Saúl y Llorente rompen el 'cerrojazo' del Alavés y le dan al Atlético un inconfundible aroma a Champions (2-1)

El ‘8’ marcó el 1-0 tras una falta provocada por Marcos, que también generó el polémico penalti del 2-0. El Alavés marcó con otra pena máxima.

David Vinuesa

Si a cualquier aficionado del Atlético de Madrid le hubiesen dado una calculadora y un bloc de notas para hacer sus cábalas sobre cómo y cuándo lograría conseguir su equipo la clasificación para la Champions, a más de uno le hubiesen asaltado las dudas. Primero porque antes del parón Sevilla, Real Sociedad y Getafe iban lanzados hacia los cuatro primeros puestos y segundo porque lo lógico hubiese sido una escalada lenta hacia la tan ansiada tercera o cuarta plaza. Se tenían que juntar los aciertos propios y los fallos rivales y eso se antojaba complicado porque el Atlético, en cuanto a fiabilidad, estaba dejando mucho que desear.

De los tres equipos que estaban por delante se podía esperar algún tropiezo contundente, pero nadie podía tener en su bloc particular que el Sevilla iba a ir de más a menos, que el Getafe y la Real Sociedad se iban a derrumbar y que además de todo eso el Atlético iba a volverse el rey de la fiabilidad. A principios de año, el equipo de Simeone sumó 9 de 9 en los tres primeros partidos ligueros, sin embargo, el transcurrir del año retorció la regularidad rojiblanca para convertirla, sobre todo fuera de casa, en un viejo y anhelado recuerdo de tiempos mejores.

Ahora, cuando apenas se han disputado dos semanas de fútbol con el reinicio de la Liga, todo lo que antes eran decepciones se han tornado en alegrías y el carrusel de acontecimiento que el Atlético esperaba encontrar poco a poco se han precipitado como si de un alud rojiblanco se tratase. Todos fallan, menos el Atlético de Madrid. Todos pierden puntos, menos el Atlético de Madrid. Todos han caído puestos en la tabla, menos el Atlético de Madrid. Del sexto puesto al tercero. De no ganar dos partidos seguidos a ganar cuatro sumando 13 puntos de 15. De ver al Sevilla a dos puntos a tenerlo cuatro por debajo. Impresionante.

Y la cosa no queda ahí ya que con el 2-1 ante el Alavés, el Atlético de Simeone dormirá con nueve puntos de ventaja sobre el Getafe, diez respecto al Villarreal y once con la Real Sociedad. Todo ello con un duelo entre azulones y donostiarras este mismo domingo. El Atlético, gracias en parte a un Marcos Llorente sublime, ya huele a Champions.

El 6-3-1 de Garitano complicó a Simeone

Si ya de por sí el Atlético de Madrid tiende a naufragar ante defensas férreas, algunas de ellas basadas en colocar cinco zagueros atrás para bloquear los ataques rojiblancos, cuando un rival como el Alavés decide jugar con un 6-3-1 pegado a Pacheco, ya pueden imaginarse el color de la primera parte colchonera. Y no, no es el del rojo y el blanco, tampoco el blanquiazul de los vitorianos, sino el gris plomizo de un choque aburrido hasta la médula.

Los primeros 45 minutos del choque ante el Alavés fueron otro quiero y no puedo local que ya se vivió ante el Valladolid. Los pucelanos jugaron a desesperar al equipo del Cholo que solo logró romper la defensa pucelana porque su portero tuvo una mala noche, sin embargo, Pacheco no concedió tanto como en su día lo hizo Caro y el Atlético firmó un ahogamiento táctico y ofensivo que hizo sonreír a Garitano y mascullar a Simeone.

Los madrileños se atascaron en ataque por varias razones y una de ellas fue la falta de atrevimiento. Si el rival te cierra todas las asociaciones interiores quizá la mejor opción sea avanzar metros con el balón para romper las líneas o como mínimo buscar a dos o tres futbolistas que se giren en dirección a la portería contraria y no hacia la seguridad del pase fácil. Traducción: mejor darse la vuelta como hizo Correa y equivocarse continuamente que dar el pase seguro y decirle metafóricamente a tu compañero "a ver qué haces tú porque yo no me atrevo a perderla".

Sin apenas poder en ataque para los colchoneros, el Alavés vivió con una tranquilidad maravillosa la primera parte y solo notó algún que otro escalofrío con una tijera de Joao Félix y un cabezazo en jugada ensayada de Morata.

Marcos Llorente, otra vez, decantó la balanza

Es imposible hablar del Atlético de Madrid más regular de la temporada sin mencionar a Marcos Llorente. No empezó de inicio ante el Alavés y muchos decían "debería haber salido desde el minuto 1". Bueno, podrían tener razón, pero Simeone tiene que dividir la carga de minutos y de momento la jugada le está saliendo de lujo porque en Valencia le puso de titular y generó el 0-1 y frente al Alavés le sacó en la segunda parte y generó el 1-0 y el 2-0. Y encima de romper el partido, Marcos sigue descansado y no acumula nunca los 90 minutos de los partidos. Plan perfecto.

Lo dicho, no se sabe qué hubiera pasado si Marcos hubiese aparecido en el once titular, sin embargo, lo que es un hecho empírico es que fue saltar al terreno de juego junto a Diego Costa y generar entre el minuto 59 y el 73 los dos goles del Atlético de Madrid. En el 1-0 de Saúl, Marcos logró encontrar una falta a favor con una carrera que solo se pudo parar con un agarrón. En el 2-0, más de lo mismo. Galopada de minotauro del ‘14’ y entrada de Duarte que el colegiado decretó como penalti en una decisión muy controvertida. Vista la repetición 20 veces, te puede parecer pena máxima, como mucho, en una y eso si te quitas el problema de ir a verlo al monitor. El VAR, respetando como siempre la regla que dice que si Melero López lo pita y es interpretable no se puede decir nada, no dijo esta boca es mía y el penalti lo lanzó Diego Costa para poner el 2-0 en el luminoso.

Para terminar la faena, más decisiones polémicas. Savic vio amarilla en una contra del Alavés y se perderá el partido del Camp Nou ante el Barcelona. Tampoco estará Koke que, al lanzarse al suelo para cerrar el hueco de la barrera en una falta, vio como la pelota, ya en el descuento, golpeaba en su mano y acababa con el 2-1 de penalti de Joselu. La eterna regla de las manos, los apoyos y los rebotes… otro debate eterno. Eso sí, mientras el VAR sigue oliendo a cuerno quemado, el Metropolitano ya tiene un aroma claro a Champions.

Ficha técnica

Atlético de Madrid, 2: Oblak; Trippier, Savic, Giménez, Lodi; Correa (Diego Costa, m.57), Thomas, Saúl, Koke; Joao Félix (Carrasco, m.65) y Morata (Marcos Llorente, m.57)
Deportivo Alavés, 1: Pacheco; Martín Aguirregabiria, Tachi, Ely, Adrián Marín (Pau de la Fuente, m.79); Fejsa; Edgar (Duarte, m.62), Abdallahi, Pere Pons (Luis Rioja, m.79), Aleix Vidal (Joselu, m.62); y Burke (Camarasa, m.86)

Goles: 1-0, m.59: Saúl; 2-0, m.73: Diego Costa, de penalti; 2-1, m.93: Joselu, de penalti
Árbitro: Melero López (Comité andaluz). Amonesto a los locales Thomas (m.40), Savic (m.75) y Koke (m.92) y a los visitantes Pere Pons (m.45) y Adrián Marín (m.58)
Incidencias: Partido correspondiente a la trigésimo segunda jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Wanda Metropolitano, sin público por la pandemia de coronavirus

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