Los fichajes más efímeros en la historia del fútbol

Antonio Cassano ha amagado con la retirada sólo ocho días después de firmar su nuevo contrato.

Tolo Leal

Antonio Cassano lo ha vuelto a hacer. El exmadridista ha acaparado la prensa deportiva italiana con el anuncio de su retirada del fútbol en activo...sólo ocho días después de firmar su contrato con el Hellas Verona para la próxima temporada. Quién sabe por qué. Quizá nostalgia de casa, la consciencia de que su forma física no es la adecuada después de más de un año sin jugar...

Una sorprendente decisión que ha dejado a todos con la boca abierta. Casi tanto como su rectificación sólo un día después. "Estaba cansado y aburrido... pero no, tengo ganas de seguir jugando al fútbol", afirmaba el día siguiente al shock. Siempre Cassano. Siempre Fantantonio.

En cualquier caso, el suyo no hubiera sido el primer fichaje que duraba a penas unas horas en su nuevo club. Ni mucho menos. Aquí repasamos algunas de las operaciones más rocambolescas:

Clive Allen (29 días)

Uno de los primeros que se recuerdan fue el del joven ingles Clive Allen. En el verano de 1980, cuando contaba con 19 años, fue adquirido del Arsenal procedente del Queens Park Rangers por casi un millón y medio de euros. Una cifra muy elevada para la época.

Fueron muchas las miradas que se pusieron sobre Allen, quizá una excesiva presión, y después de tres partidos amistosos en los que el joven delantero no marcó ni ofreció su mejor versión, y con el temor de haber cometido un gran error de mercado, el Arsenal lo traspasó al Crystal Palace a cambio de dos futbolistas: Paul Barron y Kenny Sansom.

Por cierto que el futbolista hizo carrera en la Premier, jugando por quince años más, como el Tottenham, el Manchester City o el Chelsea, y con buenos registros goleadores.

Kevin-Prince Boateng (18 días)

En Italia, quizá el caso más sonado sea el de Kevin Prince Boateng, que fue futbolista del Genoa sin llegar a debutar nunca. De hecho, tras su fichaje procedente del Portsmouth en 2010, el presidente del conjunto italiano ya lo dejaba claro: "Boateng es jugador del Genoa, pero no jugará con nosotros. Veremos con qué equipo alcanzamos un acuerdo".

18 días después, el acuerdo llegaba a modo de copropiedad con el Milan, con el que el jugador ghanés realizaría una gran temporada. Terminaría siendo futbolista rossonero en su totalidad el verano siguiente, con un coste de 15 millones de euros.

Sergi Guardiola (1 día)

En España la palma se la lleva Sergi Guardiola, que duró apenas una tarde en el Barcelona. El delantero del Alcorcón fichó por el filial del conjunto azulgrana para reforzar el equipo en Segunda División, pero tres horas después de firmar el contrato la directiva decidió romperlo unilateralmente.

¿El motivo? Unos tuits del futbolista meses antes en los que mostraba su madridismo, y su ira para con Cataluña, con mensajes como "Puta Cataluña y Hala Madrid". Las redes sociales ejercieron una fuerte presión que obligaron al Barça a deshacerse de sus servicios.

Robert Jarni (6 días)

Otro caso relacionado con el fútbol español fue el que protagonizó Robert Jarni. En el verano del 98 el futbolista del Betis firmó un contrato con el Coventry inglés, sorprendiendo a todos sobre todo tras su gran Mundial de Francia, en el que Croacia terminó tercero. Pero menos de una semana después el Real Madrid realizaba una oferta casi por el doble de lo que había pagado el Conventry, que el conjunto inglés no tardó en aceptar.

En aquellos días surgió el rumor de que se había tratado de una estrategia del Betis para no traspasar directamente a su futbolista al Real Madrid, pero lo cierto es que fue una buena operación de mercado del Coventry. La versión de Jarni fue más simple: prefería jugar en España porque sus hijos eran pequeños y estaban aprendiendo español.

Juan Agudelo (20 días)

Un caso atípico es el que protagonizó el futbolista venezolano Juan Agudelo. En 2013 el Stoke City se hizo con sus servicios tras varios años brillando en la Major League Soccer.

Su fichaje, no obstante, fue cancelado por la Federación de Fútbol inglesa, que le negó el permiso de trabajo al no haber disputado los suficientes partidos oficiales como internacional, según la versión oficial.

La solución fue ceder al futbolista al Utrecht francés, donde sí jugó. Pero a su regreso al año siguiente a Inglaterra se repitió la situación, con lo que Agudelo tuvo que regresar a Estados Unidos. Fue jugador Potter durante varias horas en dos ocasiones, pero nunca llegó a debutar.

Bebe (22 días)

La historia del portugués Bebe es más bonita, aunque tampoco haya tenido un final demasiado feliz. El 1 de julio de 2010, con 20 años recién cumplidos, se hacía oficial su fichaje por el Vitoria Guimaraes de la primera división portuguesa, tras brillar en la tercera categoría lusa.

Un gran salto que se multiplicaría sólo 22 días después, cuando el Manchester United lanzó sus redes sobre el prometedor delantero, recomendado por Carlos Queiroz. Los red devils pagaron su cláusula, de 8,8 millones de euros, cuando al Vitoria le había costado 500.000€ sólo unos días antes.

Desde luego fue una operación brillante para el conjunto portugués, pero no tanto para el Manchester United. Bebe tan solo jugó dos partidos con el equipo inglés en cuatro años, saliendo cedido en repetidas ocasiones. Actualmente forma parte de la plantilla del Eibar.

Hamer Bouazza (5 días)

El caso de Hamer Bouazza es más habitual, aunque quizá no de manera tan fugaz. El futbolista argelino aceptó una importante oferta económica del Sivasporr turco tras casi diez años jugando en la Premier.

Pero nada más llegar a su nuevo destino se dio cuenta de que esa ciudad no era para él. Jugó un partido clasificatorio de la Europa League ante el Shahktar Donetsk, y pidió su salida del club. Pese a las reticencias iniciales, la directiva aceptó su solicitud, para no crear un mal ambiente en el equipo.

Tan solo cinco días después de su llegada a Turquía tomaba el camino de regreso a Inglaterra. Desde entonces, en un periodo de cuatro años protagonizó once cambios de equipo.

'Bonus track': José Manuel Calderón (59 minutos)

Pasando del fútbol al baloncesto, el español José Manuel Calderón protagonizó el traspaso más corto de la NBA. El 1 de marzo se oficializaba el acuerdo alcanzado días antes entre los Golden State Warriors y los Lakers, pero la lesión de Kevin Durant unas horas antes hizo que los Warriors tuvieran que cambiar sus planes.

Así, 59 minutos después de anunciar su fichaje, la franquicia de La Bahía anunciaba la rescisión de su contrato para dejar una ficha libre y poder contratar a Matt Barnes. Evidentemente era más necesario un alero que un base.

Aun así el extremeño ganó 400.000 dólares correspondientes al salario mínimo de veterano por una hora, fichó poco después por Atlanta Hawks, y sus ‘compañeros’ en los Warriors tuvieron el detalle de acordarse de él en la celebración del título de campeón de la NBA conquistado este año, al ser nombrado entre los jugadores que formaron parte de la plantilla.

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