Keylor Navas: una recaída indefinida

Se toma su recuperación con calma. No quiere volver a recaer del aductor. Lleva un mes lesionado. No estará hasta después del partido ante el APOEL.

Sergio Valentín

Mientras el Real Madrid piensa en Kepa, portero del Athletic de Bilbao, Keylor Navas sigue a lo suyo, trabajando para un regreso que se está demorando más de lo esperado. Este miércoles se cumple un mes de su última lesión, una recaída en el aductor de su muslo derecho ante el Tottenaham en el Bernabéu. Se encendió la luz roja de alarma en su cabeza y ha tomado la decisión de tomarse la recuperación con más calma. El portero y los servicios médicos llegaron a fijarse el objetivo de regresar en el partido de Wembley disputado el 1 de noviembre. Fueron excesivamente optimistas. No estaba en condiciones y ahora se ha puesto en mente volver con píes de plomo, para no pisar de nuevo la enfermería por culpa del aductor.

Keylor Navas no jugará este sábado el derbi ante el Atlético de Madrid en el Wanda Metropolitano. Está cerca de volver pero tampoco estará ante el APOEL, la próxima semana, en la quinta jornada de la Champions League. Veremos si está ante el Málaga la próxima semana.

El guardameta no pudo jugar ante el Getafe por un "un desgarro miofascial vasto medial y parte del aductor del muslo derecho". Reapareció ante el Tottenham, jugó todo el partido pero ya lo hizo lesionado. Keylor, diestro con el pie, golpeaba la pelota con la izquierda. ¿La consecuencia? Una nueva lesión, en el mismo músculo, el aductor. Desde entonces, se ha propuesto una recuperación lenta pero segura.

Keylor Navas sigue sin hacer ejercicios en el césped de Valdebebas. Trabaja en el gimnasio sin hacer entrenamiento bajo palos, que es el último paso antes de reaparecer. De momento se limita a hacer ejercicios de reflejos en los que no se expone a un esfuerzo el aductor.

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