La Federación obvió deliberadamente normas que permitían la expulsión de Piqué de la selección

El Ente recibió en la previa del partido frente a Albania una batería de recordatorios por los cuales debía prescindir de Piqué en base a sus normas.

Vicente Azpitarte

La Real Federación Española de Fútbol conoció antes del partido frente a Albania que podía prescindir de Gerard Piqué en base a su propia normativa. La institución, presidida en estos momentos por Juan Luis Larrea, debía conocer sus reglamentos pero como pareció no ser así, la semana pasada, un comité de expertos realizó el recordatorio. En vano, eso sí.

Días antes, Gerard Piqué había abierto la caja de los truenos. Su posición pública y el llamamiento a los catalanes a conculcar la sentencia del Tribunal Constitucional, le habían dejado fuera de juego para volver a vestir la camiseta de España.

Lopetegui decidió, en contra del criterio de la mayoría de los aficionados, convocar a Piqué y arrancó el espectáculo que buscaba el central del F.C. Barcelona. Con la etiqueta #PiquéFueraDeLaSelección en boca de las masas sociales tuiteras, arrancó la concentración del antiguamente conocido como combinado nacional.

Piqué, recién llegado a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, echó más gasolina a un fuego ya vivo y volvió a poner en la diana a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado:

La Guardia Civil tuvo que presentarse en el esperpéntico entrenamiento del equipo de Lopetegui para mantener el orden. Piqué fue el culpable de esta situación pero la institución no se quedó atrás, otorgando toda la potestad para decidir si se quedaba en el grupo al seleccionador y al propio Piqué.

De esta forma, la Federación se escondía tras los dos protagonistas haciendo caso omiso a la normativa vigente. Hasta sus oficinas llegó la semana pasada un documento que servía de recordatorio con las propias normas por las que se rige la RFEF para prescindir de Piqué.

El artículo número 1 de los estatutos de la Federación aclara que los miembros que conforman el ente y, por lo tanto, la selección, "deben mantener una posición neutral en temas de religión y política". Algo que refrenda el artículo 14 del Código Ético de la FIFA.

La Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte no sólo es explícita en cuanto al marco por el que debe regirse la Federación con respecto a los propios asuntos de su enunciado sino que, además, tiene por objeto la prevención. Los actos y las palabras de Piqué van contra el objeto de la ley: "Fomentar la convivencia y la integración en una sociedad democrática". Así como "mantener la seguridad ciudadana y el orden público en los espectáculos deportivos con ocasión de la celebración de competiciones y espectáculos deportivos".

La Federación recibió la semana pasada este documento al que podrá tener acceso desde este enlace. Además, adjuntamos la prueba de la recepción por parte de la institución y, según ha podido saber Libertad Digital, los propios trabajadores confirmaron al anónimo remitente de viva voz su recepción. El desenlace ya lo conocemos: Piqué disputó el partido frente a Albania y terminará jugando el próximo Mundial de Rusia 2018 si nadie lo impide.

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