¿Detuvo de verdad Pelé una guerra en Nigeria?

Durante muchos años se ha dado por cierta la historia de que la guerra civil nigeriana se detuvo por la visita del astro brasileño con el Santos. 

Tolo Leal

El poder del fútbol en todo el planeta va más allá de lo imaginable. Ya hemos visto aquí ejemplos de gestas y hazañas en diferentes conflictos armados mediante el balón, como el día que la Primera Guerra Mundial se detuvo durante unas horas por jugar unos partidillos, o cuando Didier Drogba alentó a sus compatriotas costamarfileños a cesar en su guerra civil.

También se ha afirmado en muchas ocasiones que el mismísimo Pelé detuvo una guerra en Nigeria en 1969. Y, a pesar de que si algún deportista podía detener una guerra en cualquier lugar del mundo en los años 60 ése era Pelé, recientemente tal información se ha puesto en entredicho.

El Santos en plena guerra civil nigeriana

En 1967 estalló en Nigeria una tremenda guerra civil después de que la región de Biafra declarara su independencia. Un millón de civiles fallecieron en la contienda, y otros seis millones y medio de personas se convirtieron en refugiados, en lo que está considerada una de las guerras más sangrientas de la historia de África.

Una guerra en la que no sólo se enfrentaba Nigeria. O mejor dicho no sólo participaba Nigeria. Porque ambos bandos recibieron continuos apoyos exteriores, que veían así crecer sus riquezas –mediante la venta de armas- o sus posteriores compensaciones. O ambas cosas.

Lo que se afirma, lo que se ha afirmado siempre, es que en el tercer año de dicha guerra, que duró hasta 1970, hubo un alto al fuego de tres días entre los beligerantes porque el Santos de Pelé (y de Gilmar, Mauro, Zito, Mengalvio, Dorval, Coutinho, Pepe…) había llegado al país para disputar una serie de amistosos, y los nigerianos querían disfrutar de su espectáculo.

Así lo publicaba por ejemplo la revista estadounidense TIME en 2005: "la llegada a Nigeria en 1969 de la leyenda del fútbol brasileño Pelé trajo un alto el fuego de tres días. Tanto el gobierno como la independizada República de Biafra aceptaron una tregua para permitir a su equipo, el Santos, jugar dos partidos de exhibición contra equipos locales. Durante 72 horas, el fútbol fue más importante que la guerra".

En Benin, donde el Santos disputó el partido más turbulento puesto que se trataba de una ciudad situada en pleno conflicto, los brasileños se impusieron 2 a 1. Pelé, en su autobiografía de 2007 ‘Pelé: The Autobiography’, afirmaría que en Benin "realmente hubo un cese al fuego en la guerra, hecho solo para nosotros, y mis compañeros de equipo recuerdan haber visto banderas blancas y afiches que decían que habría paz solo para ver jugar a Pelé".

Un estudio lo desmiente

Sin embargo, la historia no es exactamente como se ha contado. O al menos así lo afirma el estudio realizado por el periodista británico de origen nigeriano Olaojo Aiyegbayo. Según sus conclusiones, el alto al fuego jamás se llegó a producir. Lo que sí hubo fue un aumento de la seguridad en las zonas en las que se encontraban los futbolistas del Santos, que se habían desplazado hasta Nigeria para cobrar unas sumas importantes de dinero por los amistosos disputados.

De hecho, según afirma el periodista británico, nunca se informó de un supuesto alto el fuego en los periódicos locales que cubrieron de cerca la gira del Santos. Tampoco mencionó nada sobre ello el gobernador de Midwest (donde se ubica Benin) en su informe ‘Eighteen Months of Stewardship’, publicado poco después de que se disputara el encuentro.

Lo que sí apunta Aiyegbayo es que la represión en la zona fue una constante durante los días en que el Santos estuvo en Lagos primero y en Benin después, y la presencia militar en las calles era enorme. Algo que obviamente poco tiene que ver con la afirmación de que la guerra se detuviera unos días por el amor de los nigerianos al fútbol y a Pelé.

Además, en la primera biografía de Pelé, publicada en 1977 bajo el título My Life and the Beautiful Game (Mi vida y el juego bonito), el astro brasileño ni siquiera menciona el capítulo de Nigeria. No lo hará hasta la comentada autobiografía de 2007.

Al parecer, la leyenda sobre el alto el fuego surgió a principios de los 90, cuando un periodista brasileño, Michel Laurence, lo afirmó brevemente en la revista Placar, en un artículo que repasaba la carrera de Pelé. La magnitud del futbolista y la certeza de que Nigeria se encontrara en guerra cuando el Santos disputó sus dos encuentros permitieron alimentar el mito.

Un mito bonito, de esos que rodean el misticismo del fútbol, y que en ocasiones son realidad. Pero que en este caso, a tenor del sólido estudio realizado por Olaojo Aiyegbayo, así como de la falta de concordancia de los datos, parece no ser del todo cierto...

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