Atlético: ‘muertos’ en Leganés, líderes de todo tras Valencia

El conjunto rojiblanco es el colíder de Primera teniendo en su once al máximo goleador y al Zamora de la competición.  

David Vinuesa

El Atlético de Madrid tendrá un parón por los compromisos internacionales mucho más tranquilo que el que vivió a principio de temporada. Por aquel entonces, el conjunto rojiblanco sólo acumulaba dos puntos de los seis que se habían disputado tras empatar en casa ante el Alavés y repetir reparto de puntos en su siguiente visita a Leganés. Dos empates, un sólo gol, Griezmann y Saúl mandando mensajes contradictorios… El Atlético de Simeone empezaba mal.

Durante el parón y con la ausencia de 17 internacionales se llegó a hablar de una crisis en el Atlético de Madrid que podía tener origen en la situación de Simeone en el club. Se habló de falta de motivación, de pérdida del control del vestuario y quizá de un fin de ciclo que había tenido lugar en la final de la Champions perdida en Milán.

Las declaraciones de Griezmann tras empatar en Leganés, y las posteriores de Saúl con España en las que reprendía a su compañero, no ayudaron a mejorar la situación, al menos de puertas hacia fuera.

Reunión, perdón y victoria en Vigo

La cronología de la mejora del Atlético de Madrid arrancó con la llamada de Griezmann a sus capitanes y a Saúl. Como informó Libertad Digital, el ‘7’ quiso dejar claro que no había ningún problema ni con Saúl ni con el resto del equipo. Todos estuvieron conformes, pasaron página y se afrontó el partido ante el Celta con la idea de lograr la primera victoria y acallar los rumores sobre una crisis en el equipo.

El Atlético ganó 0-4 en Vigo, venció por 0-1 al PSV en Eindhoven y arrolló al Sporting en el Calderón con un contundente 5-0. Esas tres victorias dieron por finalizada la mala racha inicial que, según informaban desde el propio vestuario, no había creado un cisma en el mismo. Tras tres victorias consecutivas, la moral del equipo siguió aumentando con el empate en el Camp Nou y terminó de explotar ganando al Dépor y al Bayern, ambos por 1-0 en el Vicente Calderón.

Durante los cinco partidos posteriores al de Leganés, el Atlético había sumado 13 goles a favor y sólo uno en contra. La sequía inicial había desaparecido y Griezmann ya empezaba a registrar sus cifras habituales. En Valencia, el Atlético sólo terminó de refrendar las buenas sensaciones que había ido acumulando anteriormente. Fallando dos penaltis, los rojiblancos ganaron 0-2 en un campo imprevisible como es el del Valencia.

A la finalización de la jornada número 7, el Atlético es colíder de Primera División junto al Real Madrid y tiene el primer puesto en la lucha por el Pichichi y también por el Zamora. Griezmann es el máximo goleador de la competición doméstica con seis goles, mientras que Oblak sólo ha encajado dos goles. El esloveno tampoco ha recibido tantos en la Champions.

Igual que pasó en el anterior parón, pero con una situación totalmente opuesta, el vestuario rojiblanco manda un mensaje de tranquilidad para frenar la euforia.

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