¿Por qué el Barcelona no termina de renovar a Neymar?

La ampliación y mejora del contrato del brasileño se está complicando más de lo previsto.

Alfredo Somoza

En Barcelona comienza a oler mal el caso Neymar. El brasileño, con contrato hasta el 2018, tiene un salario que no está, ni mucho menos, entre los más altos de la plantilla. De hecho, su ficha es menor que la de su compatriota Dani Alves. El delantero no aparece ni en el primero ni en el segundo escalón de la jerarquía salarial del Barça. La idea del club era, en un principio, equiparar su salario al de primeros espadas como Iniesta o Piqué, que rondan los 10 millones netos, y están un tramo por debajo del mejor pagado de la plantilla, Leo Messi, que cobra 20 millones.

Tras el gran interés que mostró este verano por Neymar el Manchester United, la idea de un conjunto catalán temeroso de perder a la piedra angular de su proyecto a largo plazo, era subir la oferta hasta los 14 millones de euros, convirtiendo a Neymar en el segundo jugador mejor pagado de la plantilla.

Desde el verano de 2014, el Barcelona busca con ahínco la renovación. Sin embargo, la ampliación y mejora de contrato no llega a plasmarse. ¿Por qué?

Razones por las que Neymar no renueva

  • En primer lugar, la falta de liquidez asfixia al conjunto catalán. Como adelantamos en Libertad Digital, el límite salarial deja las manos atadas a los culés. Se trata del límite en cuanto a salario de jugadores se refiere que impone el organismo europeo a cada equipo. El límite actual de masa salarial permitida en sueldos de jugadores en referencia a los ingresos de los clubs es de un 70 por ciento. El Barça actualmente dedica a fichas de futbolistas un 66,8 por ciento, por lo que se encuentra muy cerca de la barrera marcada por el máximo organismo del fútbol continental.

  • El efecto dominó es otro de los grandes quebraderos de cabeza del equipo azulgrana. Si se duplica el salario a Neymar -cobra actualmente 7 millones de euros-, jugadores como Luis Suárez, que cobra 6,5 millones de euros, pueden llamar a la puerta de las oficinas del Camp Nou para reclamar un aumento, que por rendimiento deportivo, sin duda no es menos merecido que el del brasileño. El margen salarial que maneja el Barcelona para aumentar el gasto en fichas, es mínimo. Si se quiere reforzar la plantilla -el fondo de armario que maneja Luis Enrique es ínfimo-, con un central y un recambio para la zona de ataque, renovar a Neymar y a Luis Suárez, las cuentas no cuadran. La vaca no da más leche y Bartomeu y su cúpula directiva, tienen a la vista un serio problema.

  • Por último, está la otra pata de la mesa. El propio Neymar podría estar replanteándose su renovación. En verano, si Neymar hubiera querido, su pase al Manchester United estaba cerrado. Los Red Devils, con la cartera a rebosar, estaban dispuestos a poner encima de la mesa 200 millones de euros, que es la cifra que marca su cláusula de rescisión para conseguir su libertad. El brasileño ya ha comprobado que, aunque el Barcelona no quiera traspasarle, hay equipos dispuestos a tirar la casa por la ventana para acometer su fichaje. Eso le da mucha fuerza a la hora de negociar. De ahí sus pretensiones: equiparar su salario al de Messi. 20 millones de euros netos por temporada.

El Barcelona ni puede ni quiere llegar a esa cifra. Neymar, un jugador que siempre ha sido la referencia, tanto con la selección de Brasil como con el Santos, comienza a estar incómodo con la sombra de Messi. A sus 23 años quiere liderar un proyecto, y sabe que en el Barça, aún tendrá que esperar hasta que Leo decida poner punto y final a su reinado.

La renovación de Neymar, que el Barcelona lleva planteando desde el verano de 2014, se está convirtiendo, sin duda, en el gran culebrón culé. ¿Tendrá final feliz?.

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