El problema del Atlético de Madrid que llevan sin solucionar desde el año 2014

El conjunto rojiblanco lleva seis años sin tener un delantero centro que sume cifras goleadores que atemoricen a sus rivales.

David Vinuesa

"El Atlético de Madrid es una fábrica de goleadores". Esta frase, simple y corta, era algo que se repetía constantemente desde los años 90 hasta hace muy poquitos años atrás cuando se hablaba del conjunto colchonero. Por poner unos ejemplos al azar estamos hablando de arietes rojiblancos como Manolo, Vieri, Fernando Torres, Radamel Falcao, Diego Costa en 2013 y 2014, Diego Forlán o el Kun Agüero. Incluso en situaciones difíciles, el Atlético encontró un nueve que daba miedo: Salva Ballesta en su primer año en Segunda, Diego Alonso en el segundo y Jimmy Floyd Hasselbaink el año del descenso.

Por mal que estuvieran las cosas, el Atlético avanzaba temporada tras temporada con un delantero goleador que, como mínimo, hacía temer a las defensas contrarias por la integridad de su portería. Vieri marcó 29 tantos, siendo 24 de estos en 24 partidos ligueros. Hasselbaink no pudo evitar el descenso, pero anotó 32 dianas en toda la temporada. Fernando Torres, pichichi nacional en varias ocasiones. Salva Ballesta, pichichi de Segunda como Diego Alonso al año siguiente. Diego Forlán, Bota de Oro en el año 2009 con 35 goles. Falcao, 70 goles en dos cursos. Diego Costa, 56 tantos en dos temporadas. Y así año tras año.

El Atlético de Madrid siempre acertaba con sus delanteros hasta que llegó el año 2014, se ganó la Liga y se perdió la final de la Champions y la magia de los arietes rojiblancos desapareció. Diego Costa se marchó al Chelsea por 38 millones y por el Vicente Calderón y ahora el Wanda Metropolitano han aparecido delanteros de todo tipo que con el 9 a la espalda no han firmado los números que habían firmado sus predecedores.

El recambio de Diego Costa y de David Villa, pareja atacante en la temporada 2013/2014 fueron Mario Mandzukic y Antoine Griezmann. El croata firmó 20 goles, unos números más que respetables como nueve, pero no funcionó ni para Simeone ni para la afición porque no imponía tanto como sus predecesores. Griezmann sí brilló los 5 años que jugó en Madrid, sin embargo, Antoine no es 9 y nunca estuvo acompañado de un delantero centro puro que asumiese la responsabilidad de cara a gol.

Jackson Martínez fue un desastre, Kevin Gameiro no suspendió aunque tampoco fue decisivo como Nikola Kalinic, el retorno de Diego Costa ha sido un desastre deportivo y solo las ganas y el coraje de Fernando Torres y Álvaro Morata han ayudado a cumplir con el expediente del 9. Casos como el de Raúl Jiménez o Saponjic, son expedientes X que nadie ha resuelto todavía.

Ya son 6 años sin un delantero centro killer que meta miedo a las defensas y aún así el Atlético de Madrid ha vuelto a rozar su primera Champions y ha quedado segundo en la Liga en los últimos años. ¿Qué hubiese pasado con un verdadero goleador del área? Eso es fútbol ficción, pero no hay que ser muy listo para darse cuenta de que las opciones del Atlético de sumar más títulos se hubiesen multiplicado.

La frase de Simeone tras empatar en Cornellá ante el Espanyol da que pensar: "Estamos dando el máximo... Espero que nos dé para competir". Simeone sabe perfectamente lo que le pasa a su equipo y que la falta de 9 no pasa por ausencia de calidad sino por ausencia de remate. El Atlético era antes de jugar ante el Espanyol el tercer equipo que más opciones de gol creaba y frente a los pericos sumó alguna que otra más aparte del tanto de Saúl. ¿El problema? No marca nadie.

Después de hablar hasta la saciedad de Edinson Cavani durante el mercado invernal acabó llegando Carrasco y se esperó a Diego Costa. Ambos están muy lejos de la forma física y futbolística que se le exige a un equipo de la entidad del Atlético de Madrid y eso lastra al equipo.

La temporada que viene se antoja vital para que el Atlético de Madrid tome una decisión y se lance a por un delantero que le garantiza más de 20 goles por temporada. Solo así entienden en el seno del cuerpo técnico podrán competir contra Real Madrid y Barcelona en España y contra equipos como Liverpool, Bayern o Juventus en Europa. El problema lleva ya tiempo detectado, pero nadie hace nada por resolverlo de forma contundente y eso provoca el malestar cada vez mayor de Simeone.

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