Mark Fenwick, el arquitecto encargado del Ras Abu Aboud, el primer estadio de fútbol desmontable del mundo

El arquitecto, de origen británico, se basó en las piezas de Lego para idear este proyecto tan peculiar que será efectivo en el Mundial de 2022.

José Manuel Puertas / JA. Rodríguez

Mark Fenwick y Javier Iribarren serán los dos arquitectos españoles encargados de construir tres de los ocho estadios que serán sede durante la celebración del Mundial de Catar 2022. Libertad Digital y esRadio han querido charlar con uno de los principales cerebros detrás de la peculiar e innovadora idea que se hará efectiva en el primer evento mundial de fútbol que se celebrará en invierno., el arquitecto Mark Fenwick "Es una idea innovadora. Se trata del primer estadio del mundo que se puede transportar, montar, desmontar y transportar otra vez. Es totalmente movible", comenta Fenwick.

Sin embargo, y aunque el estadio Ras Abu Aboud sea el más llamativo de todos, el despacho de arquitectos español presentó varias ideas a concurso y, como ya hemos mencionado, ganaron tres de ellos, incluyendo el desmontable. "En el ultimo concursos pensamos que en Catar, en un país pequeño, una ciudad pequeña, no era necesario otro estadio que sobreviviese después del Mundial. Este problema ha surgido en otras sedes como en Sudáfrica 2010 o en Brasil 2014, donde una vez terminado el evento, los estadios quedan en desuso. Pensamos en algo que se pudiese reutilizar", explica a este medio.

La duda asalta a la cabeza cuando se piensa en la cantidad de dinero que podría invertirse en un proyecto de esta magnitud, pero, curiosamente, no es tan caro. "Sale mas económico, más barato y no se tiene que mantener después del evento. Su sostenibilidad y el poder donarlo después es algo que no se ha hecho nunca", asevera. Pero, ¿quién tiene la potestad para poder donar ese estadio? "Catar es el dueño de la idea y ellos deciden qué hacer con ella, pero ya están hablando con diferentes países para poder mover el estadio".

El día de la presentación, como no podía ser de otro modo, la organización del Mundial reaccionó con "sorpresa" y con "cara de asombro". "Les explicamos que antiguamente los circos venían en un tren, se montaban en una ciudad, se hacia el circo, se desmontaba y se lo llevaba otra vez el tren. Se planteó lo mismo pero con contenedores de barco. Cuando acabamos la presentación estaban convencidos", comenta.

Sin embargo, hay que tener en cuenta todo el plan logístico que se lleva a cabo y, sobre todo, que cada contenedor es una parte distinta del Ras Abu Aboud. "Son piezas estándar y homologadas. La idea es como montar un Lego. Enormes cajas de piezas que sacamos y se colocan sobre una superficie. Esos contenedores son baños, palcos, tiendas y se van colocando donde sea necesario".

Con capacidad para cerca de 40.000 espectadores, no es precisamente un estadio pequeño. Pese a esa condición, es tan sumamente útil que de él podrían sacarse varios campos más pequeños: "Con una especie de libro de instrucciones, puedes transportar el estadio como una pieza grande o se pueden dividir y crear otros diez o quince edificios deportivos mas pequeños". Además, Mark añade: "puedo decir que el estadio desmontable o transportable es un poquito más que la mitad -en tamaño- del siguiente estadio fijo".

Y ojo, porque no será una sede cualquiera, se disputarán partidos importantes: "Los cuartos de final del Mundial se jugarán allí. Sería fantástico que llegase España y poder ir a verlo", comenta Fenwick.

Incluso en un estadio desmontable, la tecnología es puntera. El estudio de arquitectura de Mark ha diseñado un sistema para refrigerar el campo si fuese necesario para que en caso de que haga más de 40º fuera, "el estadio se aclimate hasta los 25º". "Pero en noviembre hará fresco, incluso para ponerse jersey", añade.

El proyecto ya está en marcha. Los contenedores podrán rumbo a Catar desde China y se está comenzando a probar su estabilidad. "Está al 25% de su construcción", confiesa Mark. De hecho, la idea de la FIFA es que cada estadio tenga un año -mínimo- de uso, para evitar la precariedad como en Brasil. Es decir, tener terminados los estadios para 2021 como tarde.

Creadores también del Estadio de Cornellà

"Hicimos el estadio de Cornellà, nuestro primer estadio. Ha tenido un éxito importante. Es un estadio muy compacto, interesante y que vuelve a los orígenes", comenta Mark. No obstante, hay una curiosidad en el nuevo Cornellà y es que cada portería está en un municipio distinto: "El término municipal de las porterías no complicó los trámites porque todos se implicaron, no pusieron trabas y fue sencillo. Solo nos faltaría que fuese en un país una portería y en otro, otra (risas)".

Y aunque los colores siempre tiran, el trabajo es el trabajo y Mark no quiere mojarse sobre cuál es su equipo favorito: "Soy futbolero y el mundo de los estadios me apasiona, son así como catedrales. Aunque es difícil definir cuál es mi club favorito, porque cuando uno trabaja con varios equipos les acaba cogiendo cariño. No te puedes mojar".

A continuación