El otro Clásico: el Albinos United lucha desde el césped contra la propia muerte

Un peculiar equipo utiliza el fútbol no sólo como válvula de escape, también como medio reivindicativo.

Alfredo Somoza

Los albinos viven un infierno en África. Nacen marcados por su condición genética, que se caracteriza por una ausencia de pigmento en la piel, los ojos o el pelo, por lo que el sol es uno de sus grandes enemigos. El otro, históricamente, es el rechazo social que sufren.

El cáncer de piel es responsable de que su esperanza de vida ronde los 30 años. En Tanzania casi nadie usa protector solar porque su precio es muy elevado. Para la población albina, que suele ser pobre, resulta inalcanzable. En África, al tratarse de una afección hereditaria, los problemas de endogamia disparan las cifras de albinos: uno por cada 4.000 nacimientos.

Socialmente, están marcados de por vida. El nacimiento de un albino se interpreta como un mal augurio para un pueblo, la madre suele ser desterrada acusada de adulterio, de engendrar a un enviado del diablo. Muchos albinos son abandonados por su propia familia, sufren la discriminación en las escuelas y están condenados a mendigar porque nadie les quiere dar trabajo.

Desde hace años, además, tienen un nuevo enemigo: el precio que vale su cuerpo. Extremidades, piel, huesos, pelo e incluso la sangre de personas albinas son utilizadas por los brujos locales como ingredientes para hacer pociones a las que atribuyen poderes mágicos como dar suerte o atraer la riqueza. Un brazo puede llegar a venderse por mil euros, un cuerpo entero por 60.000 o más. El problema es especialmente preocupante en Tanzania, un país en el que la población de albinos se estima en unas 170.000 personas.

Las matanzas de albinos en Tanzania están a la orden del día para hacer negocio con las partes de su cuerpo y ser utilizados como amuletos. Los brujos y los curanderos se encargaron de extender la creencia de que las partes del cuerpo de las personas albinas tienen 'poderes mágicos' y 'traen buena suerte' -sus brazos y piernas los venden como curativos, el polvo de sus huesos otorga buena fortuna o que su sangre cura el Sida-, razón por la cual muchos albinos son víctimas de secuestros, homicidios y hasta del saqueo de sus tumbas. El sinsentido llega al punto de la creencia de que tener relaciones con personas albinas cura el SIDA, por lo que muchas mujeres son violadas. El pánico a ser asaltados es algo con lo que tienen que convivir los albinos en África.

El fútbol como medio reivindicativo

Ante este brutal panorama, un grupo de albinos amateur fundaron, hace justo diez años, un equipo de fútbol para demostrarle al mundo que los albinos no son menos que nadie. Hablamos del Albinos United.

En 2009, dos hermanos, Oscar y John Haule, pensaron en el fútbol como medio para intentar dar a conocer la lucha constante que los albinos tienen que tener día a día para lograr sobrevivir. Además de utilizar el fútbol como válvula de escape para pasar un buen rato y olvidar su infierno diario, servirse del deporte rey para intentar concienciar al mundo y recibir ayuda para atajar su problema.

Uno de sus fundadores, Óscar Haule, habla sobre lo que pensó cuando decidió dar vida al Albinos United: "Nuestro objetivo es demostrar a los pueblos que los albinos pueden hacer las mismas cosas que el resto de personas, entre ellas jugar bien al fútbol. Es un deporte global, gusta en todo el mundo y quizá nuestro mensaje pueda llegar más lejos en menos tiempo".

Goleadas de superación

Los comienzos no fueron fáciles. En Tanzania muchos se mofaban del Albinos United. Comenzaron jugando en campos de tierra y solo disputaban partidos amistosos. Pero su esfuerzo y su increíble afán de superación hizo que, poco a poco, fueran creciendo. Tanto en el ámbito deportivo, logrando el ascenso a la Tercera División de Tanzania, como en el social, consiguiendo que su causa se diera a conocer por todo el mundo. Algo a lo que contribuyó de manera decisiva el documental Black Man, White Skin —Hombre Negro, Piel Blanca— del gaditano José Manuel Colón.

Gracias a Colon, el proyecto del Albinos United llegó a oídos del Real Madrid y del F.C Barcelona. Ambos dejaron a un lado su rivalidad, unieron fuerzas para apoyar la lucha por los derechos humanos de un equipo único en el mundo. Donaron camisetas. Algo que jamás olvidarán los jugadores del Albinos United.

albinos-unitedd.jpg
El Barcelona y el Madrid se unieron para luchar por el Albinos United/ Black Man White Skin

Las dificultades que padece en su día a día en el ámbito deportivo el Albinos United son tremendas. Al no poder jugar de día ya que el sol les abrasa la piel, sólo pueden entrenar durante poco tiempo al atardecer y por la noche la falta de iluminación hace inviable la práctica del fútbol. Además, no tienen recursos para comprarse botas, por lo que muchos juegan descalzos, muchos tienen problemas de visión... pero gracias al fútbol sonríen, juegan con otros niños, viven.

Aunque aún queda un largo camino por recorrer, la lucha de los albinos en Tanzania va recogiendo frutos poco a poco. En 2015 el Gobierno prohibió la brujería y más de 200 curanderos fueron sentados en un banquillo. Una luz al final del túnel.

El Albinos United cumple diez años con más ambición que nunca. En una semana donde hay doble duelo Real Madrid – Barcelona, Tanzania también juega su propio Clásico. El objetivo también es la victoria. Seguir creciendo para terminar derribando a la sinrazón marcándole un gol al desprecio por toda la escuadra.

A continuación