El Villarreal incluye una cláusula de buen comportamiento en el contrato de Serge Aurier

El club amarillo le firma por dos temporadas y reserva la opción de ampliarlas según sea su rendimiento y comportamiento.

Libertad Digital

El Villarreal ha hecho oficial este lunes el fichaje de Serge Aurier, futbolista marfileño que militaba en las filas del Tottenham y que llega al equipo como agente libre. Ha firmado un contrato con caducidad el 30 de junio de 2022 pero con una opción extensible por dos temporadas más. Aurier se desvinculó en agosto de los Spurs, por lo que podía cerrar su fichaje con cualquier club.

El lateral llega al Villarreal para reforzar la banda derecha y si el club hiciera efectiva la cláusula de continuidad se comprometería hasta el 30 de junio de 2024. Desde el Villarreal se ha valorado su fichaje según la opinión del actual técnico Unai Emery, que ya tuvo al futbolista a sus órdenes en su etapa en el PSG.

Futbolista y entrenador coincidieron en París en la temporada 16/17, el africano era el hombre de confianza de Emery en la banda derecha y disputó 29 partidos para formar parte de una destacada zaga junto a Maxwell, Marquinhos y Thiago Silva. Su gran rendimiento hizo que el Tottenham pagase ese mismo verano 25 millones por su traspaso.

Aurier ha estado entrenando en los últimos tiempos por su cuenta, a lo que sumaba sus presencias con su selección, a la que si estaba siendo convocado. El jugador de 28 años, ha pasado la revisión médica este lunes, aunque ya había avanzado los trámites para cerrar su fichaje la semana pasada y estuvo presente en el partido de este domingo en las gradas del Estadio de la Cerámica para presenciar el partido ante el Real Betis.

Fama de polémico

El marfileño es pura potencia física y cuenta con una gran capacidad ofensiva, pero también tiene una doble cara que le ha hecho ganarse fama de jugador polémico. Durante su estancia en París fue apartado por insultar en un vídeo a compañeros como Di Maria o Ibrahimovic así como a su técnico Laurent Blanc. En otro insultó gravemente al árbitro holandés, Björn Kuipers.

Pero más grave fue que llegara también a ser condenado a dos meses de cárcel por agredir a un policía a la salida de una discoteca de París. Ahora, corresponde a Unai Emery controlar el temperamento del marfileño. Por si acaso, el Villarreal se cubre las espaldas y en verano tomará la decisión de ampliar o no el contrato del jugador en atención a su rendimiento dentro y fuera del campo.

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