Enorme preocupación por el estado de Jan Ullrich

El exciclista alemán ha vuelto a recaer en su adición al alcohol tras no superar una dura ruptura amorosa.

A.S.E

Los demonios vuelven a perseguir a Jan Ullrich. En Alemania crece la preocupación por el ciclista quien habría recaído de sus adicciones hasta el punto de ser ingresado en una clínica en Suiza, según informa Bild.

El campeón del Tour de Francia en 1997 y de la Vuelta a España en 1999 tocó fondo hace tres años cuando entró en una espiral de alcohol y drogas que estuvieron muy cerca de costarle la vida. El mismo Jan lo confesó en el podcast de Lance Armstrong, ‘The Move’, hace unos meses:

"Ya conoces mi historia, hace tres años estaba muy mal. Vinisteis a verme y yo estaba en el mismo camino que Marco Pantani, casi muerto. Y luego me recuperé y tengo buenos amigos, incluyéndote a ti, que me devolvieron la vida. Ahora estoy muy feliz".

Ese estado de felicidad y tranquilidad le ha durado poco a Ullrich. Una dura ruptura sentimental ha sido el catalizador para que el exciclista se refugie de nuevo en el alcohol. Una durísima recaída que le hizo ser ingresado en un hospital de México donde hacía escala tras volver de su estancia en Cuba. Ahora ha sido trasladado a una clínica en Suiza para continuar con su rehabilitación.

Ullrich miró a la muerte a los ojos y solo gracias a los buenos amigos, consiguió darle la espalda: "Durante un tiempo olvidé lo que era bueno para mí. Todo lo que recuerdo es de hace 15 o 20 años. Entonces olvidé lo que era bueno para mí. El ciclismo es bueno. El estar con los amigos, el amor, mis hijos, mi familia. Olvidé todo eso, ese fue mi problema".

Uno de los amigos que le ayudó a salir del pozo y que de nuevo en esta recaída está ahí, apoyándole, es Lance Armstrong: "Dejé el alcohol y de consumir drogas hace tres años. Ahora vivo de una forma muy saludable, mi novia cocina muy saludable para mí. Esto me puso en buena forma y me hizo sentirme bien. Llevo tres años durmiendo y necesitaba tiempo para mí. Pero ahora mi cerebro está despejado, mi cuerpo está en forma, tengo algunas ideas y puedo contar más la próxima vez".

Ullrich se enfrenta de nuevo a su peor enemigo, el alcohol, y en Alemania esperan que consiga, una vez más, salir de la pesadilla en la que se encuentra.

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