Así juegan Kessié y Christensen, los nuevos fichajes del Barça

Analizamos a los dos nuevos fichajes del Barcelona: Franck Kessié y Andreas Christensen.

David Lacruz

El Barcelona ha anunciado hoy de forma oficial los fichajes de Franck Kessié y Andreas Christensen. Dos futbolistas jóvenes que llegan libres tras finalizar sus contratos en el Milán y en el Chelsea respectivamente. A continuación, analizamos el perfil de ambos jugadores y lo que pueden aportar al nuevo Barça de Xavi.

Kessié, un mediocentro box-to-box

En sus inicios, el costamarfileño de 25 años comenzó como defensa central, pero en 2015, cuando llegó al Cesena italiano, su entrenador decidió adelantar su posición a la de mediocentro, su puesto habitual desde entonces. En las últimas temporadas en Italia, Kessié ha jugado en el doble pivote del centro del campo. Una posición que no existe en el Barça y que provoca dudas entre los aficionados. Frenkie De Jong, que no ha cuajado de azulgrana también llegaba como jugador de doble pivote y no ha acabado de rendir en el Camp Nou, ni de interior ni de ‘5’. El perfil del africano es, sin embargo, distinto y recuerda más a Yaya Touré.

Es un jugador box-to-box, que abarca mucho campo gracias a su físico. Tiene grandes datos goleadores: ha marcado 41 goles en Serie A en 204 partidos, con un promedio de 0,2 goles por partido. En segunda línea, es un jugador que puede sorprender y ofrecer alternativas a Xavi jugando de interior.

Defensivamente es un portento y esto es algo que necesita el centro del campo del Barça, que en las últimas temporadas ha sufrido en situaciones de repliegue y transiciones. Ningún jugador de la plantilla tiene las características del marfileño: puede presionar y abarcar grandes cantidades de espacio en la medular. Si juega de interior, su perfil puede recordar al de Seydou Keita, el cambio preferido de Pep Guardiola, que no dudaba en quitar a un delantero para meter al maliense en partidos en los que había que defender resultados.

Además, su fichaje es una oportunidad de mercado. Una ganga para los precios que se manejan en la actualidad. Según la web especializada de traspasos, Transfermarkt, su valor de mercado es de 45 millones de euros. Llega libre y, teniendo en cuenta la delicada situación económica del club, Mateu Alemany aprovechó la ocasión para fichar a un jugador bueno, bonito y barato.

Christensen, otro central moderno para Xavi

El central danés de 26 años es un central de altura (1,87 m) y con buena salida de balón. La zaga culé ha sido uno los puntos débiles estas últimas temporadas. Este verano saldrán Lenglet y Umtiti, y Xavi necesita un central de confianza que pueda disputarle el puesto a Gerard Piqué. El ‘3’ azulgrana sabe que ya no será intocable en el once. Eric García y Christensen se jugarán con el veterano central uno de los dos puestos en el eje de la zaga. Ronald Araújo parece intocable si las lesiones lo respetan.

Los incontables errores defensivos le han costado muchos disgustos al Barcelona. En Europa, hace tiempo que el equipo azulgrana no le gana a un grande, entre otras cosas, por su fragilidad atrás. El fichaje de Christensen dotará a Xavi de un defensa cuyo principal aspecto fuerte es la lectura del juego. El equipo tiene problemas básicos en esta área de juego. A menudo, los defensas del equipo no han sabido interpretar las jugadas de ataque del rival. Christensen podría contribuir a acabar con esto. Gracias a su lectura instintiva del juego y a su capacidad de decisión, el danés sabe cómo evitar los ataques peligrosos. Tiene anticipación, y eso, para jugar en un equipo que tiene la defensa tan adelantada, es fundamental. Esta capacidad de anticipación también tiene su riesgo, como se vio precisamente en Champions ante el Real Madrid. El danés no estuvo acertado en Stamford Bridge y su osadía a la hora de adelantar las líneas fueron un regalo para Vinicius. Aun así, este estilo de juego es innegociable para Xavi. Los defensas azulgranas viven permanentemente con riesgo.

El ex del Chelsea es un buen pasador que sin duda encajará bien en el sistema de Xavi. Además, no es un central lento y ese es uno de los principales motivos que han llevado a la secretaría técnica a acometer su fichaje. Una vez más, esta temporada el Barça ha sufrido a campo abierto y, en los repliegues, los jugadores más defensivos no han podido hacer frente a la velocidad que se requiere en el fútbol de hoy en día. Tan solo Araújo se salva en esta faceta y, con la incorporación de Christensen, el uruguayo podrá contar con un buen escudero para cubrir dicho aspecto.

Además, al igual que con Kessié, el fichaje del central era una buena oportunidad de mercado. Es joven y su valor de mercado es de 35 millones de euros. En un verano en el que tanto Lenglet y Umtiti van a salir a coste cero, una incorporación de este estilo era vital para la dirección deportiva. Veremos si sus fichajes cumplen con las altas expectativas que tienen Xavi y la afición culé.

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