Recomendaciones deportivas de LD durante la cuarentena por el coronavirus: 'El mejor' (XXXIII)

Sergio Valentín continúa en LD su serie de recomendaciones de películas, series y documentales de temática deportiva durante la cuarentena.

Sergio Valentín

Vi por primera vez El mejor hace muchos años. Fue fantástica. Una de las mejores películas deportivas de toda la historia. Un clásico, sin duda. Tenía cierto temor al volver a verla porque el paso del tiempo podía cambiar ese bonito recuerdo. Todo lo contrario, he de decir que esta película, de 1984, ha envejecido tan bien como Robert Reford, su protagonista. Y es que no hay mejor escudo que un buen guión. No me extraña que tantos hayan intentado imitarle.

Es una película que ha dejado recuerdos para siempre. Sonoros, con una de las bandas sonoras más famosas del cine, visuales, con escenas tan míticas como la bola que destroza el rayo o la última, que no puedo desvelar. La primera vez no era consciente del elenco de estrellas que participan. Además de Robert Redford, Kim Basinger, Glenn Close o Robert Duvall, por citar algunos. ¡Y en una película de deportes!

Estamos en los años 30 en Estados Unidos, previos a la gran crisis económica. Roy Hobbs es un bateador con una edad más próxima a la retirada y sin embargo acaba de fichar por primera vez con un equipo de baseball que atraviesa una mala racha. ¿Dónde ha estado Roy estos años para debutar tan tarde? Esa es una de las incógnitas que esconde la película, que arranca 16 años antes con el propio Roy, yendo a su primera prueba para convertirse en jugador profesional. Por el camino, deja atrás a su novia a la que promete casarse y humilla al mejor jugador de la actualidad, el Bombardero. Estaba destinado a ser el mejor. Sin embargo, Roy va a cometer un error que le perseguirá toda la vida: "Yo creo que tenemos dos vidas. La vida con la que aprendemos y la vida que vivimos con lo que aprendimos".

Me gusta la historia, me gusta Robert Redford, me gusta el guión, me gusta que se pueda aprender tanto de una película y hasta me gusta cómo odié a Kim Basinger. Ya lo entenderán. Roy Hobbs pudo ser el mejor de todos los tiempos, el que batiese todos los récords pero quizá eso no es lo más importante. Ya me dirán que es para ustedes lo más importante después de ver este gran clásico.

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