El 'penalti de Djukic' cumple 25 años

El central serbio del Deportivo falló un penalti que pudo hacer historia. 25 años después, aún sigue presente en la retina blanquiazul.

J.M

El 14 de mayo de 1994 es una fecha grabada a fuego para el deportivismo y para La Coruña. Ese día el Deportivo pasó de acariciar la Liga con los dedos al más cruel final que se recuerda. El Depor, prácticamente un recién ascendido a Primera División tras dos décadas fuera de la élite, tenía que igualar frente al Valencia en Riazor lo que hiciera el Barcelona ante el Sevilla para cantar por primera vez el alirón, pero no se dio.

Tenía en su mano ser campeón de liga jugando en su estadio de Riazor ante un Valencia que no se jugaba nada clasificatoriamente hablando. Al comenzar el partido, los valencianistas advirtieron que los blanquiazules de Arsenio Iglesias estaban "bloqueados", superados por la ansiedad. Los Fran, Bebeto, Claudio y Manjarín, con una prima de su club de seis millones de pesetas (36.000 euros) por barba si ganaban la Liga, no disfrutaron de ocasiones. Mucho más fluido, el Valencia de Quique, Fernando, Arroyo y Mijatovic estuvo más cerca de la victoria. Hasta el minuto 89. Un córner de Bebeto lo rechazó la defensa. Nando entró en el área, regateó a Serer y este lo enganchó. El central cayó al suelo, arrodillado. "Todo a favor para ellos: partido en casa, último minuto, penalti a favor...", recuerdan los valencianistas. ¿Pero dónde estaba Bebeto [especialista en tirar penaltis]? Se había escondido. Djukic, que es un caballero, sí que fue valiente.

Djukic asumió la responsabilidad y falló. El penalti lo paro González, guardameta vasco de 29 años. Un error que sumió a una ciudad entera en una conmoción que aún dura. En el 25 aniversario de esa fatídica fecha nadie en Coruña olvida lo ocurrido.

El Valencia, primado

Las primas a terceros fueron prohibidas en 1994 por la federación y desde diciembre de 2010 hay una ley en el Código Penal que las considera fraude por adulteración de la competición. La práctica, sin embargo, sigue vigente. Fernando Giner, central de aquel Valencia, admitió en 2008 haber recibido "una cuantiosa prima del Barça". "Fue un dinero amargo", confesó. Otros tres jugadores del conjunto dirigido por Hiddink confirman ahora la versión de Giner, aunque prefieren mantener el anonimato.

Este es el relato de uno de ellos: "Una semana antes, sabíamos lo que teníamos. El dinero [unos 50 millones de pesetas, 300.000 euros, en total] lo cobramos a la semana siguiente. Lo recogimos en la autopista, a mitad de camino entre Valencia y Barcelona. Se encontraron un jugador nuestro y uno de ellos. Lo guardamos en casa de uno del equipo y lo fuimos repartiendo. Salimos a tres millones de pesetas [18.000 euros] cada uno de la plantilla. Los chicos que solo habían jugado algún partido, como Diego Ribera, a menos. Hiddink no cobró nada. Dijo que estaba cumplido". Al enterarse, Penev, convaleciente de un cáncer testicular, proclamó: "¡Cómo tres millones! ¡Una Liga vale por los menos 10!".

Según esta versión, un ejercicio después, los jugadores del Deportivo cobraron otra gran prima por golear al Albacete (2-8) y condenar al club manchego a la promoción para evitar el descenso. "No hay nada malo en cobrar por hacer bien tu trabajo", sentencian; "es la ley del fútbol".

¿Qué fue de González?

Ese curso, el de 1993-1994, había jugado poco hasta que, en la penúltima jornada, expulsado el titular, Sempere, entró en frío y paró un penalti al Valladolid. Una semana después volvió a abortar otra pena máxima, esta legendaria, levantando un puño reivindicativo de su rendimiento que despertó las iras del Deportivo. No le sirvió para renovar su contrato con el Valencia. Fichó por el Valladolid y se retiró en el Xerez en 2001 antes de dedicarse a la preparación de porteros. Tras estar en distintos equipos, entre ellos el Hércules, hoy en día es el preparador de porteros del Xerez Deportivo F.C, no confundir con el mítico Xerez CD.

Rivalidad Deportivo-Valencia

Tras aquel partido se inició una gran rivalidad entre ambos equipos. En la temporada siguiente el Deportivo-Valencia tardó poco tiempo en jugarse, llegó en la jornada 8. Riazor esperaba a un Valencia que comenzaba a desilusionar y que contaba ya con un Penev recuperado. A los hombres de Parreira les esperaba un ambiente muy hostil en recuerdo de lo ocurrido pocos meses atrás, los valencianistas fueron recibidos con gritos de "peseteros" y bajo una lluvia de miles de billetes fotocopiados; era la venganza de una afición dolida. Como es lógico, aquel recibimiento no gustó en la capital del Túria y en la devolución de visita se preparó un ambiente especial para acoger al Deportivo, aunque la agrupación de peñas invitó a los aficionados de Mestalla a recibir al Depor de una forma muy curiosa: con indiferencia. No hubo demasiados silbidos en la salida del equipo gallego, pero sí pancartas ofensivas como la que lucía en uno de los fondos del estadio, "llamadnos peseteros, pero vosotros joderos".

¿Y Djukic?

"A Djukic le faltó un poco de concentración –dijo en la sala de prensa el entrenador del Dépor, Arsenio Iglesias–. Está abatido". Por su parte, el presidente del club, César Lendoiro, reconoció que "ha sido una noche muy triste" pero tuvo fuerzas para felicitar al Barça. El equipo de Johan Cruyff acabó con los mismos puntos que el Depor (56) pero se llevó el título gracias al average.

Por cierto: Djukic aún jugó tres temporadas más con la camiseta del Dépor, y después fichó por el Valencia. Y aún se le encoge el corazón cuando recuerda aquel fatídico penalti: "Escuché gritar a toda Coruña de pena; lo pasé muy mal". Hoy en día el serbio espera una nueva oportunidad para entrenar. Tras ser destituido el verano pasado del Partizan, después de haber ocupado el banquillo de Serbia Sub 21, Hércules, Real Valladolid y Córdoba, el protagonista del penalti más famoso en la historia de Riazor ansía una nueva oportunidad.

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