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Ángel Nieto

Ángel Nieto: "Si hubiera querido, tendría más títulos que Agostini"

El 12+1 veces campeón mundial de motociclismo repasa su carrera en una entrevista a Libertad Digital.

Guillermo Domínguez

Triscaidecafobia, dícese del miedo irracional al número 13. ¡Perdón, 12+1! Ya saben los lectores por dónde van los tiros...

Sí, hablamos del hombre que ha ganado 12+1 campeonatos del mundo de motociclismo, deporte del que ha sido el gran pionero en España. En una época en la que sólo se prestaba atención al fútbol, Ángel Nieto Roldán (Zamora, 25 de enero de 1947) se peleó con todos para acabar logrando que nos fijáramos también en las motos, que tantas satisfacciones ha dado a nuestro país.

Desde el propio Ángel Nieto hasta Marc Márquez, pasando por Ricardo Tormo, Jorge Martínez Aspar, Sito Pons, Álex Crivillé, Dani Pedrosa o Jorge Lorenzo, entre otros. Muchos han sido los pilotos españoles que han ganado el Campeonato del Mundo en las distintas categorías para poner a España en la cima del motociclismo.

Desde que se bajó de la moto en 1986, tras 25 temporadas compitiendo, Ángel Nieto ha seguido vinculado a las dos ruedas como director de equipo y, sobre todo, como comentarista de televisión. Como él mismo recuerda en una entrevista a Libertad Digital, concedida en la ITV que recientemente ha montado en Vallecas -el barrio donde se crió-, es la temporada número 48 que acude al Mundial.

Ángel Nieto es un espíritu indómito, un torrente de energía que no puede estar quieto ni un minuto. Una de las mayores leyendas del deporte español y universal, uno de los referentes de la historia del motociclismo junto a otras figuras como Giacomo Agostini, Mike Hailwood, Valentino Rossi, John Surtees, Mick Doohan, Wayne Rainey...

Entrevista a Ángel Nieto


Pregunta: Quería empezar preguntándote por tus inicios. ¿Cómo es que a un chaval de Vallecas le da por las motos?

Respuesta: No tengo ni idea de por qué empiezan a gustarme las motos porque nadie en mi casa tiene que ver con ellas. Sí que es verdad que en aquella época me motivaba lo que tuviera ruedas: patines, bicicletas... Era una época dura. Mis padres se dedicaban a trabajar y a sacar a la familia adelante. Luego me di cuenta de que a mí lo que me gustaba era el tema de las motos. Vi que era lo que me movía en la vida y me fui a vivir a Barcelona, que era donde estaban las fábricas de motos y donde realmente se podía hacer algo.

P: En aquella época el motociclismo era muy distinto...

R: Evidentemente no había toda la historia que existe hoy en el motociclismo. La gente pensaba que todos los que nos montábamos en una moto de carreras por en medio de los pueblos éramos unos majaras. Realmente no es así, aunque éramos un poco maletillas en el sentido de que el deporte de la moto no estaba como está hoy. Afortunadamente, hoy está donde se merece y donde tenía que haber estado hace años. Gracias al esfuerzo de mucha gente. No sólo de los que han ganado, sino de las televisiones, de las multinacionales que han creído en este deporte y apuestan por el mundo del motor. Hoy somos la envidia del mundo y una de las potencias más grandes que hay, por éxitos deportivos y por cantera de pilotos.

P: Como comentabas, siendo un chaval te fuiste a Barcelona a trabajar en Bultaco. ¿Cómo se lo tomaron tus padres?

R: Yo soy el pequeño de tres hijos y mis padres no me dejaban irme. Pero a base de incordiar y de decir que me quería ir, al final no tuvieron más remedio que dejarme ir. Me fui a vivir a casa de una hermana de mi padre, mi tía Claudina, pero tampoco estuve mucho tiempo porque yo era bastante pila. Al final estuve viviendo en una pensión. Me levantaba por la mañana para ir a trabajar en Bultaco, luego me fui a Ducati y después acabé en Derbi. Los dos primeros años que estuve en Barcelona, lloraba todas las noches porque estaba más solo que la una y tampoco tenía medios. Ganaba 700 pesetas al mes y con eso pagaba la pensión y tenía lo justo para comer. He vivido en el sótano de una frutería seis meses, y no es una broma. Pero bueno, lo volvería a hacer. Afortunadamente luego las cosas me fueron muy bien y aquí estoy.

LD | David Alonso Rincón.

P: Tu primer trabajo en Barcelona, como dices, fue en Bultaco. Fue porque llegaste allí y directamente le pediste trabajo a Paco Bultó, ¿no?

R: Yo ya lo había pillado en el Retiro en una carrera de motos. Me había colado para ver una carrera del Campeonato de España en la época de Ramón Torras y de todos esos pilotos que yo conocía pero que no eran famosos a nivel nacional. Le dije a Paco Bultó que quería ser piloto y que quería trabajar en Bultaco, que en ese momento era la fábrica más importante que había a nivel de competición. Le escribí una carta, no me contestó y me fui a buscarlo a Barcelona. Al llegar allí lo primero que hice fue ir a Bultaco a verlo y me dio trabajo en el motocross...

P: Pero a ti el motocross no te iba mucho, ¿no?

R: Nada. A mí me gusta la velocidad, así que pedí la cuenta y me fui. Directamente... (Risas) Me fui con un piloto que ha muerto hace poco, Pepe Medrano. Me fui a trabajar con él: Pepe Medrano me daba de comer y yo le limpiaba la moto. Hicimos una tourné por España.

P: ¿Cuál fue tu primera toma de contacto con la competición?

R: Cuando me fui a Derbi. En Bultaco no podía correr con ellos porque no tenía la edad permitida. Ellos tenían motos grandes.

P: Pero falsificaste la firma de tu padre para poder correr, ¿no?

R: Eso fue en Derbi para poder competir en el Mundial. El tema fue que sufrí una caída en Clermont-Ferrand (Francia). Entonces vieron que no tenía la edad y me quitaron la licencia, con lo que hasta el año siguiente no pude correr. Como te decía, era un motociclismo diferente, otra historia, nada que ver con lo que tenemos hoy en día. Hoy hay chavales de 15 años con un talento increíble. Desde que tienen cuatro años ya están haciendo cosas en motos pequeñitas. Han cambiado muchas cosas: ahora mismo este deporte es mucho menos peligroso, afortunadamente se ha trabajado mucho en la seguridad. Dorna, IRTA y la Federación han hecho un trabajo exquisito con la moto. Evidentemente es un deporte que tiene su riesgo, pero ese riesgo ha bajado considerablemente.

P: ¿Cómo eran las motos entonces?

R: Yo siempre digo una cosa: si yo me he caído 500 veces en mi vida, 250 fue por mi culpa y las otras 250 porque la moto se rompía. Hoy, para que se rompa una moto, tienes que darle con un martillo.

P: ¿Y los circuitos?

R: Nada que ver. En ese tema se ha trabajado muchísimo, en que haya espacios, en que no te des contra una casa. Los circuitos ahora ya no son tan grandes. El más grande ahora puede tener 5 kilómetros, cuando nosotros corríamos en circuitos de 15 ó 20.

P: Pero aún mayor es el de la Isla de Man...

R: 63 kilómetros una vuelta. Ahí, prohibido caerse. Hasta prohibido ir, pero sobre todo prohibido caerse.

P: Hablábamos antes de tu primera toma de contacto con la competición. ¿Y con el Campeonato del Mundo?

R: El primer año que hice el Mundial completo fue en 1969. El campeonato que gané ese año tuvo muy poca repercusión porque en esa época en España sólo se hablaba de fútbol. También algo de boxeo o de tenis, con Manolo Santana... Antes hacíamos dos o tres carreras del Mundial: una era Montjuic, otra Clermont-Ferrand, otra Assen, en Alemania... esas fueron las primeras carreras que yo disputé en el Campeonato del Mundo. Y el primer año que hicimos el Mundial entero, fue cuando ganamos.

P: Y más adelante hiciste doblete en el Mundial con los títulos de 50 y 125 cc...

R: Sí, en 1972.

P: ¿Cómo fue ese salto a 125?

R: Llevábamos tiempo buscando dar ese salto. El caso es que luego me subí dos veces a una de 500 en el Jarama y creo que no lo hice nada mal. Luego me arrepentí. Ya era un poco mayor y pensé que probablemente lo habría hecho bien en esa categoría, pero está por ver. Antes no era como ahora, de montarte en una moto de 50 y pasarte a una de dos y medio y luego a la 500. Yo siempre he corrido con fábricas muy familiares: Morbidelli, Garelli... Vuelvo allí y me siento como en casa. Incluso los hijos, que continúan trabajando en las fábricas, tienen un grato recuerdo de mí. Son mis amigos. En Derbi, Rabasa es mi segunda familia.

P: ¿Cómo es Andreu Rabasa?

R: Es como mi hermano mayor, alguien a quien quiero muchísimo. Hablo con él cada poco tiempo. Me voy a Barcelona y voy a comer con él. Viene a Ibiza, donde tiene una casa cerca de la mía, y nos vemos.

P: Otra figura importante en tu carrera es la de Tomás Díaz-Valdés...

R: También. Fue de cuando empecé, ahí en el taller en Vallecas en la calle Carlos Martín Álvarez. Con Tomás hablo de vez en cuando y lo veo. Está un poco gordo, tiene que bajar la tripa (Risas).

P: Él fue tu cicerone en esto de las motos, ¿no?

R: Con Tomás empecé en el taller, barriendo.

P: Ángel Nieto era casi siempre el hombre a batir. ¿Quiénes eran tus mayores rivales, los que te lo ponían más difícil?

R: ¿Rivales? Muchos. ¿Gente que me lo ha puesto muy difícil? Ricardo Tormo, Barry Sheene, (Gilberto) Parlotti, (Maurizio) Vitali, (Pier Paolo) Bianchi... eran tíos con muchísimo talento. Pero bueno, yo tenía mi librillo...

LD | David Alonso Rincón.

P: ¿Cuál era tu librillo?

R: Los últimos ocho campeonatos del mundo que gané fueron con el mismo técnico, Jan Thiel. Es el tío más bueno que ha habido nunca en motores de dos tiempos. Seguro que no habrá otro como éste. Yo lo miraba y él ya sabía lo que yo quería. Ni siquiera hacía falta hablar con él. Era como mi compositor. En las motos, como en la canción, tú puedes cantar muy bien pero tienes que tener detrás al tío que te haga la música y la letra. He trabajado con los mejores tíos en dos tiempos que había en el mundo, antes, ahora y después: Jan Thiel, Paco Tombas y Jorg Muller. Ahora ya no hay máquinas de dos tiempos. Yo he buscado al compositor, el que me hacía la letra, el que me hacía la canción. En este sentido, creo que he sido hábil.

P: En cuanto a los mecánicos, creo que los tenías un poco fritos, ¿no?

R: Nada, nada. Lo que pasa es que a lo mejor yo los cogía y les hacía levantarse a las cuatro de la mañana para que le hicieran un cambio diferente a la moto. Pero luego también compartía el éxito con ellos. Casi todos los tíos que han trabajado conmigo, que han sido muchos, me dan un abrazo cuando me ven. Hubo épocas en los que llevaba a 20 tíos trabajando conmigo. Es gente que me tiene un respeto y yo a ellos. Un piloto hoy en día, si no tiene ese equipo, no gana. Eso de que he ganado yo, no. Ganas porque hay un equipo que funciona, que trabaja para ti y que cree. Eso ha sido antes, ahora y después.

P: ¿Siempre te has sentido respaldado por tus equipos?

R: Siempre.

P: Te pregunto también por tu experiencia en 250 cc. Has sido campeón de España en ocho ocasiones, pero nunca del mundo...

R: Es verdad, pero no me lo planteé. No era mi objetivo. A mí me dicen: 'Agostini tiene 15 títulos'. Y yo te digo una cosa: si mi objetivo hubiera sido conseguir más títulos que Agostini, seguramente tendría más títulos que él. Lo tengo clarísimo, y Agostini lo sabe. Pero es que ahora ya hay récord por todo. ¿El pelo más largo? Récord. ¿La vuelta más rápida? Récord. ¿Quién madruga más? Récord. En mi época había récord de grandes premios y de campeonatos del mundo, y ya está.

P: ¿Y cuál era tu objetivo?

R: Montar, ganar y pasármelo bien.

P: Te pregunto también por las parrillas. Antes erais un montón de pilotos, pero lo que se dice buenos, buenos, sólo unos pocos, ¿no?

R: Éramos como unos 60 y 30 se quedaban fuera. Lo que pasa es que había muchas diferencias en las motos. Ahora también es difícil ganar a una moto oficial, pero antes había mucha más diferencia que ahora. Mi moto a lo mejor corría 30 kilómetros por hora más que las no oficiales. Por muy bueno que fueras, era imposible ganar a una oficial.

P: Y en esa época de los 70, no había la repercusión que hay ahora con las motos...

R: Yo me he peleado muchísimo con la tele. Hubo momentos en los que decía: "Ya no voy a un programa más si no dais las carreras". La gente sabía que yo ganaba pero no sabía por qué. Me cansé. Siempre las mismas preguntas, y dije: "Eso se ha acabado". "O vais a las carreras para ver por qué ganamos o por qué perdemos o, si no, no vuelvo más".

P: Es decir, has sido un pionero no sólo en lo que es el motociclismo en sí, sino también en cuanto a la retransmisión de las carreras por televisión...

R: En aquella época, cuando ya había ganado dos campeonatos del mundo, me peleaba muchísimo con la prensa. Pero no sólo por mí. Había tíos como Ramón Torras o Santiago Herrero, que se habían dejado la vida ahí fuera y habían hecho cosas muy importantes. Quería que se reconociera. Pero en el motociclismo también hay toda una industria detrás y aquí teníamos Bultaco, Montesa, Derbi... Había 27 fábricas que daban trabajo a la gente y era importante atender a la industria también. Me he peleado mucho y ahora ya lo puedo contar porque ha prescrito (Risas). El caso es que costó trabajo mentalizar a la gente de que esto era un deporte y, fíjate, en este momento es el deporte que más éxitos ha traído a este país. Hemos ganado casi 500 grandes premios y tenemos más de 40 campeonatos del mundo, casi como Reino Unido.

P: Te retiraste en 1986. ¿Cuándo te diste cuenta de que había llegado el momento de bajarte de la moto?

R: Facilito. Estaba en una parrilla de salida en Austria con Aspar y con todos los que venían dando. Era Salzburgo, un circuito muy rápido y muy peligroso. Miré para abajo y a los mecánicos como diciéndoles: "¿Pero qué hago yo aquí?". Tenía 39 años. Dije: "Hostia, esto se ha acabado". Terminé la carrera, me fui al equipo y les dije: "Me retiro". "¿Cómo?". "Que me voy a mi casa". Y hasta hoy...

P: Luego han venido los Gelete, Pablo y Fonsi...

R: Lo han hecho muy bien. Son talento puro.

P: ¿Y cuando te dijeron que querían correr en moto?

R: Primero no tragué, pero al final me tocó tragar. Siguen en el mundo de la moto: Gelete y Pablo tienen un hotel móvil en el Mundial, muy bonito, donde viven Pedrosa, Márquez... Convivo con ellos mucho gracias a las motos y estoy contento por ello. El único disgusto que me han dado estos chicos fue cuando me dijeron que querían correr en moto. Pero por lo demás... son unos tíos queridos por la gente. Nunca nadie me ha hablado mal de ellos y eso es muy importante. Luego tengo a uno pequeñito que se llama Hugo, que tiene 12 años, juega al tenis y es un cañón. Lo único que se pueda llevar un pelotazo (Risas). Tenéis que seguirlo: es un chaval guapo, bueno y cojonudo.

P: Desde tu retirada, has montado tu propio equipo y llevas ya unos cuantos años ejerciendo como comentarista del Mundial...

R: Con este año, es la temporada número 48 que voy al Mundial, que no está nada mal. Tengo una maleta que la llamo y sale corriendo (Risas). Ahora estoy con Mediaset, con un equipo genial con gente que le pone pasión a saco. Son gente cojonuda que me han metido energía para seguir más tiempo. Vamos a intentar hacerlo más bonito aún que el año pasado.

P: Ha pasado ya mucho tiempo... ¿en tu primera experiencia como comentarista estuviste más nervioso que en el box?

R: ¡Qué va! Dejé de montar en moto pero a través de la tele me monto. Intento pensar qué haría yo cuando veo a la gente peleando en una última vuelta. Unas veces acierto con lo que va a pasar y otras no. La tele me ha quitado el mono. Pero lo tenía clarísimo y dije 'basta'. Llevaba mucho tiempo mirándome al espejo yo solo y diciendo: "¿Cuándo te retiras?". Lo tenía claro: el día que no tenga ilusión por ganar. Y así hice.

LD | David Alonso Rincón.

P: Otra aventura en la que te has embarcado es esta ITV de Vallecas en la que nos encontramos...

R: ¡Ya lo ves! Aquí estoy con los tíos más grandes que ha dado la historia de la moto: Valentino, Doohan, Márquez, Crivillé... Me falta Hailwood, que lo voy a poner por aquí seguro porque para mí es el más grande que ha habido en la historia del motociclismo.

P: ¿Cómo te dio la idea de la ITV?

R: La he montado en el sitio en el que me he criado, mi barrio. La gente viene y alucina: me hablan de mi madre, de mi familia... Mi madre tenía una tienda de pollos y huevos muy famosa ahí en Palomeras. El caso es que me divierto con todo esto. Lo más importante es transmitir a le gente joven que le ponga ilusión a todo lo que haga porque con ilusión, ganas y tesón, se consiguen cosas. Este país tiene ganas, la gente española es muy apasionada. Pero ahora estanos viviendo momentos complicados...

P: Claro, pero a lo mejor con la crisis...

R: Sí, pero hay que seguir para adelante. Para atrás ni para coger impulso, como decía Pedro Carrasco. Y eso es lo que tenemos que transmitirle a los jovencitos.

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