Las finales europeas de rugby quedan aplazadas sin fecha alternativa por el coronavirus

Los encuentros estaban previstos para los días 22 y 23 de mayo en Marsella.

A. O'Mullony

El día en que Tokio 2020 ha pasado a ser Tokio 2021, después de que el Comité Olímpico Internacional (COI) haya aceptado aplazar los Juegos por un año, el European Professional Club Rugby (EPCR), órgano rector de la disciplina en el ámbito continental, ha confirmado el aplazamiento indefinido de la Heineken Champions Cup (Copa de Europa) y la Challenge Cup.

Aunque los cuartos de final de ambos torneos habían sido previamente suspendidos por el EPCR, como medida preventiva ante la creciente alarma relativa al coronavirus, aún estaban en el aire los calendarios completos. La decisión del organismo consiste en posponer las semifinales que tradicionalmente se disputan a principios de mayo, así como las finales de ambas competiciones, previstas para los días 22 y 23 del mismo mes en Marsella. Fin de semana grande del rugby de clubes en el hemisferio norte que hace dos años acogió Bilbao.

Por medio de un comunicado oficial, "la EPCR mantiene el compromiso de completar la temporada 2019/20 de la Heineken Champions Cup y la Challenge Cup, y tiene previsto reprogramar los partidos de cuartos de final y semifinales, así como las finales de Marsella, de acuerdo con las fechas de las competiciones de liga profesional, en función de los consejos de gobiernos y autoridades locales".

"Una actualización sobre las fases eliminatorias de la Heineken Champions Cup y la Challenge Cup se comunicará tan pronto como sea posible", continúa. Cualquier decisión sobre un nuevo calendario del torneo será tomada como parte de una reprogramación más amplia de la temporada del rugby en Europa, junto con el Pro14, la Premier League inglesa, el Top14 de Francia y el Seis Naciones, cuya conclusión tendrá lugar en otoño.

En este momento, los clubes de rugby europeos se encuentran ante la encrucijada de dar por terminadas las competiciones de un deporte que es para el invierno –opción menos probable ahora mismo– o concluir la temporada en paralelo al desarrollo de los torneos del hemisferio sur. En ese caso, tal vez se den por fin las condiciones para la disputa de una Copa Intercontinental reclamada por muchos, siempre limitada por la asimetría de los calendarios rugbísticos de Norte y Sur.

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