Las recomendaciones deportivas de LD durante la cuarentena por el coronavirus: 'Moneyball' (IV)

Sergio Valentín continúa en LD su serie de recomendaciones de películas, series y documentales de temática deportiva durante la cuarentena.

Sergio Valentín

No he visto un partido de béisbol en mi vida e intentaré que sea así toda mi vida. A no ser que me obliguen, no me veo soportando un interminable partido de este deporte tan aburrido y lento. Ni ahora que estoy encerrado y me sobran las horas muertas. Mi pensamiento creo que está más o menos generalizado en Europa donde sí ha calado más la NBA o la NFL. Y a pesar de este gran hándicap, a la mayoría nos encanta Moneyball, una película que gira en torno al béisbol y cuyas normas sigo sin entender al 100% pese a que la habré visto unas cinco veces. No importa porque si esto fuera necesario, sería imposible afirmar que Moneyball es una obra de arte y vaya sí lo es.

Para que se hagan una idea, es muy extraño encontrar una película deportiva nominada al Oscar como Mejor Película. Desde Carros de fuego, solo cinco películas han estado entre las candidatas al premio más importante de todos y Moneyball es una de ellas. Aunque se fue de vacío al final, tuvo hasta seis nominaciones. Además de mejor película, guión adaptado o mejor actor con Brad Pitt.

No voy a descubrir al bueno de Pitt que no ha hecho un papel malo en su vida. Aquí interpreta al director general de Oakland, Billy Beane, un exjugador de béisbol con una carrera muy peculiar que no vendré yo a destripar. La historia es totalmente verídica. Billy fue un revolucionario, alguien que consiguió, con unas novedosas técnicas, cambiar las reglas de un deporte que, como la mayoría, dan más opciones de ganar al que más dinero tiene.

Traslademos su caso al fútbol para que tengan una idea más precisa. Pónganse en la piel del director deportivo del Eibar, un señor con mucha ambición y que no se conforma con mantener la categoría en Primera División cada temporada. Es un señor que está cansado de descubrir buenos jugadores porque al final acaban en los clubes más grandes a los que quiere ganar LaLiga porque este señor, el director deportivo del Eibar, quiere vencer a Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid. Lógicamente se van a reír de él y le acusarán de irreal o de loco. Pues Billy descubrió, con la ayuda de Jonah Hill, un actor que también borda cada papel que interpreta, encontrar una fórmula para pelear con los grandes clubes sin ver incrementando el presupuesto del Eibar, perdón, de Oakland. Disfruten de una película en la que la pelota es lo de menos. ¡Si ni siquiera Billy Beane ve los partidos!

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