Conmoción en Turquía: un futbolista mata a su hijo y culpa al coronavirus

Cevher Toktas, del Bursa Yildirim Spor, ha confesado el crimen y mantiene que no tiene ningún problema mental.

Libertad Digital

Es una historia que ha conmocionado a todo el país y no es para menos. Turquía aún no se cree la historia de Cevher Toktas, jugador del Bursa Yildirim Spor, que ha confesado el asesinato de su hijo de cinco años tras inculpar previamente al coronavirus. La historia y el testimonio son sobrecogedores.

Toktas no confesó el asesinato de su propio hijo hasta pasados ya once días de los hechos ya que previamente culpó a la covid-19. "Puse una almohada en la cabeza de mi hijo, que estaba acostado bocarriba, y apreté durante quince minutos sin parar. Mi hijo resistió un tiempo. Cuando dejó de moverse, quité la almohada, y luego llamé a los médicos para que no sospechasen nada", explicó a las autoridades.

No hay motivo alguno que explique este asesinato por parte de un padre, pero Cevher mantiene que la tiene. Ante la sorpresa de propios y extraños, el jugador turco no ha dudado en argumentar que mató a su hijo porque sencillamente no le había querido nunca.

"Nunca le quise, desde su nacimiento. No sé por qué no lo quería. La única razón de haberlo matado fue esa, que no le quise. No tengo ningún problema mental", sentenció el asesino en cuestión. Turquía aún está intentando digerir estos hechos y estas palabras.

El niño había sido hospitalizado el pasado 23 de abril con síntomas de coronavirus y por esa razón la coartada del padre fue veraz en un primer momento.

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