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Cañizares se sincera y desvela sus tretas para perder tiempo o empatar un partido

El exguardameta cuenta con todo lujo de detalles los "pecadillos" que cometía cuando la ocasión lo requería.

E.S.A

Santiago Cañizares no tiene pelos en la lengua. Siempre dice lo que piensa sin importarte lo que digan.

Cañizares se ha sincerado en su canal de Youtube. El ex de Celta, Valencia y Real Madrid cuenta algunas anécdotas de su carrera y algunos "trucos o pecadillos", como él cataloga.

El actual comentarista de Movistar confiesa ciertas tretas para perder algo de tiempo o llegar a empatar cuando dos equipos lo necesitan. "Hay ciertos dignos que no han roto un plato en su vida, pero yo no creo que esta picaresca sea no ser deportivo ni deportista. Esto tiene que ver con sacar ventaja de algunas situaciones".

La lista de tretas de Cañizares

El truco del recogepelotas

"Una de ellas era la clásica pérdida de tiempo. Cuando íbamos ganando, si me llegaba el balón, yo tenía que tratar de que se jugara el menor tiempo posible. Salía un balón por el lado derecho y lo que hacía era no recoger ese balón y me daba la vuelta a la portería fingiendo que me quería perfilar mejor por el otro lado para sacar, y buscaba una pelota por el otro lado con un recogepelotas... Luego, el recogepelotas tiraba el primer balón al campo y nos encontrábamos con dos balones en el campo. Y así el juego se retrasaba un pelín".

El play-back

"Otras veces, en ese tipo de jugadas que se iba por saque de puerta, yo me iba a decirle algo a un compañero. Pero no le decía nada. Fingía que le decía: 'Hombre, vamos a hacer esto porque ha pasado esto...' Pero en realidad hacía playback. Ralentizaba el juego porque tenía que volver luego a la portería y aunque volvía corriendo y pidiendo disculpas al árbitro, se perdía algo de tiempo".

La picaresca de Eto’o

"Un día en el Camp Nou, Eto'o debió pensar que como yo colocara el balón iba a perder mucho tiempo y él, cogía y me colocaba el balón en el punto para sacar. Pero yo tenía que ir detrás de él a colocar el balón y el árbitro entendía que no tenía sentido y tenía yo más riesgo de tarjeta. Lo hacía bien Eto'o".

Cuando tenía una tarjeta

"Cuando ya me habían sacado una amarilla, lo que hacía era ir a hablar con el árbitro. Era raro que te sacara otra. Me acercaba y le decía: 'Pero hombre, árbitro, es que ha pasado esto, lo otro...' y así perdía un poco de tiempo".

Cómo empatar a propósito

"Hay veces que interesa empatar a los dos equipos, me ha pasado dos veces. Un Valladolid-Celta en la última jornada. El Valladolid salvaba el descenso con un punto e iba a promoción y el Celta se mantenía matemáticamente. Aquí no hay nada arreglado, pero todo el mundo lo tiene en la cabeza y con la actitud de los equipos se demuestra la intención de cada uno. No hace falta hablar con el rival antes. En estos casos, las hostilidades descienden, es algo humano, sin necesidad de contraprestación económica".

"Hubo otro Valencia-United en la Champions, último partido de la segunda fase, nos valía empatar a los dos para clasificarnos. Sucedió que allí nadie jugó una primera parte a muerte, con oportunidades de Anglomá y Sheringham, sobre todo. Llegó la segunda parte y, poco a poco, las posesiones eran más lentas, más retrasadas y la última media hora de partido ya se sabía lo que queríamos".

"Encargué además ese día a Españeta, el utillero, que el balón tuviera más presión, porque antes los balones los controlaba el equipo local, ahora se ocupa el árbitro. Era un balón entonces muy duro y más lento y yo no quería que el que chutara tuviera más dificultades..."

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