de ahí el nombre de 4L y su popular apodo; el Cuatrolatas. Destacó, además de por todo lo mencionado anteriormente, por su precio, que era de 84.000 pesetas; es decir, unos 500 euros, mientras que el de sus rivales estaba en torno a las 100.000.

Aquí tuvimos de inicio un motor de 845cc con 30 CV, aunque según fueron pasando los años Renault modernizó el coche con distintos elementos, como nuevos propulsores; de 852cc y 1.108cc (38 CV), caja de cuatro relaciones, frenos de disco, techo practicable panorámico, etc.

Por desgracia, en 1993, y debido a la introducción de medidas regulatorias medioambientales más exigentes a nivel internacional, Renault tuvo que decirle adiós al modelo, pues era imposible encajar algunos de los elementos que se pedían por obligación, como el catalizador. La última unidad del 4L abandonó la cadena de producción un 3 de diciembre de 1992.

Hoy, con 2021 empezando su andadura, le rendimos un pequeño homenaje a los 60 años de este coche, que fue un referente para toda una generación de padres y abuelos que, en su día, vieron en él la posibilidad de acceder a un vehículo a un precio asequible, por lo que siempre ocupará un lugar destacado en los corazones de todos los españoles, tengas los años que tengas.

Más información, fotos y anuncios de época del Renault 4L aquí.

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