Nacho Ambriz: "Si tenemos que hacer 100 pases para hacer un gol, los hacemos"

Libertad Digital entrevista al actual entrenador del León mexicano. En su día fue segundo de Javier Aguirre en equipos como el Atlético de Madrid.

Dani Blanco / David Vinuesa

Libertad Digital ha hablado en exclusiva con el técnico del Club León mexicano, Nacho Ambriz, en el decimoquinto episodio de su serial de entrevistas a entrenadores. El técnico de Ciudad de México es protagonista tras las entrevistas realizadas a Pacheta, Paco Jémez, Asier Garitano, Irene Ferreras, Míchel González, Julio Velázquez, José Luis Oltra, Martín Lasarte, Miroslav Djukic, Javi Calleja, Miguel Herrera, María Pry, Diego Dabove y Óscar Fernández.

Campeón en el último torneo azteca y conocido en España por su función de segundo entrenador en equipos como el Atlético de Madrid junto a Javier Aguirre, Ambriz se está labrando un gran futuro como entrenador en su país natal de cara a poder dar el salto de nuevo a Europa. Libertad Digital ha charlado con él de metodología, táctica y estilo de juego.

Pregunta: ¿Cómo es una semana de trabajo a nivel metodológico para usted?

Respuesta: Si jugamos el sábado, normalmente descansamos el domingo e iniciamos la semana el lunes. Ese primer día hacemos trabajo de regeneración con el preparador físico y metemos algún juego con más intensidad de un área a la otra. Eso sí, el primer día los desplazamientos son cortos para no fatigar a los futbolistas. Además ese día nos juntamos todo el cuerpo técnico para definir cómo queremos que juegue el equipo de cara al siguiente encuentro. El martes nos centramos en fuerza y espacios reducidos con el contenido táctico y técnico que necesitamos. Entre el miércoles y el jueves seguimos con la misma dinámica, sobre todo con espacios reducidos que es algo que aprendí en Europa y que me gusta mucho a nivel personal. El viernes ya hacemos más fútbol y el sábado trabajaríamos la táctica y los rondos para después por la noche concentrarnos de cara al domingo.

P: A nivel estratégico, ¿prefiere estudiar más a su equipo o al rival?

R: Nos centramos más en nosotros mismos. Busco fomentar nuestras cualidades. Es cierto que al jugador le explicamos cómo queremos jugar en función también de los rivales, pero nos centramos más en nosotros. Buscamos a través de nuestra capacidad hacer daño al rival. Lo que sí hago cada semana es pasarles al final de la misma, en la previa del partido, un informe explicativo de todo lo que hemos hecho durante la semana explicando por qué queremos hacer lo que vamos a hacer frente al rival en cuestión. Ahí también se habla del rival. Aún así, nos centramos más en nosotros.

P: ¿Qué debe tener su equipo para que usted sienta que tiene su sello propio?

R: Tengo tres cosas vitales para mí: el orden, la intensidad y la posesión. Me gusta un equipo ordenado, que juegue con la intensidad con la que entrena y también con esa movilidad y posesión que demando dentro del terreno de juego. Esas tres facetas son fundamentales. Son mi sello. En el caso de la posesión, por ejemplo, les digo que si tenemos que hacer 100 pases para hacer un gol los hacemos. No hay problema. Lógicamente estoy exagerando con lo de 100, pero se entiende lo que quiero decir. Todo eso se trabaja en los rondos, que es algo que también ayuda en la circulación del balón para más allá de tener el balón saber por otro lado cuándo robar, dónde robar y así poder jugar a la contra si es necesario.

P: ¿Qué sistema o dibujo se adapta más a lo que usted quiere de sus equipos?

R: A mí me gusta mucho el 4-2-3-1, que luego se puede modificar rápidamente. Cuando tenemos la pelota jugamos con un 3-4-2-1, que nos hace más profundos adelantando a los laterales y cerrando en defensa con tres. Así esa profundidad nos permite meter en su cancha al rival.

P: ¿Qué le parece la nueva tendencia, sobre todo aquí en Europa, de los tres centrales con carrileros largos? Se está empezando a usar menos el 4-4-2 con un pivote defensivo, dos en la bandas y dos delanteros, algo que usaron en el Atlético en su día Javier Aguirre y usted con Forlán-Agüero en punta. ¿Qué le parece?

R: Sí, es cierto. La escasez de delanteros centro está provocando que se juegue de otra manera y que se busque poblar más el centro del campo para tener superioridad ahí y buscar a partir de ese dominio la profundidad por fuera.

P: ¿Cada vez hay menos delanteros centro y extremos?

R: Así es. El clásico extremo que por ejemplo tenía el Barcelona con Pedro se ha ido eliminando, ahora hay mucho volante por fuera y la mayoría además son a pierna cambiada para ir hacia dentro.

P: Tengo una curiosidad sobre su Atlético de Madrid. Aquel que con Aguirre tenía a Simao, Reyes, Maxi, Agüero, Forlán... ¿Hay veces que se prioriza más la dinamita que tengas arriba en vez de un sistema más equilibrado o más ordenado? ¿Tener tantos buenos arriba te obliga sí o sí a ponerlos siempre o casi siempre?

R: Imagina tener a todos esos y no ponerlos (risas). Sí, hay veces que con ese potencial priorizas antes la pegada arriba que el orden, pero a nosotros nos daba muchísimo equilibrio Paulo Assunçao. Era el que nos equilibraba. Maniche por otro lado, que era el segundo en contención pero con una función mixta, también estaba ahí y echaba una mano. Luego arriba ya estaban Simao, Maxi, Kun, Forlán... dejarlos fuera no era bueno para nosotros. Son los riesgos que hay tomar cuando tienes jugadores tan buenos arriba. Esos riesgos había que asumirlos, sobre todo de cara a los contraataques donde nos podían hacer daño, y lo hicimos.

P: Viene de ser campeón con León. ¿Cómo se maneja la ansiedad cuando el título está cerca, pero todavía no lo tiene en el bolsillo?

R: No te voy a mentir. Sí se nos creó una ansiedad por ganar. Hace tres torneos quedamos primeros, llegamos a la final y no pudimos ganar a un gran equipo que ha disputado ahora la final del Mundial de Clubes como es Tigres. Los siguientes torneos hicimos un gran papel, pero al final también nos quedamos en el camino. Logramos ser líderes, la opinión popular decía que merecíamos el título, las apuestas decían que no servía de nada quedar primeros si luego no ganabas... y en el primer partido de la liguilla no estuvimos bien. Perdimos 2-1. Pero a partir de ahí nos libramos de ese cartel de favoritos, nos quitamos la ansiedad y jugamos un gran torneo con la experiencia que habíamos acumulado para después ganar el título. Creo que el trabajo de los años anteriores nos hizo ser justos vencedores.

P: ¿Cómo gestiona la relación con los medios?

R: No soy un tipo que hable mucho. Cuando me toca hablar en rueda de prensa sí hay una buena relación, pero en su momento nos pegaban porque jugábamos bien, pero no ganábamos y eso era criticado. Pero siempre intento ser tranquilo y cauteloso. Sabía que si salíamos campeones todo iba a cambiar. Ahora que no hemos empezado bien vuelven esas críticas.

P: A nivel de primer entrenador ¿qué le pide a tu segundo? ¿Prefiere que sea activo o es mejor que espere a que usted le pregunte o le pida consejo?

R: Llevo 10 años trabajando aquí en México y fui segundo en Europa. La experiencia me dice que hay que confiar y delegar. He aprendido a ver que desde fuera muchas veces se ven mejor las cosas. Además creo que es muy positivo que la gente que tienes cerca y que te acompaña siempre pueda ir creciendo junto a ti. En mi caso me gusta que sean activos, que participen y que estén muy implicados en los ejercicios diarios y, cómo no, dentro de la cancha.

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