El ejercicio de paciencia y sufrimiento de Giménez en el Atlético de Madrid

El central uruguayo ya está recuperado de su lesión, pero de momento no entra en el once. Los problemas musculares le persiguen.

David Vinuesa

José María Giménez esta viviendo una temporada muy complicada en el Atlético de Madrid cuando estaba llamado a ser pieza clave para el resurgir del proyecto rojiblanco en un curso con muchos cambios y con un claro color de transición. Giménez es uno de los jugadores con más ascendencia dentro del vestuario, pero las lesiones están lastrando su trayectoria y le han puesto en el camino un ejercicio de paciencia y sufrimiento digno de un jugador de su carácter.

Giménez llegó al Atlético con 18 años y por esa razón parece un jugador más veterano de lo que en realidad es, pero solo cuenta con 25 años. El que es tercer capitán del cuadro de Simeone lleva años bajo la tutela de Diego Godín con el que formó pareja varios cursos y cuyo testigo ha recaído sobre el propio José María cuando Diego cambió Madrid por Milan. El problema para ese traslado de poderes es que Giménez no termina de encadenar varios meses sin lesiones.

En la presente temporada, el charrúa inició el curso con mucha jerarquía y nadie le quitó el puesto de titular en los primeros meses de competición hasta que se lesionó a finales de octubre. Una lesión muscular le dejó 47 días fuera de los terrenos de juego y le hizo perderse siete jornadas ligueras y tres partidos de la Champions. En enero, un traumatismo le dejó KO cinco días, pero lo peor llegó a mitad de mes cuando otra lesión muscular le volvió a dejar parado 28 días más.

Los que le conocen saben que hay que golpear muchas veces la moral de Giménez para minar la misma aunque reconocen que no ha sido nada fácil mantenerse animado tras tanta lesión consecutiva, algo que además viene de otras temporadas donde se ha perdido choques importantes por idénticas razones. José María ha tenido mucha paciencia porque no solo se ha sentido lastrado por no jugar de manera individual sino que él entiende que, a nivel grupal, podía haber echado una mano en momentos malos del equipo. Es un capitán que no ha podido ejercer como tal dentro del campo y eso no le ha gustado nada.

Baluarte a balón parado

¿Por qué el Atlético encaja casi la mitad de sus goles a balón parado? Es cierto que hay varias razones para ello, pero una de ellas parece clara: la ausencia de José María Giménez. El central uruguayo es un baluarte aéreo para el Atlético tanto en ataque como en defensa. Es un jugador experto en marcar goles importantes de cabeza, ya sea con su equipo o con su selección, y en defensa, lógicamente, su importancia se multiplica. Cuando no ha estado se ha notado.

¿Por qué no ha vuelto todavía?

A día de hoy y ya recuperado de su lesión, Giménez aún no ha sido titular desde que lo fue en la final de la Supercopa de España ante el Real Madrid (0-0 en 120 minutos) y las razones son dos. La primera que Simeone entiende que tras un periodo largo de inactividad, los jugadores como Savic y sobre todo Felipe se han ganado continuidad en el puesto respondiendo en momentos complicados, algo que también hizo, por ejemplo, Mario Hermoso. La segunda, precaución. La temporada entra en su tramo más importante y Giménez volverá al once tarde o temprano. Es cuestión de tiempo que lo haga y si las lesiones le respetan será difícil que salga del mismo.

La afición, por su parte, espera su vuelta con muchas ganas ya que entienden que sus características de liderazgo son indispensables en el cuadro rojiblanco. Si falta carácter en ocasiones, él lo tiene de sobra. Quizá ante el Sevilla, Giménez tenga por fin su oportunidad para poner fin a ese soberano ejercicio de paciencia y sufrimiento.

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