Golpe policial a la cúpula de los Boixos Nois con la detención de sus 14 miembros "más violentos"

Están acusados de delitos contra la salud pública, explotación sexual, tenencia ilícita de armas y blanqueo de capitales.

Libertad Digital

Golpe a la cúpula "radical neonazi" de los Boixos Nois. Una operación de la Policía Nacional realizada el pasado 2 de noviembre se ha saldado con la detención de 14 radicales de este grupo ultra de seguidores del FC Barcelona, siete de los cuales ya han ingresado en prisión por delitos contra la salud pública, explotación sexual, tenencia ilícita de armas y blanqueo de capitales.

La operación, que ha coordinado el Juzgado de Instrucción 1 de Sabadell (Barcelona), se ha saldado igualmente con la incautación de diez armas de fuego, 10.000 plantas de marihuana, así como cocaína rosa y hachís. Los agentes también han intervenido numeroso material "de carácter supremacista", relativo a este grupo ultra radical, y a la banda motera Hells Angels (Ángeles del Infierno), a la cual pertenecía uno de sus cabecillas.La Policía también ha bloqueado una veintena de cuentas bancarias, embargado tres viviendas y 27 vehículos, además de intervenir más de 300.000 euros en efectivo.


Una de sus actividades era el tráfico de drogas. Según los investigadores, no discriminaban respecto al tipo de sustancia a distribuir y se apoyaban en una compleja red de productores y vendedores de los estupefacientes, con los que evitaban mantener contacto. También importaban medicamentos ilegales, principalmente anabolizantes.

Durante la operación policial también se ha desmantelado un piso destinado a la explotación sexual de mujeres. Los beneficios de obligar a las víctimas a ejercer la prostitución se convertían en la base de financiación de sus actividades, principalmente relacionadas con la asistencia a eventos musicales y deportivos, donde incitaban "al odio, hostilidad y violencia hacia otros colectivos vulnerables o antagónicos".

El grupo ultra Boixos Nois fue fundado en 1981. Desde entonces, algunos de sus miembros han perpetrado numerosas agresiones a colectivos que consideraban antagónicos y han sido objeto de diferentes operaciones policiales vinculadas principalmente al tráfico de drogas, blanqueo de capitales, extorsiones, amenazas y detenciones ilegales.

Uno de los momentos más negros de la historia de este grupo radical fue en 1991, cuando cinco de sus miembros asesinaron a puñaladas a un joven de 20 años seguidor del Espanyol en los alrededores del antiguo estadio de Sarriá, convirtiéndose así en la primera muerte ultra en España. Su última acción violenta se produjo el pasado 25 de enero 2020 en Valencia, cuando protagonizaron unos graves enfrentamientos contra el grupo ultra Yomus, en los aledaños del estadio de Mestalla. En esta pelea participaron los principales cabecillas que ahora han sido detenidos en esta operación de la Policía Nacional.

En 2003 se les prohibió la entrada a estadios de fútbol alegando su violencia y peligrosidad, coincidiendo con la llegada de Joan Laporta a la presidencia del FC Barcelona, en su primera etapa. Además, en el año 2019 la Comisión Estatal contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte les declaró "grupo peligroso".

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