Luis Milla: "En España pedimos el balón al pie, pero también hay que atacar los espacios como pasa en otras ligas"

El técnico turolense charla en exclusiva con Libertad Digital dentro de nuestro serial de entrevistas a entrenadores.

David Vinuesa / Dani Blanco

Luis Milla fue referencia nacional e internacional como jugador y también lo es ahora como entrenador. El que fuese el primer gran ‘4’ del Barcelona de la era Johan Cruyff dejó también huella en equipos como el Real Madrid y el Valencia, clubes en los que siguió dejando grandes destellos de su fútbol y continuó adquiriendo conceptos tácticos de cara a su futuro en los banquillos.

Como técnico, Milla ha pasado por la UD Puzol, la selección española sub-21, Al-Jazira (Emiratos), Lugo, Zaragoza y el combinado nacional de Indonesia. Mientras espera una nueva oportunidad para entrenar, el técnico turolense se convierte en el 17º entrenador de nuestro serial tras las entrevistas a Pacheta, Paco Jémez, Asier Garitano, Irene Ferreras, Míchel González, Julio Velázquez, José Luis Oltra, Martín Lasarte, Miroslav Djukic, Javi Calleja, Miguel Herrera, María Pry, Diego Dabove, Óscar Fernández, Nacho Ambriz y Salva Ballesta.

Pregunta: ¿Cómo sería una semana tipo dentro de la preparación de sus equipos? ¿Qué división de trabajo hace?

Respuesta: Os pongo el ejemplo de lo que haríamos en caso de jugar el domingo. Al día siguiente de jugar el partido hacemos recuperación y un compensatorio con los jugadores que no han tenido minutos. El día posterior a esa sesión, el martes, damos descanso y ya el miércoles volvemos al trabajo para en esta sesión y en la del jueves hacer una preparación de cara al próximo encuentro. Analizamos lo que nos vamos a encontrar y qué vamos a trabajar para imponer nuestro ideal de juego y también para contrarrestar al oponente. Seguramente el jueves sea el día en el que nos centremos mucho en lo que nos vamos a encontrar en el rival tanto en ataque como en defensa. Usamos trabajo de campo, cortes de vídeos, imágenes y todo lo necesario para que los jugadores vean la idea que tenemos. El viernes ya bajaríamos el nivel de intensidad y el sábado, día previo al partido, haríamos una tarea corta pero intensa que puede ser por ejemplo un pequeño partido de ensayo con las diferentes velocidades que nos podemos encontrar en el choque. Y si no lo hemos hecho en la sesión del viernes podemos también incorporar en la previa la parte de jugadas de estratégica.

P: ¿Qué tanto por ciento dedica Luis Milla a su equipo y al rival?

R: Cada entrenador te dará un porcentaje, pero en mi caso yo le doy mucha importancia al trabajo que hacemos nosotros. Me centro mucho en trabajar como un bloque buscando siempre que el equipo tenga una idea clara de fútbol y que eso, por supuesto, funcione bien. Pero lógicamente también le doy importancia al rival y más teniendo en cuenta las herramientas que tenemos ahora para analizar. Es una maravilla tener a nuestra disposición toda la información y todos los programas de trabajo que tenemos. Dicho esto, yo soy de los que piensan que al jugador no hay que darle la sensación de que piensas más en el rival que en lo que estamos haciendo nosotros. Tienes que pensar en tu ideal de juego y a partir de ahí progresar a base de esos conceptos ya establecidos.

P: ¿Qué necesita un equipo para tener el sello reconocible de Luis Milla?

R: Debe ser un equipo con personalidad, valiente, capaz de saber lo que quiere exponer en las diferentes situaciones que se dan en el terreno de juego durante un partido, inteligente a la hora de sopesar riesgos y sobre todo que tenga capacidad de querer y saber ser protagonista. Ahora en el fútbol tenemos una gran capacidad de análisis y hay que saber lo que hay que hacer si tu rival tiene mucho potencial o no, por ejemplo. Eso te marca si debes ser más o menos valiente respecto a ese potencial del oponente. Hay muchos matices a tener en cuenta. En resumen, quiero que mis equipos sean alegres, intensos, vistosos en el juego, pero sobre todo valientes y con la confianza necesaria para entender lo que se debe hacer.

P: ¿Qué sistema táctico es el que más se acerca a lo que usted quiere imponer dentro del terreno de juego?

R: Seguramente sería el 4-3-3 o el 4-2-3-1, que son sistemas e inicios del juego que sirven para mandar en el partido, pero al final es lo que me comentas, los sistemas son dinámicos y se basan en la plantilla que tengas o en el proyecto que te dan. En Lugo por ejemplo usé la defensa de cinco para hacerme más fuerte por dentro. En Segunda todo es mucho más cerrado, más fuerte en algunos sentidos y hay sobre todo mucha igualdad dentro de la categoría. Por eso hay que tener mucho en cuenta las cualidades y el potencial del rival. Si tienes un equipo con muy buenos jugadores, como me pasó a mí en la Selección, puedes jugar con el 4-3-3 y no moverte de ahí porque mandábamos en el partido. Técnicamente éramos casi siempre superiores al rival y eso nos permitía jugar así. Todo depende de lo que tengas tú y de lo que tenga el rival. Como os digo, mi ideal estaría en el 4-3-3 o 4-2-3-1, pero estamos viendo que ahora aparecen otras tendencias como las defensas de cinco con fortaleza por dentro y transiciones rápidas. El fútbol está cambiando mucho por las tendencias que llegan desde países como Inglaterra o Alemania. En España tenemos que cambiar ciertas cosas, como querer mucho el balón al pie. Necesitamos combinar ese balón al pie con atacar más el espacio como hacen en otras ligas que, a día de hoy, no están dando un poco en la cara con su estilo.

P: Preguntamos mucho por la tendencia nueva o recuperada de usar tres centrales con dos carrileros largos y usted fue de las primeras personas que lo usó en ese Lugo que antes mencionaba. ¿Qué le da ese sistema a un equipo?

R: Lo estamos viendo ahora con muchos entrenadores, como por ejemplo con Pacheta en el Huesca. Entendió al llegar que era un equipo que debía hacerse más fuerte porque tenía muchos problemas con los centros laterales y que la defensa de cuatro no era suficiente para cerrarse bien. Creo que es un sistema para protegerte mucho por dentro y para incidir en la defensa en zona central. Como jugador tuve esa experiencia con Ranieri en el Valencia cuando quiso hacerse más fuerte porque el equipo no acababa de funcionar. El equipo ya había demostrado que tenía una buena base para generar fútbol con Valdano, pero Ranieri quiso mejorar eso y vimos muchas veces a Mendieta de tercer central. Hizo un defensa de cinco con tres centrocampistas muy fuertes y dejó al Piojo López y a Ilie arriba. Es un sistema para hacerse fuerte si tienes problemas a la hora de encajar goles, te hace fuerte en los centros laterales y aparte mejora las coberturas con tus carrileros a los laterales largos. Luego en ataque te permite transiciones rápidas y sirve, no solo para contrarrestar, sino también para combinar con diferentes alturas, generar triángulos que te permiten encontrar ocasiones de peligro y tener siempre soluciones para el jugador que tenga el balón. Para mí ha sido y es una opción este sistema.

P: Dentro de ese 4-2-3-1 le pongo el ejemplo del Valencia con Albelda y Baraja de pivotes y Aimar como mediapunta. Con algo así casi es obligatorio jugar con ese esquema, ¿verdad?

R: Claro. Tienes a dos jugadores muy equilibrados que se pueden sustentar en esa línea de tres por delante como podían ser Aimar, Kily González o Rufete. Baraja además podía llegar al área como un ‘box to box’ mientras otro hacía más de ancla como era Albelda. Al final los sistemas se adaptan a los jugadores y ojo, también a los partidos. Puede cambiar la película en pleno partido y que todo cambie en el dibujo. Un equipo que ha empezado con 4-2-3-1 puede pasar a otro sistema en poco tiempo. Ahora hay más movibilidad que antes, donde se veía un juego más posicional. La gente no quiere ser previsible y por eso buscan atacar en diferentes zonas. El dibujo de inicio está bien, pero todo cambia.

P: Comentaba ahora que en España tenemos tendencia a pedir el balón al pie. ¿Nuestra liga es más ‘cobarde’ a la hora de atacar respecto a otros países que ahora dominan en Europa con su fútbol? ¿Se prioriza el no cometer errores antes que la búsqueda de ir más al espacio y al ataque?

R: La tendencia tiene que ver con los jugadores que tiene cada liga en cada década o en cada generación. Sí que es verdad que hemos tenido 10 años maravillosos con una Selección admirada a nivel internacional por cómo jugábamos y por los títulos conseguidos. Lo mismo ha pasado con los clubes. ¿Qué ha cambiado? Una de las razones es el tema económico. Otra que no te toque una hornada de futbolistas tan buena como la anterior. Que aparezcan nuevas tendencias en diferentes ligas. Quizá aquí somos más creativos, pero en Inglaterra, Italia o Alemania se han reseteado mejor. Han tenido entrenadores que han hecho un gran trabajo, que han mejorado mucho su estilo y así hemos visto que allí se ataca más al espacio y se hacen transiciones más rápidas que en España, donde esperamos más el balón al pie. Eso hace que nos tengamos que poner las pilas. Todos esos condicionantes se suman a que grandes jugadores, ya sea por lo económico o por lo deportivo, se van a otros clubes. Sobre todo a nivel de clubes tenemos que entender que hay unas nuevas tendencias y debemos mejorar en ellas. Hay que ser más veloces, transitar más rápido y que ese esperar el balón al pie quizá ya no sea tan eficaz porque no tenemos la generación de futbolistas que teníamos antes. Esos jugadores, sobre todo en Madrid y Barcelona, marcaban la pauta y ahora no lo hacen. Tenemos nuestra personalidad y no es que haya que cambiarla sino mejorarla. Siempre hemos sido más creativos que en Italia, pero menos disciplinados, por ejemplo. Tampoco hemos sido nunca más fuertes que en Inglaterra o Alemania. Aún así con nuestra técnica hemos podido brillar durante esta última década.

P: Usted en su día abrió mucho la idea de la posición de ‘4’ dentro del fútbol, sobre todo en su etapa con Cruyff. ¿Ha evolucionado mucho ese rol o se mantiene?

R: En el Barcelona o en la Selección creo que no ha cambiado mucho. Es un puesto muy importante para un jugador con unas características específicas. Los futbolistas desde mi época hasta la actual han mejorado mucho, pero el Barcelona de hoy en día tiene muchísimas cosas del Barça de Cruff. La Selección de Luis Enrique tiene ahora cosas de la de Luis Aragonés cuando empezó a ganar. El puesto de mediocentro en la Selección o en equipos como el Real Madrid o el Barcelona es un puesto para jugadores con el mismo perfil. Busquets lo hace en el Barcelona y en la Selección. Rodrigo lo hace en el Manchester City. En el Real Madrid hablamos de un perfil más defensivo como es el de Casemiro aunque la tendencia es ofensiva con gente como Kroos o Modric. Al final esa posición dentro de un equipo grande te marca el nivel de inteligencia de ese mediocentro. Son equipos que quieren mandar en todo momento y necesitas un perfil así. Eso sí, Busquets hace muchas cosas de las que yo hacía con Cruyff, pero nos ha mejorado a gente como a mí o como a Guardiola. Ese es el camino a seguir en ese perfil. Hablo de equipos grandes, por supuesto.

P: ¿Jugar en esa demarcación es una de las mejores opciones para hacer la transición de jugador a entrenador?

R: Posiblemente sí. A mí el gusanillo me empezó a entrar cuando mi carrera estaba cerca de terminar. Ahí te fijas más en por qué se hacen las cosas y por qué jugamos de una manera determinada en un momento concreto del partido. También te fijas en los cambios que hace el entrenador y quieres saber cuál es la razón. Cuando a uno le gusta mucho el fútbol entiende que su carrera acaba sobre los 35 años, como me pasó a mí, y a partir de ahí te entra el gusanillo. En mi caso tuve la suerte de dar en esta última etapa con Claudio Ranieri y tuve muchas conversaciones con él. Volviendo a la posición como me preguntabas, solo hay que fijarse en que habitualmente cuando un entrenador quiere hacer alguna variación táctica la hace a partir del mediocentro. Le pregunta, le manda una corrección y a partir de ahí el mediocentro da esa información dentro del campo a sus compañeros. Esa posición te permite entender dónde se origina todo, tanto en defensa como en ataque, y es el primero que debe iniciar una salida limpia o hacer coberturas si hay que defender. Se apoyan en ese organizador y es el que capta o conoce mucho de lo que pasa en el campo. Por eso es normal que salgan muchos entrenadores que hayan sido mediocentros.

P: ¿Cómo es a nivel de gestión de vestuario? ¿Se ayuda de su segundo para hablar con los jugadores, lo hace usted mismo o directamente marca la directriz a seguir y no hay que dar muchas explicaciones?

R: Al final me gusta tener un equilibrio. Entiendo que el segundo y los ayudantes están para ayudar en ese tipo de situaciones ya que el entrenador tiene que aperecer en unas situaciones concretas y no debe quemarse o desgastarse en ciertas cuestiones. Si hay alguna cuestión individual que necesita ser atendida es algo de lo que se pueden encargar tu segundo o los ayudantes. Creo que el entrenador debe estar más enfocado a nivel grupal salvo en situaciones complejas individuales o por ejemplo en charlas con los capitanes.

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