Psicólogos y 'coaches' deportivos dan las claves para sobrevivir al confinamiento por coronavirus

Patricia Ramírez, Oliver Martínez, Joseba del Carmen y Enric Parnau dan claves ante el confinamiento y cuentan cómo lo llevan los deportistas.

Guillermo Domínguez

Son tiempos difíciles para todos. Ante la ausencia de vacuna y medicamentos antivirales, la única arma que tiene ahora mismo la sociedad para librar la guerra contra el coronavirus es el confinamiento. Salir a la calle nada más que para lo estrictamente necesario. Más de tres semanas recluidos en casa, en el caso de España. Una auténtica prueba de fuego para cerca de 47 millones de españoles y miles de millones de personas en todo el mundo.

Los deportistas de élite no se libran, por mucho que la mayor parte de las veces den la sensación de vivir en una especie de burbuja ajena al mundo real. Más allá de las evidentes comodidades con las que cuentan en sus hogares (jardín, piscina, gimnasio...), los deportistas gozan de otra ventaja ante esta delicadísima situación porque están "acostumbrados a que les manden rutinas y a cumplirlas, así que en una época de confinamiento como ésta son los que mejor se adaptan, y especialmente los que tienen familia e hijos, porque su vida básicamente es entrenar muy duro y luego estar en casa".

"Se trabajan aspectos que antes ni te planteabas"

Son palabras de Oliver Martínez (Barcelona, 1970), un reconocido psicólogo deportivo que ha querido compartir con Libertad Digital las vivencias de los deportistas en estas semanas de confinamiento y desvelar cuáles son los deberes que les pone para adaptarse mejor a la inexorable cuarentena. "Al margen de ejercicios físicos que les sirvan para superarse a sí mismos y no dejar de competir, como por ejemplo saltos verticales, a los deportistas les pongo deberes como resolver enigmas, jeroglíficos, pasatiempos o ejercicios de memoria espacial para que aumenten la capacidad de retener imágenes en su mente. A ellos y a los entrenadores también les mando leer libros para que aprendan nuevo vocabulario y puedan expresarse mucho mejor en público porque también es importante trabajar la imagen", desvela Martínez, que tiene una sección sobre psicología deportiva en el programa El Primer Palo de esRadio, llamada Cuestión de coco, y que anteriormente ha colaborado con medios como Real Madrid Televisión o TVE (Estudio Estadio).

"Hay que crecerse ante la adversidad y esta época de confinamiento es un buen momento para trabajar aspectos que antes no se trabajaban durante la competición, que ni siquiera te planteabas. Por ejemplo la toma de decisiones, que es fundamental como variable psicológica. Se puede trabajar este aspecto gracias a la creatividad porque te ayuda a improvisar ante determinadas circunstancias en un tiempo muy rápido", afirma el director de Deportivamente –gabinete de psicología especializado en deporte–, que ha trabajado directamente con el Real Zaragoza, con futbolistas de la talla de Tony Sanabria, Pablo Piatti, Didac Vilà y Bruno Saltor, entre otros, y con el ciclista Samuel Sánchez, campeón olímpico en los Juegos de Pekín 2008.

En palabras de Oliver Martínez, "el deportista siempre se prepara con dos objetivos: mantenimiento y progresión. ¿Qué es lo que ocurre? Si no sabes cuándo vas a volver a entrenar con normalidad ni a competir, se produce un desajuste de control que hace que baje la motivación y la autoconfianza". "¿Cuál es el objetivo, mantenerse o progresar? Y, si es progresar, ¿a qué ritmo y a qué velocidad? No se sabe porque la temporada puede volver en mayo, en junio, julio... es como hacer una pretemporada sin saber cuándo va a empezar la Liga. No tendría sentido", destaca en este sentido el colaborador de esRadio, que recomienda a los deportistas que se cuiden, se alimenten bien y, sobre todo, no pierdan "la esencia competitiva". "Estoy en contacto con ellos todas las semanas: afortunadamente puedo trabajar online y tratar con ellos cara a cara, aunque obviamente lo idóneo sería de manera presencial", apunta.

Hablando de control, y especialmente de cómo puede quedar el papel del deportista de élite ante la sociedad tras el coronavirus, Martínez destaca que "esta pandemia nos tiene que hacer reflexionar a todos y hacernos ver que hemos perdido el locus de control de la realidad. A partir de ahora nos vamos a tener que ir adaptando a nuevas situaciones. Los deportistas van a ver mermados sus sueldos millonarios y, aunque probablemente dentro de unos meses todo irá volviendo a la normalidad, van a tener que hacer un esfuerzo". "Como toda la sociedad, por otra parte. Pero eso los deportistas lo tienen claro, ni mucho menos son ajenos a esta situación. Otra cosa es que te guste hacerlo o no, pero sí que están preparados mentalmente. No tienen que ir haciendo una elaboración cognitiva de que esto va a pasar porque ya la han hecho; es decir, hemos recibido todos tanta información que es muy difícil que alguien no sepa que nuestra sociedad está cambiando. En este sentido, el esfuerzo colectivo es más generoso y más fácil de realizar cuando las víctimas somos todos", relata.

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El psicólogo deportivo deportivo Oliver Martínez

"El control es una ilusión, hay que valorar cada segundo"

En la misma línea que Oliver Martínez se expresa Joseba del Carmen (Vitoria, 1967), que sabe lo que es "trabajar con miedo y bajo presión" porque, además de haber sido golfista profesional y jugador de baloncesto en las filas del Baskonia, también fue artificiero de la Ertzaintza durante 14 años. Del Carmen, que ahora ejerce como coach de deportistas de la talla del golfista Jon Rahm, el piloto de MotoGP Maverick Viñales, el entrenador del RCD Espanyol, Abelardo Fernández, o el futbolista de este equipo Marc Roca, avisa que los deportistas "ya no tienen el control", ni siquiera de sus carreras deportivas, ante esta pandemia mundial del Covid-19.

"El control es una ilusión, es todo tan efímero. Te puedes lesionar y de repente se acaba todo", sostiene a LD un Del Carmen que quiere hacer hincapié en que esta nueva situación es un aprendizaje necesario para afrontar las secuelas que vendrán tras el confinamiento, ya no sólo para los deportistas, sino para todos los ciudadanos en general. "El deporte, como la vida, no es todo lo bonito que nos enseñan porque también hay mucho detrás, el fracaso y los errores. El fracaso es necesario para poder aprender y seguir mejorando", apunta el vasco.

Y en este sentido aconseja a los deportistas que asimilen cuanto antes que ya no tienen el control de casi nada, ni siquiera de sus carreras. "No tienen el control de lo que está pasando, de lo que están sintiendo, de las consecuencias que esto va a traer... No tienen el control del deporte porque todo es pasajero. Si yo no entro a valorar cada segundo, no valoro por ejemplo la oportunidad de estar jugando en Primera División o compitiendo a nivel mundial, te estás perdiendo la película. Porque no sabes cuánto tiempo va a durar esto: si ya sientes que lo tienes obligatoriamente, ahí es cuando llega el error. Ahí es cuando empieza la presión y la expectativa", asegura Del Carmen, cuya labor de coach se basa en "la experiencia, la toma de responsabilidades y el conocimiento de uno mismo".

Así, el vitoriano es consciente de que los deportistas "han perdido el control" porque pasan a depender más que nunca "del público, de la sociedad y de cosas que ellos pensaban que no dependían". Ante esta nueva situación, donde "la película cambia", Del Carmen apunta que ahora los deportistas "recalculan las estrategias, no las cambian. Hay que adaptarse a las nuevas condiciones. Algunos parecen no querer verlo y se quejan, pero quejarte significa no querer hacerte responsable de tu vida, es culpar a otro".

Insiste en este aspecto el exdeportista profesional vasco en el aprendizaje y en "vivir la experiencia". "¿Qué significa vivir la experiencia? Significa que no tengo que vivir lo que viven los demás. Sí que puedo aprender a cómo ellos gestionan sus experiencias y cómo salen de ahí reforzados . Que no te cuenten la experiencia, vívela. Si tienen que sentir miedo, pues que lo sientan", apunta un Joseba del Carmen que se mantengan informados de la evolución del coronavirus, se cuiden al máximo posible, entrenen y, sobre todo, "acepten lo que les está pasando".

Asimismo, el coach pone a Rafa Nadal como ejemplo de resiliencia, pero también de aprendizaje y de aceptación, al tiempo que recomienda a los ciudadanos que asuman que "el partido se ha acabado", en el sentido de que el único remedio para combatir la enfermedad es el confinamiento, y que, como problema global que es, luchen por aportar su granito de arena a la sociedad quedándose en sus casas. "El hombre, como ser social, debe pensar en los demás y no olvidar que está sufriendo muchísima gente. El confinamiento es duro, claro está, pero siempre se pueden sacar experiencias positivas y cada uno tendrá que pensar y aprender para qué vive esta experiencia: trabajar la paciencia, aceptar la realidad, vivir el presente y no pensar tanto en el futuro, preocuparse por los demás… ¡hay tantas cosas que se pueden hacer en una situación como ésta! Requiere compromiso, responsabilidad y querer ser mejor; no querer hacer las cosas mejor, sino querer ser mejor", señala un Joseba del Carmen que, pese a estar "a tope de trabajo", quiere sacar un tiempo para "mirarme a mí mismo" durante estos días tan difíciles.

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Joseba del Carmen, coach de Jon Rahm, Maverick Viñales y Abelardo

Ejercicio físico y meditación para "manejar las emociones"

Si en algo coinciden los cuatro expertos consultados por Libertad Digital es en llevar a cabo una rutina. Como por ejemplo la que detalla Patricia Ramírez Loeffler (Zaragoza, 1971), otra reconocida psicóloga que durante muchos años estuvo centrada en el deporte (trabajó con el atleta Paquillo Fernández y clubes como el Granada, el Real Betis o el RCD Mallorca) pero que de un tiempo a esta parte ha optado por aparcar este campo, como ella misma cuenta a este periódico. "Lo importante es vivir el día a día, no cuándo se va a acabar esto. Hay que tener una nueva rutina porque ahora ya no tenemos las de antes: fijar horarios de sueño, comidas, cenas... comiendo siempre de forma saludable. Debemos practicar alguna actividad física y meditación para poder manejar las emociones. Y es importantísimo también mantener el contacto con la gente a la que queremos", destaca Ramírez, autora de varios libros y que ha colaborado con medios como TVE, Mediaset, Cope, Marca y El País, entre otros.

Ramírez, especializada en psicología familiar, individual y de pareja, que ha pasado su vida a caballo entre Aragón, Canarias y Andalucía, no pone al deportista como ejemplo de resiliencia, asegurando que "ejemplo de resiliencia somos todos". "El deportista es ejemplo de disciplina, compromiso y trabajo, pero no siempre tienen que ser resilientes. Sinceramente, yo soy de las que creen que no hay que fijarse en los modelos de arriba porque, igual que te pueden inspirar, también pueden generar frustración, así que las comparaciones no son buenas", sostiene.

Además, la psicóloga entiende que emociones como el miedo y la ansiedad "son normales" en un confinamiento y conmina al deportista a "pensar que esto va a ser temporal". "El deportista está entrenando en su casa estableciendo nuevos planes y objetivos porque los que tenía ahora mismo no le sirven. Lleva a cabo sus rutinas, pero aparca la competición porque está priorizando su salud", añade. En este aspecto, Patricia Ramírez entiende que "muchos deportistas al principio debieron sentirse desmotivados, sobre todo porque todo lo que habían preparado para los Juegos Olímpicos o los campeonatos que tenían en su calendario, ahora lo tienen que abandonar. Pero también estarán pensando que lo más importante es la salud. Ellos no están en desventaja porque no se han lesionado, sino que estamos todos igual".

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Patricia Ramírez, en una visita a esRadio

"Vivir el presente, sin bajar la guardia"

Al igual que los otros tres colegas consultados, el psicólogo y coach deportivo catalán Enric Parnau (Gerona, 1979) –como puede leerse en el perfil de su cuenta de Twitter– también destaca la importancia de establecer una rutina para "sentir que tienes el control de las actividades" y, sobre todo, que esa rutina sea "exigente". "En una vida digamos ‘normal’, los deportistas tienen esa exigencia a diario: tienen que ir subiendo esos niveles de rendimiento poco a poco hasta terminar poniendo sus cuerpos al límite. Y ahora, en pleno confinamiento, corren el riesgo de que ese nivel de exigencia pueda bajar. Por eso es interesante que el deportista siga manteniendo un nivel exigente", destaca un Parnau que ha trabajado a nivel psicológico con varios deportistas de contacto y artistas marciales (lucha libre, kárate, taekwondo…) tanto a nivel nacional como internacional. "No es sólo mantener el tipo, sino incluso tratar de mejorar algunos aspectos de su preparación física y mental para que no bajen la guardia", apunta.

Parnau analiza el perfil psicológico de los deportistas de élite, a quienes les gusta tenerlo "todo bajo un control que a veces puede resultar hasta obsesivo". "Quieren controlar todos los aspectos de su vida porque, si no lo hacen, sienten que puede acabar influyendo en su rendimiento (…) Sin embargo, ahora todo se viene abajo ante esta nueva situación: no tienes el mismo contacto con tus compañeros, el entrenador... y esas rutinas se ven afectadas. Le ocurre en general a toda la población, pero el ciudadano de a pie normalmente no tiene ese perfil tan controlador u obsesivo del deportista de élite. Por este motivo, una persona con ese perfil puede verse más afectado y vivir la situación con ansiedad", explica.

Insiste Enric Parnau en el "peligro de bajar la guardia" ante una situación de confinamiento y pone un ejemplo claro: "Antes de confirmarse el aplazamiento de los Juegos de Tokio, esa incertidumbre generaba mucha ansiedad en los deportistas porque no se veían con suficientes garantías en la preparación y estaban en desventaja con respecto a deportistas de otros países. Pero ahora, al haberse aplazado, tienen más tiempo para prepararse y ese plazo superior te permite relajarte, entre comillas, con el peligro de que puedes bajar la guardia. El ser humano está diseñado para sobrevivir y el deportista se adapta a situaciones de extrema tensión para poder mejorar".

"Ahora de golpe te encuentras en una situación donde el deportista se queda confinado en su casa", añade Parnau, "con el peligro de que el cuerpo se pueda acomodar. El cuerpo está diseñado para economizar energías y cuando te pones al límite manda mensajes de que pares, que ya es suficiente". "No es dramático porque aún falta tiempo para que lleguen las competiciones importantes, pero luego el tiempo pasa rápido y, cuando menos te lo esperas, tienes los Juegos Olímpicos a la vuelta de la esquina", avisa el psicólogo gerundense que, al igual que la mayoría de sus compañeros, insta a los deportistas a que asuman que han perdido el control –al menos durante los próximos meses– y les anima a que "vivan el presente".

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El psicólogo catalán Enric Parnau, junto al Lago de Bañolas
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