El campeón del mundo, Michal Kwiatkowski, se impone en la clásica Amstel gold Race

El polaco fue el más rápido de un numeroso grupo. Ganó al sprint con solvencia, con el murciano segundo y el australiano Matthews tercero.

LD / Efe

El polaco Michal Kwiatkowski, campeón mundial, conquistó por primera vez la Amstel Gold Race, la clásica holandesa que inauguraba hoy el tríptico de las Ardenas con un recorrido de 258 kilómetros entre Maastricht y Valkenburg.

El maillot arco iris batió al español Alejandro Valverde, que ya fue segundo en 2013 y tercero en el 2008, al frente de un grupo de una quincena de corredores que entraron en el corte final tras el último paso por el muro de Cauberg, a 1,8 km de la meta con desniveles de hasta el 1,8 por ciento.

La clásica de la cerveza se le sigue resistiendo al ciclismo español, que no ha logrado una sola victoria en esta prueba y en especial a Valverde, que ya ha conquistado las otras dos pruebas del tríptico de las Ardenas, la Lieja-Bastoña-Lieja (2008) y la Flecha Valona el pasado año.

El trayecto presentaba 34 pequeñas cotas, cuatro de ellas en el famoso muro de Cauberg (800 metros al 12 por ciento). Seis corredores formaron la escapada del día, que llegó a tener una ventaja de 11 minutos: Laurens De Vreese (Astana), Jan Polanc (Lampre), Timo Roosen (Lotto), Linus Gerdemann (Cult Energy), Johann Van Zyl (MTN-Qhubeka) y Mike Terpstra (Roompot). Los tres últimos supervivientes de la fuga -De Vreese, Polanc y Gerdemann- fueron atrapados a 37 km de la llegada, y a 28 atacó Vincenzo Nibali, que se llevó consigo a Tony Martin, Alex Howes, Simon Clarke y David Tanner.

El Movistar tuvo que emplearse a fondo debido a que Valverde tenía problemas con su bicicleta. Afortunadamente sus compañeros lograron meterlo con rapidez en el grupo principal en el que los componentes del BMC de Philippe Gilbert -vencedor en tres ocasiones, la última el pasado año- imprimieron un fuerte ritmo.

Muchos nervios en la parte final con numerosos tirones en los que destacaron los intentos del australiano Simon Clarke, conocido de los aficionados españoles por sus éxitos en la Vuelta a España 2012 en la que ganó una etapa y la montaña. Acaparó el protagonismo durante unos kilómetros para ser neutralizado a falta de ocho. Tampoco prosperó el intento del danés Jakob Fuglsang. El belga Greg Van Avermaet, compañero de Gilbert, se pegó a su rueda hasta que se rindió, a 4 km del final.

El último paso por el Cauberg no fue resolutivo. El ataque de Gilbert no hizo daño. Valverde y otros llegaron sin agobios por detrás para formar un grupo de 15 que se jugaron el triunfo al sprint. En la recta final Gilbert no se escondió y fue el primero en salir a escena, pero el arco iris Kwiatkowski y Matthews siguieron su estela; mientras que Valverde estaba escondido, esperando cual de sus rivales iba a lanzar el ataque definitivo.

Fue el campeón del mundo por un lateral y tras él salió el español, pero su reacción fue tardía y volvió a quedarse con la miel en los labios.

Kwiatkowski rompe la maldición del arco iris, pues desde hace años los campeones del mundo no ganaban una gran clásica y sigue haciendo historia para su país al ser el primero que gana el mundial y la Amstel Gold.

El australiano Matthews deja claro que se encuentra en un gran momento de forma y repite el tercer puesto que hizo en la Milán-San Remo. Valverde no lo hizo mal pero le faltó un poco más de astucia en la parte final para convertirse en el primer español en ganar esa carrera. Algo similar le sucedió a Philippe Gilbert, que tenía una excelente oportunidad de colocarse a tan sólo un triunfo de Jan Raas único corredor que tiene cinco triunfos en la clásica de la cerveza.

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